Caudillo militar, político y 2 veces presidente de la República, entre otros apodos fue conocido como el "Tigre de Santa Inés" y "El Taita". Hijo de Leandro Crespo y de María Aquilina Torres. Vivió su juventud en Parapara, pueblo llanero del Guárico, donde aprendió a leer y a escribir. Su carrera en las armas la inició en marzo de 1858 como soldado raso en el Guárico bajo las órdenes del coronel José de Jesús, el agachado, Donato Rodríguez y Zoilo Medrano; ascendiendo ya para el 17 de marzo de 1864 a general de brigada. El 18 de septiembre del mismo año se casó en Parapara, con Jacinta Parejo, viuda de Ramón Silva. Su comienzo en la vida política formal la inicio como Diputado a la Asamblea Legislativa del estado Guárico (1864), siendo diputado principal por el mismo estado en el Congreso Nacional (1865-1868). Al término de su gestión como diputado vuelve a tomar las armas en contra de la Revolución Azul (1868-1870) y se destaca como uno de los principales seguidores del presidente Antonio Guzmán Blanco, quien lo asciende al grado de general en jefe de los Ejércitos de Venezuela (4.12.1871). Se puede decir que a partir de su vinculación con Guzmán Blanco, su carrera política experimenta un vertiginoso ascenso que en poco tiempo lo llevará a la cumbre del poder. En tal sentido, tenemos que en 1871 fue jefe civil y militar del Guárico; segundo designado de la Presidencia de la República (16.4.1873) y Presidente del estado Guárico en 1874; ministro de Guerra y Marina (14.8-9.1876 y 9.12.1876-4.1.1877); encargándose además del Poder Ejecutivo en dos oportunidades (9.12.1876-14.12.1876 y 10.4.1877-20.4.1877).
Años después fue una de las figuras claves del movimiento Reivindicador que propugnó el retorno de Guzmán Blanco al poder (1879), siendo nombrado jefe civil y militar del territorio federal Maracay (1880) y presidente del estado Guzmán Blanco (1882). Postulado como candidato presidencial para suceder en el poder a Guzmán Blanco, Crespo es elegido por el Consejo Federal para la Primera Magistratura (14.4.1884), de acuerdo con el artículo 62 de la Constitución de 1881. El 27 de abril, prestó juramento ante el Congreso, correspondiéndole ser Presidente de la República hasta 1886, fecha en que una vez cumplidas las formalidades entrega de nuevo el poder al mismo Guzmán Blanco, a través de su representante Manuel Antonio Diez. En tal sentido, el Congreso premió su lealtad con el título de Héroe del Deber Cumplido, el 29 de abril de 1886. En 1888, ante la política de reacción antiguzmancista propiciada por el nuevo presidente Juan Pablo Rojas Paúl, Crespo decide viajar a Trinidad donde prepara un alzamiento. No obstante, la intentona fracasa y junto con sus seguidores, es arrestado a bordo de la goleta Ana Jacinta (2.12.1888) y trasladado a La Rotunda (Caracas), de donde sale a los pocos días, rumbo al exilio (1889-1890).
Senador por el estado Guárico (1890-1892), se opuso al movimiento continuista del presidente Raimundo Andueza Palacio, liderando la llamada Revolución Legalista (marzo-octubre 1892). Una vez triunfante este movimiento insurreccional, ocupa Caracas el 7 de octubre del mismo año y se encarga del Poder Ejecutivo Nacional. El 16 de junio de 1893, pone ejecútese a una nueva Constitución que establecerá en su artículo 63, la votación directa y secreta, además de períodos de 4 años (artículo 71). En febrero de 1894, al obtener 349.447 a su favor es electo Presidente de la República juramentándose el 14 de marzo, gobernando hasta el 20 de febrero de 1898. Sobrio, abstemio, cojo de la pierna derecha por herida de guerra, fiel a Misia Jacinta, no muy escrupuloso en el manejo del erario nacional, Crespo se convirtió luego del retiro del escenario político venezolano de Guzmán Blanco, en el jefe supremo del Partido Liberal Amarillo y dominó la vida política de Venezuela en la última década del siglo XIX. En 1897, apoya la candidatura del general Ignacio Andrade para las elecciones presidenciales a realizarse en septiembre de ese año. No obstante, la victoria de Andrade en unos comicios electorales tildados de fraudulentos, provoca la irrupción del movimiento armado liderado por el general José Manuel Hernández, el Mocho, conocido como la Revolución de Queipa. Por tal motivo, Crespo en su rol de caudillo mayor decide ser el mismo el que ponga fin a dicho alzamiento, encontrando la muerte en el sitio de La Mata Carmelera (Edo. Cojedes) a manos de un tirador apostado en un árbol. Aunque siempre se ha dicho que la bala que mató a Crespo provino del rifle de uno de los partidarios del Mocho Hernández, sin embargo, un rumor no confirmado a través de la historia asoma la posibilidad de que el proyectil que cegó la vida del "Tigre de Santa Inés", hubiese sido disparado por un enemigo político infiltrado dentro de sus propias filas. Como último aspecto relacionado con la vida de Crespo, tenemos que al igual que muchos personajes importantes de la Historia venezolana, estuvo vinculado a la masonería, siendo masón en grado 33 y Gran Maestro del Gran Oriente. Sus restos reposan en el Cementerio General del Sur en Caracas, desde el 24 de abril de 1898
domingo, 29 de abril de 2012
domingo, 22 de abril de 2012
23 de Abril: San Jorge
San Jorge nace aproximadamente en el año 280 en la ciudad de
Lidia en Siria, o en Miteline de capadocia, aun no hay datos precisos sobre
esto. Iniciado por sus padres en la religión cristiana, pues ellos la profesaban
ya al emigrar de Palestina, y le dieron una educación en todo conforme con su
posición social y fortuna, que debió ser considerable. El padre de Jorge, luego
el gran Santo, era oficial al servicio del Imperio Romano. Cuando llega a la
mayoría de edad, San Jorge abraso la carrera de las armas, siguiendo el ejemplo
de su padre. Se alisto en él ejercito romano y pronto se gano el aprecio de sus
jefes por su leal proceder, clara inteligencia y ferocidad en combate, que le
valieron a no tardar en ser promovido al grado de tribuno de la guardia imperial
de Diocleciano .
Un manuscrito del siglo XIII y la leyenda de oro del beato Santiago de Vorágine atribuyen al joven oficial una hazaña prodigiosa y caballeresca, que es como sigue: Al ir Jorge a incorporarse a su legión llego a la ciudad de Selene en Libia; en un pantano de las cercanías tenia su guarida un dragón que hasta entonces nadie había podido matar. Para que no devastara la ciudad le llevaban dos ovejas cada día pero como empezaron a escasear estos animales, el rey mando que echasen una oveja y una doncella, esta era escogida a la suerte. Aconteció un día que la doncella que cayo en suerte fue la hija del mismo rey, y a pesar del dolor desventurado de su padre la joven hubo de sufrir la suerte de las compañeras.
Un manuscrito del siglo XIII y la leyenda de oro del beato Santiago de Vorágine atribuyen al joven oficial una hazaña prodigiosa y caballeresca, que es como sigue: Al ir Jorge a incorporarse a su legión llego a la ciudad de Selene en Libia; en un pantano de las cercanías tenia su guarida un dragón que hasta entonces nadie había podido matar. Para que no devastara la ciudad le llevaban dos ovejas cada día pero como empezaron a escasear estos animales, el rey mando que echasen una oveja y una doncella, esta era escogida a la suerte. Aconteció un día que la doncella que cayo en suerte fue la hija del mismo rey, y a pesar del dolor desventurado de su padre la joven hubo de sufrir la suerte de las compañeras.
Encaminándose llorosamente hacia la cueva del dragón, cuando
inopinadamente apareció un legionario Romano armado con el gladius y el pilum,
conociendo la suerte que correría la infeliz princesa, hace la señal de la cruz
y arremete valeroso contra el monstruo enfurecido. Tan tremenda lanzada le
arremete que lo atravesó de lado a lado, y con el ceñidor de la joven hace un
lazo, amarra al dragón y lo conduce hasta la ciudad. Una vez allí explica al rey
y al pueblo porque a podido abatir al monstruo. Y dijo que fue porque imploro el
auxilio del único Dios verdadero. En presencia de todo el auditorio, que
prometió creer en Jesucristo y bautizarse, Jorge le dio a la fiera el golpe de
gracia. Este relato nos consta en las antiguas biografías del mártir. Este
relato se populariza en la época de las cruzadas, convirtiéndose en un símbolo
para todos los caballeros que combaten al infiel en Tierra Santa. El tribuno
romano es en efecto, la personificación ideal del caballero cristiano, que
combate contra Satanás y los infieles en defensa de la fe, protegiendo en todo
momento la debilidad que peligra. Pocas veces logro una leyenda un éxito tan
grande.
Para los artista de toda categoría fue ella, desde el siglo XIII hasta nuestros días, asunto predilecto que dio lugar a producciones artísticas tan numerosas como variadas, lo mismo en oriente como en occidente. La iconografía de la edad media y el renacimiento lo ha presentado (aunque no exclusivamente) en la forma de un apuesto jinete en un caballo blanco, enarbolando el estandarte de la santa cruz y embrazando una lanza con la cual acomete a un dragón que amenaza a una doncella. Viene a ser un traslado del modo como se apareció armado muchas veces peleando a favor de los fieles. (Aunque la realidad debió de ser muy diferente, ya que San Jorge, era oficial romano al servicio del imperio y sus atavíos eran los de todo legionario en el 300 d.C.)
Para los artista de toda categoría fue ella, desde el siglo XIII hasta nuestros días, asunto predilecto que dio lugar a producciones artísticas tan numerosas como variadas, lo mismo en oriente como en occidente. La iconografía de la edad media y el renacimiento lo ha presentado (aunque no exclusivamente) en la forma de un apuesto jinete en un caballo blanco, enarbolando el estandarte de la santa cruz y embrazando una lanza con la cual acomete a un dragón que amenaza a una doncella. Viene a ser un traslado del modo como se apareció armado muchas veces peleando a favor de los fieles. (Aunque la realidad debió de ser muy diferente, ya que San Jorge, era oficial romano al servicio del imperio y sus atavíos eran los de todo legionario en el 300 d.C.)
En los comienzos de siglo IV, imperando Diocleciano, se
adoptaron providencias para eliminar del ejército imperial de oriente a los
numerosos elementos cristianos que en él servían. Muchos soldados tuvieron que
renunciar a la profesión de las armas, aunque la persecución no paso adelante de
momento. Mas cuando el cesar Galerio sé junto con Diocleciano en Nicomedia, puso
mucho empeño en conseguir mayor violencia contra la religión cristiana,
publicando sé en dicha ciudad un edicto que ordenaba la demolición de las
iglesias y la expulsión de todos los cristianos de las dignidades y cargos
administrativos. Los historiadores Eusebio y Lactancio afirmaron que dicho
decreto fue destrozado públicamente por un joven; y algunos biógrafos se
aventuraron en escribir que ese joven fue Jorge el tribuno. Poco después, y dos
veces seguidas, el fuego prendió en el palacio imperial. Galerio acuso de ello a
los cristianos y consiguió del emperador, a quien la noticia impresiono,
licencia para tomar sangrientas represarías contra el clero y los cristianos de
Nicomedia.
Rápidamente se extendió la persecución por todo el Asia Menor y aparecieron edictos generales de sacrificar Venis Nolis a los ídolos. Lleno de dolor e indignación en vista del proceder injusto y la persecución sangrienta que eran victimas los cristianos, Jorge resolvió públicamente tomar su defensa. Distribuidos sus bienes entre los pobres, y libres los pocos esclavos que a su servicio tenia, defendió con valentía la causa de los perseguidos ante el consejo de dignatarios y jefes militares convocado por Diocleciano, y afirmo públicamente que su religión era única y verdadera, y que no se podía rendir culto a los ídolos.
Al ser interrogado Jorge declaro que era cristiano, el emperador se sorprendió y ante semejante confesión le dijo: " piensa joven, lo que dices y mira por tu porvenir". Hablándole luego de los suplicios espantosos que su desobediencia a los edictos le acarrearía y por otra parte las dignidades y elevados cargos con que pensaba premiar su apostolado. A todo el tribuno contesto: " Ten entendido, OH Diocleciano, que el Dios a quien sirvo me dará la victoria, que no me han de ablandar tus ruegos ni me han de arredrar tus amenazas. Todos tus beneficios son vamos y tus promesas semejantes al humo que disipa el viento. No echo de menos los honores que me has concedido hasta el día, porque aspiro a la gloria eterna, permita el cielo que conozcas muy pronto al Dios omnipotente". Ante semejante respuesta Diocleciano enfurecido ordeno detención y encarcelamiento del oficial.
Rápidamente se extendió la persecución por todo el Asia Menor y aparecieron edictos generales de sacrificar Venis Nolis a los ídolos. Lleno de dolor e indignación en vista del proceder injusto y la persecución sangrienta que eran victimas los cristianos, Jorge resolvió públicamente tomar su defensa. Distribuidos sus bienes entre los pobres, y libres los pocos esclavos que a su servicio tenia, defendió con valentía la causa de los perseguidos ante el consejo de dignatarios y jefes militares convocado por Diocleciano, y afirmo públicamente que su religión era única y verdadera, y que no se podía rendir culto a los ídolos.
Al ser interrogado Jorge declaro que era cristiano, el emperador se sorprendió y ante semejante confesión le dijo: " piensa joven, lo que dices y mira por tu porvenir". Hablándole luego de los suplicios espantosos que su desobediencia a los edictos le acarrearía y por otra parte las dignidades y elevados cargos con que pensaba premiar su apostolado. A todo el tribuno contesto: " Ten entendido, OH Diocleciano, que el Dios a quien sirvo me dará la victoria, que no me han de ablandar tus ruegos ni me han de arredrar tus amenazas. Todos tus beneficios son vamos y tus promesas semejantes al humo que disipa el viento. No echo de menos los honores que me has concedido hasta el día, porque aspiro a la gloria eterna, permita el cielo que conozcas muy pronto al Dios omnipotente". Ante semejante respuesta Diocleciano enfurecido ordeno detención y encarcelamiento del oficial.
Aquí da principio la dolorosa pasión del mártir, los relatos de
los hagiógrafos orientales describen por menudo los suplicios que en diferentes
ocasiones padeció, tales como el tormento de la rueda guarnecida de cuchillos
afilados, el de los garfios de hierro, la flagelación con nervios de buey, el
baño en lechada de cal viva, etc. El valeroso soldado lo sufre todo con
sobrehumano valor y ve luego como sus heridas quedan curadas milagrosamente. A
juicio del magistrado, Jorge se vale de sortilegios para liberarse de las
espantosas torturas que le infligen; por lo cual hace venir a un hábil mago que,
para probar el incomprensible poder de Jorge, le da de beber un licor
emponzoñado, el cristiano lo toma y no sufre menor daño, según promesa de cristo
en su evangelio. Declara entonces frente a los idolatras que la omnipotencia
puede obrar por mediación de sus hijos: puede tomar por ejemplo la vida de un
cadáver. Al oír esto, el mago le pregunto si quiere revivir a un difunto que
había sido enterrado cerca de la cárcel pocos días antes. Conducen a Jorge al
lugar señalado, ora el santo y el muerto sale vivo del sepulcro, vencido el mago
confiesa el poder del Dios de los cristianos, y abandona el culto de los ídolos.
Furioso el emperador ante esta noticia, ordena que el mago sea decapitado y
Jorge vuelva a la prisión.
De allí a poco, nuevamente comparece Jorge ante el tribunal de Diocleciano. El tribunal se alzo al aire libre junto al templo de Apolo, el emperador quiere sobornarlo con tiernas palabras, le pone por delante su juventud y le promete toda suerte de honores si consiente en sacrificar a los dioses. " Pero donde están esos dioses?" Pregunta el confesor, " vamos a verlos". Y Jorge con otro portentoso milagro obliga a declarar al demonio que mora en el ídolo, que solo hay un dios verdadero, luego hace la señal de la cruz y todas las estatuas caen al suelo echas pedazos, con lo cual se provoca un verdadero motín.
Sobresaltada por los tumultuosos clamores del populacho acudió la emperatriz y, acercándose a Diocleciano, le declaro que enterada de lo que había ocurrido ella también se declaraba cristiana. En el paroxismo del furor Diocleciano mando que la golpearan con varas y que acabaran con su vida, y con la de tres criados suyos a saber: Apolo Isacio y Crotates, cuyas fiestas se celebran el 21 de abril.
De allí a poco, nuevamente comparece Jorge ante el tribunal de Diocleciano. El tribunal se alzo al aire libre junto al templo de Apolo, el emperador quiere sobornarlo con tiernas palabras, le pone por delante su juventud y le promete toda suerte de honores si consiente en sacrificar a los dioses. " Pero donde están esos dioses?" Pregunta el confesor, " vamos a verlos". Y Jorge con otro portentoso milagro obliga a declarar al demonio que mora en el ídolo, que solo hay un dios verdadero, luego hace la señal de la cruz y todas las estatuas caen al suelo echas pedazos, con lo cual se provoca un verdadero motín.
Sobresaltada por los tumultuosos clamores del populacho acudió la emperatriz y, acercándose a Diocleciano, le declaro que enterada de lo que había ocurrido ella también se declaraba cristiana. En el paroxismo del furor Diocleciano mando que la golpearan con varas y que acabaran con su vida, y con la de tres criados suyos a saber: Apolo Isacio y Crotates, cuyas fiestas se celebran el 21 de abril.
Y queriendo terminar con el joven oficial de su guardia que
permanecía inquebrantablemente en su fe, Diocleciano decidió pronunciar la
sentencia de muerte, Jorge fue atado a la cola de un caballo, arrastrado por
toda la ciudad y seguidamente sacado extramuros y decapitado. Antes de morir,
Jorge, con los ojos puestos en el cielo y sus manos levantadas y con su voz
entrañable que le salía del corazón, rogó a Dios perdonase a sus verdugos, y le
diese la gracia de la conversión. El martirio debió tener lugar en Nicomedia, a
principios del año 303. En efecto en ese año se hallaba Diocleciano en aquélla
ciudad. El cuerpo del santo seria trasladado mas tarde a Dios polis (Lida) en
Palestina, conforme a su deseo http://losmasgrandesdelahistoria.blogspot.com/2008/08/histria-de-san-jorge-el-santo-guerrero.html
miércoles, 18 de abril de 2012
19 de Abril de 1810.
Lo del 19 de abril de 1810 fue un golpe de Estado, pero no llegó de golpe. En la formación intelectual de los mantuanos (ricos) de Caracas estaba presente la Ilustración europea. No escapaba a ninguno de ellos el conocimiento de los orígenes y desarrollo de revoluciones tan notables como la norteamericana y la francesa. Venían, pues, nuestros patricios, alimentándose de estos movimientos independentistas, además de los que tenían muy cerca, los de Gual y España, las invasiones fallidas de Miranda, etc.
Pero la influencia más inmediata fue la invasión de España por parte de Napoleón Bonaparte. Este hecho, que causó indignación a los españoles, repercutió también entre nosotros, de manera que empezaron a hacerse diversas manifestaciones a favor del cautivo rey de España.
Fernando VII, desde su cautiverio, ordena que se formen de inmediato Juntas Populares para la defensa de la legalidad y la fidelidad ad rey. El 29 de mayo de 1808 se instala la Junta de Sevilla, y en Caracas será imitada más tarde.
El 15 de julio de 1808 llega a Caracas el francés Paul de Lamanon, con la misión de hacer reconocer como nuevo rey de España a José Bonaparte. La reacción no se hizo esperar. Los hermanos Bolívar, los Ribas, los Montilla, los Ustáriz, jóvenes entonces, organizaron una gigantesca manifestación de unas 12.000 personas que pidió la expulsión de Lamanon.
Las conspiraciones secretas continuaron hasta que llegó el 18 de abril de 1810, víspera de la revolución. Los más importantes representantes de la sociedad caraqueña estaban comprometidos con el golpe. Al mediodía del 18, el gobernador y capitán general Emparan, que estaba detrás de los hilos de la conspiración, envió a algunos de los golpistas a diversos sitios del país; entre ellos, a Bolívar lo confinó en su hacienda de Yare, en los Valles del Tuy. Por eso, cuando al día siguiente, el 19 de abril, estalla la revolución, Bolívar no se encontraba en Caracas.
La noche del 18 al 19, los complotados se reunieron en la residencia del médico José Angel de Alamo. La idea era aprovechar que el Jueves Santo Emparan debía asistir con el Cabildo a la catedral para las ceremonias religiosas, y así obligarlo a participar en una reunión, estilo cabildo abierto, donde los criollos plantearían la situación y exigirían la opinión del gobernador con respecto a lo que ocurría en España.
Los miembros del Cabildo partidarios de constituir una Junta se valieron del alcalde José de las Llamozas para convocar a un cabildo extraordinario, aunque él no estaba autorizado para tal convocatoria. Pero en esta trampa cayó Emparan, y al asistir al Ayuntamiento convalidó el acto.
Eran las 8 de la mañana. Luego de varias intervenciones en apoyo o rechazo a la constitución de la Junta, y cuando empezaba a caldearse el ambiente, Emparan cortó el debate, alegando que eran dadas las 9 de la mañana, hora de iniciarse los oficios del Jueves Santo.
De inmediato, el gobernador se encamina hacia la catedral caraqueña con paso decidido. Cuando estaba al llegar a las puertas del templo, Francisco Salias lo detuvo enérgicamente, conminándolo a que regresara al Cabildo, porque «está en juego la salvación pública».
Ante tal irrespeto a la primera autoridad venezolana, la fuerza armada intentó arrestar a Salias, pero su jefe, el capitán Luis de Ponte, siguiendo instrucciones del Inspector General, Fernando Rodríguez del Toro, también de los comprometidos, no permitió a ningún oficial ni soldado que actuara. Esta actitud, más la decidida y persuasiva intervención del alférez real Feliciano Palacios Blanco, prácticamente obligaron a Emparan a devolverse al Cabildo.
Llena la sala a toda capacidad, en una reunión que se hacía cada vez más tormentosa, se llegó hasta el extremo de proponer al propio Emparan que presidiera la Junta que estaba por formarse, pero se opuso radicalmente el canónigo José Cortés de Madariaga, sacerdote chileno decididamente partidario de la independencia absoluta.
Ante la imposibilidad de llegar a algún acuerdo, Emparan optó por asomarse al balcón y preguntar a la multitud si querían que él siguiera gobernando.
El pueblo caraqueño, que no estaba preparado para un cambio tan repentino, contestó inicialmente ¡SI!. Detrás de Emparan se había colocado con toda intención el canónigo Madariaga, quien hizo señas al público, para que contestara que no querían al gobernador. En esa vacilación estaba el pueblo, cuando el médico yaracuyano José Rafael Villarreal, de acuerdo con Madariaga, empezó a corear «¡NO, NO LO QUEREMOS!»
En cuestión de pocos instantes, ya todo el pueblo estaba sumado al ¡NO! de Madariaga y de Villarreal.
Ante la renuncia forzada de Emparan «pues, yo tampoco quiero mando», se constituyó una Junta Suprema defensora de los derechos de Fernando VII. Al día siguiente, el nuevo Gobierno publica un Manifiesto en el que informa de lo acontecido el día anterior, con la promesa de que «os llamaremos oportunamente a tomar parte en el ejercicio de la suprema autoridad, con proporción al mayor o menor número de individuos de cada provincia».
El día 21 de abril fueron conducidos a La Guaira, para ser extrañados del país, el ex-Capitán General Emparan, el Intendente Vicente Bassadre, el Auditor José Vicente Anca, los Oidores de la Audiencia, el Fiscal de la misma y un grupo de colaboradores del destituido Gobierno español. Les fueron dados los gastos de viaje, estimados en poco más de 18.000 pesos.
La Junta de Gobierno tuvo dos presidentes, José de las Llamozas y Martín Tovar Ponte, y 21 vocales. Se nombró entonces un gabinete integrado por Juan Germán Roscio (Exteriores), Lino de Clemente (Marina y Guerra), Nicolás de Anzola (Gracia y Justicia), Fernando Key Muñoz en Hacienda.
En la medida en que lo permitieron las comunicaciones, se sumaron al «ejemplo que Caracas dio» las provincias de Barcelona, Cumaná, Margarita, Barinas, Mérida y Trujillo. Las de Guayana, Coro y Maracaibo se incorporaron tardíamente.
ANTECEDENTES DEL 19 DE ABRIL DE 1810
Los acontecimientos del 19 de abril de 1810 en Caracas fueron consecuencia de los cambios políticos que se produjeron en España a raíz de la invasión napoleónica en 1808. La situación política de España era la siguiente: ocupaba el trono español Carlos IV, monarca débil, dominado por su mujer y por el favorito de ésta, el ministro Godoy. España padecía las consecuencias de la desorganización fiscal y administrativa y el desorden de la política interna, todo lo cual se reflejaba en la debilidad económica del país. Algunos círculos de la nobleza y de la burguesía española confiaban en la caída de Godoy y la llegada al trono del príncipe heredero Fernando. Para aquellos círculos, la idea del matrimonio de Fernando con una parienta de Napoleón, habría de facilitar la introducción de reformas y la tranquilidad política. Fernando había pedido en matrimonio a una parienta de Napoleón; pero éste rehusó aceptar. Sus intenciones respecto a España eran otras: quería destronar la monarquía española y poner en el trono a uno de sus hermanos. Las querellas de los círculos gobernantes de España facilitaron los propósitos del Emperador francés. Napoleón envió a España un ejercito de 30000 hombres. El Rey Carlos IV, su mujer y su ministro Godoy huyeron de la capital; pero el pueblo, amotinado en Aranjuez encarceló a Godoy y obligó a Carlos IV a abdicar en favor de su hijo Fernando.
Napoleón se negó a reconocer a Fernando, y exigió que éste, Carlos IV y toda la familia reinante de España, fueran a Bayona, ciudad francesa cerca de la frontera. Napoleón hizo que Carlos IV y Fernando abdicaran a su favor, y pocos días después ordenaba a su hermano José Bonaparte, Rey de Nápoles, trasladarse a España y ocupar el trono.
Estos hechos provocaron la insurrección del pueblo de Madrid el 2 de mayo de 1808 y el comienzo de la guerra contra los franceses. Mientras los círculos de la monarquía española se plegaron a Napoleón y traicionaron la causa de España, los campesinos, los artesanos, el pueblo en general, sostuvieron una terrible guerra contra los invasores. El mismo año 1808, los patriotas españoles constituyeron una Junta Suprema Central Gubertiva del Reino, con diputados de las provincias metropolitanas, para que gobernara a nombre de Fernando VII. Pero el avance de las tropas francesas hizo que se disolviera esta Junta, quedando el gobierno provisional en un Consejo de Regencia compuesto por cinco miembros, entre ellos uno designado como representante de las colonias. La Junta Central, antes de disolverse, declaró solemnemente que las antiguas colonias serían consideradas en los sucesivo como provincias españolas, con los mismos derechos que las metropolitanas.
FORMACION DE LA JUNTA SUPREMA (19 DE ABRIL)
Los sucesos de España fueron noticias que produjeron profunda conmoción en Caracas. El Cabildo, a nombre de la ciudad, juró fidelidad a Fernando VII, y el pueblo manifestó públicamente su hostilidad a los franceses. Sin embargo, los grupos revolucionarios, que ya comenzaban a organizarse, vieron en estos hechos la oportunidad de consumar un movimiento autonomista que pusiera el gobierno de la Capitanía General en manos de los venezolanos. Este propósito se logró el, 19 de Abril de 1810, fecha que marca el comienzo de nuestro proceso de independencia.
Los revolucionarios querían formar una Junta de Gobierno autónoma que asumiera el gobierno de la Capitanía General a nombre de Fernando VII, sin sujetarse al Consejo de Regencia. A falta del Rey legítimo, las provincias venezolanas, declaradas iguales a las españolas se consideraban con derecho a darse un gobierno propio hasta tanto se restableciera la monarquía española. Esta idea había tomado cuerpo desde 1808. El 19 de abril de 1810, los revolucionarios hicieron convocar al Cabildo de Caracas y llevaron gran cantidad de pueblo a la plaza mayor. Se invitó al Capitán General Vicente Emparan a asistir a la reunión y se discutió la situación política de España, la falta de un gobierno legítimo y la necesidad de proceder de inmediato a constituir la junta.
JUNTA SUPREMA O JUNTA DE ABRIL O JUNTA DE CARACAS
La Junta Suprema gobernó desde el 19 de abril de 1810 hasta el 2 de marzo de 1811. En esta última fecha se instaló el Primer Congreso de las Provincias Venezolanas, ante el cual declinó la Junta sus poderes, pasando a ser Junta Provincial de Caracas.
La Junta Suprema fue, pues, un gobierno provisional, surgido de los sucesos del 19 de abril. Actuó durante poco menos de un año; y fue un gobierno de transición, no independiente, sino más bien partidario de la Corona española. Sin embargo, esta Junta realizó una labor positiva: llevó a cabo reformas en el orden interno; trató de unificar las provincias y reforzar su autonomía; e hizo gestiones en el exterior para obtener la solidaridad de las otras colonias y la ayuda y reconocimiento de las naciones extranjeras. El carácter de este gobierno "conservador de los derechos de Fernando VII" no le permitía ir más allá de la autonomía que se había proclamado el 19 de abril. Por esa razón, la Junta resolvió convocar a elecciones e instalar un Congreso Nacional que decidiera la suerte futura de las provincias venezolanas.
LABOR DE LA JUNTA SUPREMA
1. El nuevo gobierno se preocupó por justificar su rompimiento con el Consejo de Regencia. En la propia Acta del 19 de Abril se lee lo siguiente: "...La Regencia no puede ejercer ningún mando ni jurisdicción sobre estos países, porque no ha sido constituida con el voto de estos fieles habitantes, cuando han sido ya declarado no colonos, sino partes integrantes de la Corona Española, y como tales han sido llamados al ejercicio de la soberanía interina...... "
Es decir según los argumentos del Acta, los venezolanos no podían obedecer a un gobierno constituido sin su participación; y como parte integrante de la Corona, tenían derecho estas provincias a asumir la soberanía interina mientras durara la prisión del Rey.
2. La Junta llevó a cabo el "plan de gobierno y administración" a que se refiere el Acta, procediendo en la forma siguiente: creó un Tribunal de Apelaciones que sustituyó a la Audiencia; una Junta de Guerra encargada de los asuntos militares, y una Junta de Hacienda que atendía los asuntos propios de la antigua Intendencia. El nuevo gobierno, además, hizo jurar fidelidad a los empleados y que no obedecerían ninguna orden de las autoridades depuestas.
3. La junta envió delegados a las provincias y a las ciudades importantes de la Capitanía General invitándolas a reconocer su autoridad. Esta gestión tuvo el siguiente resultado:
a) Se constituyeron Juntas a imitación de la de Caracas y adhirieron al movimiento, en Cumaná, (27 de abril); Barcelona (27 de abril); Margarita (4 de mayo); Barinas (5 de mayo); Mérida (16 de septiembre) y Trujillo (9 de octubre).
b) La ciudad de Coro y su territorio, que pertenecían a la provincia de Caracas, desconocieron a ésta, se declararon partidarios de la Regencia y apresaron a los enviados de la Junta Suprema.
En Guayana se formó una Junta de Gobierno el 11 de mayo de 1810; pero poco después cayó en manos de los partidarios de la Regencia, los cuales la disolvieron y declararon su hostilidad a la Junta de Caracas.
d) En Maracaibo, el 18 de mayo de 1810, el gobernador Fernando Miyares, remitió presos a Puerto Rico a los enviados de Caracas y proclamó la autoridad de la Regencia.
4. La Junta dictó una serie de medidas legislativas de importancia en materia fiscal y económica. Suprimió el impuesto de alcabala sobre los comestibles y artículos de primera necesidad. Decretó libertad de comercio con las naciones amigas y neutrales. Suprimió los derechos de exportación. Abolió el tributo indígena; y prohibió, el 14 de agosto de 1810, la introducción de esclavos al país. Ese mismo día, la Junta creó la "Sociedad Patriótica de Agricultura y Economía", para el fomento de la agricultura y la industria.
5. La Junta Suprema llevó a cabo gestiones diplomáticas en el exterior: el 27 de abril se dirigió a los Cabildos de las capitales de América Española, explicándoles su posición frente a la Regencia e invitándolos a seguir el ejemplo del Ayuntamiento caraqueño. José Cortés Madariaga, enviado a Nueva Granada, firmó con el gobierno de aquel país un tratado de amistad, alianza y unión federativo en 1811. Mariano Montilla y Vicente Salias fueron enviados a tratar con las autoridades de Curazao y Jamaica. Pero las gestiones diplomáticas más importantes iban dirigidas a los Estados Unidos y a Inglaterra, de cuyos gobiernos se esperaba reconocimiento y ayuda material.
Juan Vicente Bolívar, Telésforo de Orea y José Rafael Revenga, fueron enviados a Estados Unidos, "cuyos sentimientos suponían favorables a las reivindicaciones de las colonias españolas y al desarrollo del comercio bajo régimen liberal". Los enviados obtuvieron promesas del gobierno americano de reconocer la Junta de Caracas, y de tomar medidas para estrechar las relaciones con el nuevo gobierno.
Simón Bolívar, Luis López Méndez y Andrés Bello salieron en junio en misión diplomática ante el gobierno inglés. Debían sostener la posición de la Junta de permanecer fieles a Fernando VII pero manteniendo su autonomía frente al Consejo de Regencia al cual desconocían como gobierno legítimo. Debían solicitar también facilidades para obtener armas y el reconocimiento y respaldo del gobierno británico. Esta misión diplomática tampoco tuvo éxito. La política inglesa había cambiado como consecuencia de la guerra contra Napoleón. El gobierno inglés temía que la Junta de Caracas rompiera definitivamente con España. En este caso, Inglaterra, su aliada en la lucha contra Bonaparte, no podía reconocer a los revolucionarios venezolanos sin debilitar a su aliado español.
6. Por último, la Junta Suprema convocó a elecciones para reunir un Congreso General de las Provincias que decidiera la suerte futura del gobierno. La convocatoria a elecciones fue la medida de mayor trascendencia política de la Junta, pues aseguró la transformación del gobierno de facto en un régimen constitucional independiente.
La convocatoria fue hecha en junio, y las elecciones se practicaron en octubre y noviembre de 1810. El reglamento electoral daba el voto a los hombres libres, mayores de veinticinco años y propietarios de bienes raíces. En consecuencia no votaban las mujeres, ni los esclavos, ni la gran mayoría de la población carentes de bienes de fortuna. De esta manera, vino a resultar un Congreso formado en su totalidad por representantes de la oligarquía criolla. Por eso, aquel cuerpo no pudo llevar a cabo transformaciones radicales en el orden social o económico, y sólo realizó el cambio. político que convenía a la nobleza territorial
El reglamento dispuso, además, que las elecciones se hicieran en dos grados: primero, los votantes nombraban a los electores de la parroquia; y luego, estos electores, reunidos en asamblea electoral en la capital de la provincia, designaban los representantes al Congreso, a razón de un diputado por cada 20 000 habitantes. Practicadas las elecciones, resultaron elegidos 44 diputados, los cuales se instalaron en Congreso en Caracas, el 2 de marzo de 1811. Las provincias estuvieron representadas así: Caracas 24 diputados; Barinas 9; Cumaná 4; Barcelona 3; Mérida 2; Trujillo 1; Margarita 1.
Pero la influencia más inmediata fue la invasión de España por parte de Napoleón Bonaparte. Este hecho, que causó indignación a los españoles, repercutió también entre nosotros, de manera que empezaron a hacerse diversas manifestaciones a favor del cautivo rey de España.
Fernando VII, desde su cautiverio, ordena que se formen de inmediato Juntas Populares para la defensa de la legalidad y la fidelidad ad rey. El 29 de mayo de 1808 se instala la Junta de Sevilla, y en Caracas será imitada más tarde.
El 15 de julio de 1808 llega a Caracas el francés Paul de Lamanon, con la misión de hacer reconocer como nuevo rey de España a José Bonaparte. La reacción no se hizo esperar. Los hermanos Bolívar, los Ribas, los Montilla, los Ustáriz, jóvenes entonces, organizaron una gigantesca manifestación de unas 12.000 personas que pidió la expulsión de Lamanon.
Las conspiraciones secretas continuaron hasta que llegó el 18 de abril de 1810, víspera de la revolución. Los más importantes representantes de la sociedad caraqueña estaban comprometidos con el golpe. Al mediodía del 18, el gobernador y capitán general Emparan, que estaba detrás de los hilos de la conspiración, envió a algunos de los golpistas a diversos sitios del país; entre ellos, a Bolívar lo confinó en su hacienda de Yare, en los Valles del Tuy. Por eso, cuando al día siguiente, el 19 de abril, estalla la revolución, Bolívar no se encontraba en Caracas.
La noche del 18 al 19, los complotados se reunieron en la residencia del médico José Angel de Alamo. La idea era aprovechar que el Jueves Santo Emparan debía asistir con el Cabildo a la catedral para las ceremonias religiosas, y así obligarlo a participar en una reunión, estilo cabildo abierto, donde los criollos plantearían la situación y exigirían la opinión del gobernador con respecto a lo que ocurría en España.
Los miembros del Cabildo partidarios de constituir una Junta se valieron del alcalde José de las Llamozas para convocar a un cabildo extraordinario, aunque él no estaba autorizado para tal convocatoria. Pero en esta trampa cayó Emparan, y al asistir al Ayuntamiento convalidó el acto.
Eran las 8 de la mañana. Luego de varias intervenciones en apoyo o rechazo a la constitución de la Junta, y cuando empezaba a caldearse el ambiente, Emparan cortó el debate, alegando que eran dadas las 9 de la mañana, hora de iniciarse los oficios del Jueves Santo.
De inmediato, el gobernador se encamina hacia la catedral caraqueña con paso decidido. Cuando estaba al llegar a las puertas del templo, Francisco Salias lo detuvo enérgicamente, conminándolo a que regresara al Cabildo, porque «está en juego la salvación pública».
Ante tal irrespeto a la primera autoridad venezolana, la fuerza armada intentó arrestar a Salias, pero su jefe, el capitán Luis de Ponte, siguiendo instrucciones del Inspector General, Fernando Rodríguez del Toro, también de los comprometidos, no permitió a ningún oficial ni soldado que actuara. Esta actitud, más la decidida y persuasiva intervención del alférez real Feliciano Palacios Blanco, prácticamente obligaron a Emparan a devolverse al Cabildo.
Llena la sala a toda capacidad, en una reunión que se hacía cada vez más tormentosa, se llegó hasta el extremo de proponer al propio Emparan que presidiera la Junta que estaba por formarse, pero se opuso radicalmente el canónigo José Cortés de Madariaga, sacerdote chileno decididamente partidario de la independencia absoluta.
Ante la imposibilidad de llegar a algún acuerdo, Emparan optó por asomarse al balcón y preguntar a la multitud si querían que él siguiera gobernando.
El pueblo caraqueño, que no estaba preparado para un cambio tan repentino, contestó inicialmente ¡SI!. Detrás de Emparan se había colocado con toda intención el canónigo Madariaga, quien hizo señas al público, para que contestara que no querían al gobernador. En esa vacilación estaba el pueblo, cuando el médico yaracuyano José Rafael Villarreal, de acuerdo con Madariaga, empezó a corear «¡NO, NO LO QUEREMOS!»
En cuestión de pocos instantes, ya todo el pueblo estaba sumado al ¡NO! de Madariaga y de Villarreal.
Ante la renuncia forzada de Emparan «pues, yo tampoco quiero mando», se constituyó una Junta Suprema defensora de los derechos de Fernando VII. Al día siguiente, el nuevo Gobierno publica un Manifiesto en el que informa de lo acontecido el día anterior, con la promesa de que «os llamaremos oportunamente a tomar parte en el ejercicio de la suprema autoridad, con proporción al mayor o menor número de individuos de cada provincia».
El día 21 de abril fueron conducidos a La Guaira, para ser extrañados del país, el ex-Capitán General Emparan, el Intendente Vicente Bassadre, el Auditor José Vicente Anca, los Oidores de la Audiencia, el Fiscal de la misma y un grupo de colaboradores del destituido Gobierno español. Les fueron dados los gastos de viaje, estimados en poco más de 18.000 pesos.
La Junta de Gobierno tuvo dos presidentes, José de las Llamozas y Martín Tovar Ponte, y 21 vocales. Se nombró entonces un gabinete integrado por Juan Germán Roscio (Exteriores), Lino de Clemente (Marina y Guerra), Nicolás de Anzola (Gracia y Justicia), Fernando Key Muñoz en Hacienda.
En la medida en que lo permitieron las comunicaciones, se sumaron al «ejemplo que Caracas dio» las provincias de Barcelona, Cumaná, Margarita, Barinas, Mérida y Trujillo. Las de Guayana, Coro y Maracaibo se incorporaron tardíamente.
ANTECEDENTES DEL 19 DE ABRIL DE 1810
Los acontecimientos del 19 de abril de 1810 en Caracas fueron consecuencia de los cambios políticos que se produjeron en España a raíz de la invasión napoleónica en 1808. La situación política de España era la siguiente: ocupaba el trono español Carlos IV, monarca débil, dominado por su mujer y por el favorito de ésta, el ministro Godoy. España padecía las consecuencias de la desorganización fiscal y administrativa y el desorden de la política interna, todo lo cual se reflejaba en la debilidad económica del país. Algunos círculos de la nobleza y de la burguesía española confiaban en la caída de Godoy y la llegada al trono del príncipe heredero Fernando. Para aquellos círculos, la idea del matrimonio de Fernando con una parienta de Napoleón, habría de facilitar la introducción de reformas y la tranquilidad política. Fernando había pedido en matrimonio a una parienta de Napoleón; pero éste rehusó aceptar. Sus intenciones respecto a España eran otras: quería destronar la monarquía española y poner en el trono a uno de sus hermanos. Las querellas de los círculos gobernantes de España facilitaron los propósitos del Emperador francés. Napoleón envió a España un ejercito de 30000 hombres. El Rey Carlos IV, su mujer y su ministro Godoy huyeron de la capital; pero el pueblo, amotinado en Aranjuez encarceló a Godoy y obligó a Carlos IV a abdicar en favor de su hijo Fernando.
Napoleón se negó a reconocer a Fernando, y exigió que éste, Carlos IV y toda la familia reinante de España, fueran a Bayona, ciudad francesa cerca de la frontera. Napoleón hizo que Carlos IV y Fernando abdicaran a su favor, y pocos días después ordenaba a su hermano José Bonaparte, Rey de Nápoles, trasladarse a España y ocupar el trono.
Estos hechos provocaron la insurrección del pueblo de Madrid el 2 de mayo de 1808 y el comienzo de la guerra contra los franceses. Mientras los círculos de la monarquía española se plegaron a Napoleón y traicionaron la causa de España, los campesinos, los artesanos, el pueblo en general, sostuvieron una terrible guerra contra los invasores. El mismo año 1808, los patriotas españoles constituyeron una Junta Suprema Central Gubertiva del Reino, con diputados de las provincias metropolitanas, para que gobernara a nombre de Fernando VII. Pero el avance de las tropas francesas hizo que se disolviera esta Junta, quedando el gobierno provisional en un Consejo de Regencia compuesto por cinco miembros, entre ellos uno designado como representante de las colonias. La Junta Central, antes de disolverse, declaró solemnemente que las antiguas colonias serían consideradas en los sucesivo como provincias españolas, con los mismos derechos que las metropolitanas.
FORMACION DE LA JUNTA SUPREMA (19 DE ABRIL)
Los sucesos de España fueron noticias que produjeron profunda conmoción en Caracas. El Cabildo, a nombre de la ciudad, juró fidelidad a Fernando VII, y el pueblo manifestó públicamente su hostilidad a los franceses. Sin embargo, los grupos revolucionarios, que ya comenzaban a organizarse, vieron en estos hechos la oportunidad de consumar un movimiento autonomista que pusiera el gobierno de la Capitanía General en manos de los venezolanos. Este propósito se logró el, 19 de Abril de 1810, fecha que marca el comienzo de nuestro proceso de independencia.
Los revolucionarios querían formar una Junta de Gobierno autónoma que asumiera el gobierno de la Capitanía General a nombre de Fernando VII, sin sujetarse al Consejo de Regencia. A falta del Rey legítimo, las provincias venezolanas, declaradas iguales a las españolas se consideraban con derecho a darse un gobierno propio hasta tanto se restableciera la monarquía española. Esta idea había tomado cuerpo desde 1808. El 19 de abril de 1810, los revolucionarios hicieron convocar al Cabildo de Caracas y llevaron gran cantidad de pueblo a la plaza mayor. Se invitó al Capitán General Vicente Emparan a asistir a la reunión y se discutió la situación política de España, la falta de un gobierno legítimo y la necesidad de proceder de inmediato a constituir la junta.
JUNTA SUPREMA O JUNTA DE ABRIL O JUNTA DE CARACAS
La Junta Suprema gobernó desde el 19 de abril de 1810 hasta el 2 de marzo de 1811. En esta última fecha se instaló el Primer Congreso de las Provincias Venezolanas, ante el cual declinó la Junta sus poderes, pasando a ser Junta Provincial de Caracas.
La Junta Suprema fue, pues, un gobierno provisional, surgido de los sucesos del 19 de abril. Actuó durante poco menos de un año; y fue un gobierno de transición, no independiente, sino más bien partidario de la Corona española. Sin embargo, esta Junta realizó una labor positiva: llevó a cabo reformas en el orden interno; trató de unificar las provincias y reforzar su autonomía; e hizo gestiones en el exterior para obtener la solidaridad de las otras colonias y la ayuda y reconocimiento de las naciones extranjeras. El carácter de este gobierno "conservador de los derechos de Fernando VII" no le permitía ir más allá de la autonomía que se había proclamado el 19 de abril. Por esa razón, la Junta resolvió convocar a elecciones e instalar un Congreso Nacional que decidiera la suerte futura de las provincias venezolanas.
LABOR DE LA JUNTA SUPREMA
1. El nuevo gobierno se preocupó por justificar su rompimiento con el Consejo de Regencia. En la propia Acta del 19 de Abril se lee lo siguiente: "...La Regencia no puede ejercer ningún mando ni jurisdicción sobre estos países, porque no ha sido constituida con el voto de estos fieles habitantes, cuando han sido ya declarado no colonos, sino partes integrantes de la Corona Española, y como tales han sido llamados al ejercicio de la soberanía interina...... "
Es decir según los argumentos del Acta, los venezolanos no podían obedecer a un gobierno constituido sin su participación; y como parte integrante de la Corona, tenían derecho estas provincias a asumir la soberanía interina mientras durara la prisión del Rey.
2. La Junta llevó a cabo el "plan de gobierno y administración" a que se refiere el Acta, procediendo en la forma siguiente: creó un Tribunal de Apelaciones que sustituyó a la Audiencia; una Junta de Guerra encargada de los asuntos militares, y una Junta de Hacienda que atendía los asuntos propios de la antigua Intendencia. El nuevo gobierno, además, hizo jurar fidelidad a los empleados y que no obedecerían ninguna orden de las autoridades depuestas.
3. La junta envió delegados a las provincias y a las ciudades importantes de la Capitanía General invitándolas a reconocer su autoridad. Esta gestión tuvo el siguiente resultado:
a) Se constituyeron Juntas a imitación de la de Caracas y adhirieron al movimiento, en Cumaná, (27 de abril); Barcelona (27 de abril); Margarita (4 de mayo); Barinas (5 de mayo); Mérida (16 de septiembre) y Trujillo (9 de octubre).
b) La ciudad de Coro y su territorio, que pertenecían a la provincia de Caracas, desconocieron a ésta, se declararon partidarios de la Regencia y apresaron a los enviados de la Junta Suprema.
En Guayana se formó una Junta de Gobierno el 11 de mayo de 1810; pero poco después cayó en manos de los partidarios de la Regencia, los cuales la disolvieron y declararon su hostilidad a la Junta de Caracas.
d) En Maracaibo, el 18 de mayo de 1810, el gobernador Fernando Miyares, remitió presos a Puerto Rico a los enviados de Caracas y proclamó la autoridad de la Regencia.
4. La Junta dictó una serie de medidas legislativas de importancia en materia fiscal y económica. Suprimió el impuesto de alcabala sobre los comestibles y artículos de primera necesidad. Decretó libertad de comercio con las naciones amigas y neutrales. Suprimió los derechos de exportación. Abolió el tributo indígena; y prohibió, el 14 de agosto de 1810, la introducción de esclavos al país. Ese mismo día, la Junta creó la "Sociedad Patriótica de Agricultura y Economía", para el fomento de la agricultura y la industria.
5. La Junta Suprema llevó a cabo gestiones diplomáticas en el exterior: el 27 de abril se dirigió a los Cabildos de las capitales de América Española, explicándoles su posición frente a la Regencia e invitándolos a seguir el ejemplo del Ayuntamiento caraqueño. José Cortés Madariaga, enviado a Nueva Granada, firmó con el gobierno de aquel país un tratado de amistad, alianza y unión federativo en 1811. Mariano Montilla y Vicente Salias fueron enviados a tratar con las autoridades de Curazao y Jamaica. Pero las gestiones diplomáticas más importantes iban dirigidas a los Estados Unidos y a Inglaterra, de cuyos gobiernos se esperaba reconocimiento y ayuda material.
Juan Vicente Bolívar, Telésforo de Orea y José Rafael Revenga, fueron enviados a Estados Unidos, "cuyos sentimientos suponían favorables a las reivindicaciones de las colonias españolas y al desarrollo del comercio bajo régimen liberal". Los enviados obtuvieron promesas del gobierno americano de reconocer la Junta de Caracas, y de tomar medidas para estrechar las relaciones con el nuevo gobierno.
Simón Bolívar, Luis López Méndez y Andrés Bello salieron en junio en misión diplomática ante el gobierno inglés. Debían sostener la posición de la Junta de permanecer fieles a Fernando VII pero manteniendo su autonomía frente al Consejo de Regencia al cual desconocían como gobierno legítimo. Debían solicitar también facilidades para obtener armas y el reconocimiento y respaldo del gobierno británico. Esta misión diplomática tampoco tuvo éxito. La política inglesa había cambiado como consecuencia de la guerra contra Napoleón. El gobierno inglés temía que la Junta de Caracas rompiera definitivamente con España. En este caso, Inglaterra, su aliada en la lucha contra Bonaparte, no podía reconocer a los revolucionarios venezolanos sin debilitar a su aliado español.
6. Por último, la Junta Suprema convocó a elecciones para reunir un Congreso General de las Provincias que decidiera la suerte futura del gobierno. La convocatoria a elecciones fue la medida de mayor trascendencia política de la Junta, pues aseguró la transformación del gobierno de facto en un régimen constitucional independiente.
La convocatoria fue hecha en junio, y las elecciones se practicaron en octubre y noviembre de 1810. El reglamento electoral daba el voto a los hombres libres, mayores de veinticinco años y propietarios de bienes raíces. En consecuencia no votaban las mujeres, ni los esclavos, ni la gran mayoría de la población carentes de bienes de fortuna. De esta manera, vino a resultar un Congreso formado en su totalidad por representantes de la oligarquía criolla. Por eso, aquel cuerpo no pudo llevar a cabo transformaciones radicales en el orden social o económico, y sólo realizó el cambio. político que convenía a la nobleza territorial
El reglamento dispuso, además, que las elecciones se hicieran en dos grados: primero, los votantes nombraban a los electores de la parroquia; y luego, estos electores, reunidos en asamblea electoral en la capital de la provincia, designaban los representantes al Congreso, a razón de un diputado por cada 20 000 habitantes. Practicadas las elecciones, resultaron elegidos 44 diputados, los cuales se instalaron en Congreso en Caracas, el 2 de marzo de 1811. Las provincias estuvieron representadas así: Caracas 24 diputados; Barinas 9; Cumaná 4; Barcelona 3; Mérida 2; Trujillo 1; Margarita 1.
lunes, 16 de abril de 2012
Grandes Héroes: Eduardo Oropeza
Escrito el 19 de Abril de 2009.
En Honor a Eduardo, nuestro amigo.
Pocos Hombres en esta tierra llegan como Eduardo, gracias a Dios fue un placer haberlo conocido, y haber disfrutado de su amistad incondicional y siempre.
Nunca podre olvidar la manera tan especial en que hacia ver las cosas mas dificiles, nunca olvidare su frase al final de cada correo personal "El momento mas oscuro de lla noche es justo antes del amanecer", en los momentos mas dificiles el estaba alli.
Creo confiadamente que Dios escribe derecho en lineas torcidas, creo fielmente que Dios tiene un proposito para todo, creo fielmente que no se cae una hoja de un arbol sin que Dios lo permita... pero como duele desde esta humanidad, desde este cuerpo transtitorio, ver las "lineas torcidasde Dios"... ver caer una "hoja de un arbol".
Siempre el decia "Guille si podemos", se convirtio en mi hermano, en mi jefe, por los menos 2 veces a la semana nos hablamos por telefono, y minimo eran 30 minutos... exactamente cuando transitaba la Autopista Valencia-Puerto Cabello, conversabamos de cualquier cosa, de cualquier tema y el se mantenia alerta antes de llegar a su casa, aveces hablabamos tanto que llegaba a su casa, saludaba a sus hijos se cambiaba y cuando iba a comer se despedia... Hermanito me hubieras llamado esa noche!!
Nunca olvidare su saludo cada vez que me llamaba "Excelentisimo..!!!!!", jeje, el Excelentisimo fuiste tu jefe, un verdadero Caballero de Avanzada, un Hombre fuerte, un Campeon.
Todavia podemos hacer mucho por Eduardo, que seguro esta en mejor posicion que nosotros ahora.
Yo desde esta humilde tribuna propongo -y me perdonan si ofendo o molesto con esto-, Amigos comisionados, yo les pido que cada Region desde sus posibilidades organice e invite a una MISA en su Honor, y por su descanso, que cada Region convoque una Misa este Sabado invitando a todos sus miembros en honor a EDUARDO OROPEZA, Consejero Nacional, que ahora desde el cielo, guiara los destinos de nuestra Asociacion, eso no solo nos mantendra mas cerca de Eduardo y mas cerca de Dios en este momento que mas lo necesitamos, para poder interpretar su "escritura".
Que Dios te Cuide Amigo, no te olvides de Nosotros que aseguro que nosotros nunca olvidaremos de ti.
SI ME AMAS
No llores si me amas ...
Si conocieras el don de Dios
y lo que es el cielo...
Sí pudieras oír el
cántico de los ángeles
y verme en medio de ellos...
Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos
los horizontes, los campos y los nuevos
senderos que atravieso...
Si por un instante pudieras contemplar como yo
la belleza ante la cual las bellezas palidecen...
¡Cómo!... ¡Tú me has visto, me has amado
en el país de las sombras
y no te resignas a verme y amarme
en el país de las inmutables realidades?
Creéme. Cuando la muerte venga
a romper las ligaduras
como ha roto las que a mí me encadenaban;
cuando llegue el día que Dios ha fijado y conoce,
y tu alma venga a este cielo
en el que te ha precedido la mía...
Ese día volverás a verme.
Sentirás que te sigo amando, que te amé,
y encontrarás mi corazón
con todas sus ternuras purificadas.
Volverás a verme en transfiguración, en éxtasis feliz.
Ya no esperando la muerte,
sino avanzando conmigo,
que te llevaré de la mano por los senderos
nuevos de luz y vida.
Enjuga tu llanto y no llores si me amas.
San Agustín Numidia - África 354-430
---------------------
Algun dia nos veremos hermano !
En Honor a Eduardo, nuestro amigo.
Pocos Hombres en esta tierra llegan como Eduardo, gracias a Dios fue un placer haberlo conocido, y haber disfrutado de su amistad incondicional y siempre.
Nunca podre olvidar la manera tan especial en que hacia ver las cosas mas dificiles, nunca olvidare su frase al final de cada correo personal "El momento mas oscuro de lla noche es justo antes del amanecer", en los momentos mas dificiles el estaba alli.
Creo confiadamente que Dios escribe derecho en lineas torcidas, creo fielmente que Dios tiene un proposito para todo, creo fielmente que no se cae una hoja de un arbol sin que Dios lo permita... pero como duele desde esta humanidad, desde este cuerpo transtitorio, ver las "lineas torcidasde Dios"... ver caer una "hoja de un arbol".
Siempre el decia "Guille si podemos", se convirtio en mi hermano, en mi jefe, por los menos 2 veces a la semana nos hablamos por telefono, y minimo eran 30 minutos... exactamente cuando transitaba la Autopista Valencia-Puerto Cabello, conversabamos de cualquier cosa, de cualquier tema y el se mantenia alerta antes de llegar a su casa, aveces hablabamos tanto que llegaba a su casa, saludaba a sus hijos se cambiaba y cuando iba a comer se despedia... Hermanito me hubieras llamado esa noche!!
Nunca olvidare su saludo cada vez que me llamaba "Excelentisimo..!!!!!", jeje, el Excelentisimo fuiste tu jefe, un verdadero Caballero de Avanzada, un Hombre fuerte, un Campeon.
Todavia podemos hacer mucho por Eduardo, que seguro esta en mejor posicion que nosotros ahora.
Yo desde esta humilde tribuna propongo -y me perdonan si ofendo o molesto con esto-, Amigos comisionados, yo les pido que cada Region desde sus posibilidades organice e invite a una MISA en su Honor, y por su descanso, que cada Region convoque una Misa este Sabado invitando a todos sus miembros en honor a EDUARDO OROPEZA, Consejero Nacional, que ahora desde el cielo, guiara los destinos de nuestra Asociacion, eso no solo nos mantendra mas cerca de Eduardo y mas cerca de Dios en este momento que mas lo necesitamos, para poder interpretar su "escritura".
Que Dios te Cuide Amigo, no te olvides de Nosotros que aseguro que nosotros nunca olvidaremos de ti.
SI ME AMAS
No llores si me amas ...
Si conocieras el don de Dios
y lo que es el cielo...
Sí pudieras oír el
cántico de los ángeles
y verme en medio de ellos...
Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos
los horizontes, los campos y los nuevos
senderos que atravieso...
Si por un instante pudieras contemplar como yo
la belleza ante la cual las bellezas palidecen...
¡Cómo!... ¡Tú me has visto, me has amado
en el país de las sombras
y no te resignas a verme y amarme
en el país de las inmutables realidades?
Creéme. Cuando la muerte venga
a romper las ligaduras
como ha roto las que a mí me encadenaban;
cuando llegue el día que Dios ha fijado y conoce,
y tu alma venga a este cielo
en el que te ha precedido la mía...
Ese día volverás a verme.
Sentirás que te sigo amando, que te amé,
y encontrarás mi corazón
con todas sus ternuras purificadas.
Volverás a verme en transfiguración, en éxtasis feliz.
Ya no esperando la muerte,
sino avanzando conmigo,
que te llevaré de la mano por los senderos
nuevos de luz y vida.
Enjuga tu llanto y no llores si me amas.
San Agustín Numidia - África 354-430
---------------------
Algun dia nos veremos hermano !
domingo, 15 de abril de 2012
Personajes: Francisco Herrera Luque
Francisco José Herrera Luque (Caracas, 14 de diciembre de 1927 - Caracas, 15 de abril de 1991) Médico-psiquiatra, novelista, ensayista y diplomático venezolano. Entre sus obras destacan: Boves, el Urogallo (1972), Los Amos del Valle (1979) y La Luna de Fausto (1983).
Hijo de Francisco Herrera Guerrero y María Luisa Luque Carvallo. En 1956 se casó con María Margarita Terán Austria de cuya unión nacieron cinco hijos. Estudió en la Universidad Central de Venezuela (UCV) y luego en la Universidad de Salamanca (1952) graduándose de médico. En Madrid se especializa en psiquiatría y produce diversos trabajos científicos. Su tesis de doctorado origina la obra Los viajeros de Indias (1961), que trata sobre las cargas psicopáticas que sobre la sociedad venezolana dejaron los conquistadores españoles. Su inquietud por conocer los orígenes de las personalidades de los habitantes de Hispanoamérica lo llevó al estudio de la herencia y la genética.
Fundó la cátedra de psiquiatría de la UCV de la cual llegó a ser profesor titular y fue embajador de Venezuela en México a mediados de la década de los setenta. Como escritor y autor de novelas, su obra histórica está basada en la investigación veraz y documentada. Sus últimos libros: Los Cuatro reyes de la baraja, Bolívar en vivo, 1998 y El Vuelo del Alcatraz, son publicaciones póstumas.
Durante los años finales de su vida y después de su muerte sus obras adquirieron gran renombre, convirtiéndolo en uno de los escritores más vendidos de Venezuela. Su éxito fue combinar el sentido mitológico venezolano con los hechos reales de la historia, llenó el molde de la realidad con las fabulaciones colectivas del venezolano. Indagó más allá de la historia oficial de Venezuela y creó una narrativa paralela a ella.
Supo combinar muy bien su faceta científica con la literaria, nunca descuidó el estudio de los orígenes de lo venezolano, que en su tesis se develaba estudiando las personalidades de los primeros habitantes de la colonia. Francisco Herrera Luque falleció en Caracas el 15 de abril de 1991, a causa de un ataque al corazón.
En 1992 se crea la Fundación Francisco Herrera Luque para mantener el legado de este escritor venezolano.
Hijo de Francisco Herrera Guerrero y María Luisa Luque Carvallo. En 1956 se casó con María Margarita Terán Austria de cuya unión nacieron cinco hijos. Estudió en la Universidad Central de Venezuela (UCV) y luego en la Universidad de Salamanca (1952) graduándose de médico. En Madrid se especializa en psiquiatría y produce diversos trabajos científicos. Su tesis de doctorado origina la obra Los viajeros de Indias (1961), que trata sobre las cargas psicopáticas que sobre la sociedad venezolana dejaron los conquistadores españoles. Su inquietud por conocer los orígenes de las personalidades de los habitantes de Hispanoamérica lo llevó al estudio de la herencia y la genética.
Fundó la cátedra de psiquiatría de la UCV de la cual llegó a ser profesor titular y fue embajador de Venezuela en México a mediados de la década de los setenta. Como escritor y autor de novelas, su obra histórica está basada en la investigación veraz y documentada. Sus últimos libros: Los Cuatro reyes de la baraja, Bolívar en vivo, 1998 y El Vuelo del Alcatraz, son publicaciones póstumas.
Durante los años finales de su vida y después de su muerte sus obras adquirieron gran renombre, convirtiéndolo en uno de los escritores más vendidos de Venezuela. Su éxito fue combinar el sentido mitológico venezolano con los hechos reales de la historia, llenó el molde de la realidad con las fabulaciones colectivas del venezolano. Indagó más allá de la historia oficial de Venezuela y creó una narrativa paralela a ella.
Supo combinar muy bien su faceta científica con la literaria, nunca descuidó el estudio de los orígenes de lo venezolano, que en su tesis se develaba estudiando las personalidades de los primeros habitantes de la colonia. Francisco Herrera Luque falleció en Caracas el 15 de abril de 1991, a causa de un ataque al corazón.
En 1992 se crea la Fundación Francisco Herrera Luque para mantener el legado de este escritor venezolano.
Bibliografía
- Los Viajeros de Indias (1961)
- La Huella Perenne (1969)
- Las Personalidades Psicopáticas (1969)
- Boves, el Urogallo (1972)
- En la Casa del Pez que Escupe el Agua(1975)
- Los Amos del Valle (1979)
- La Historia Fabulada (volúmenes I, II y III) (1981-1983)
- Bolívar de Carne y Hueso y otros Ensayos (1983)
- La Luna de Fausto (1983)
- Manuel Piar, Caudillo de Dos Colores (1987)
- Los Cuatro Reyes de la Baraja (1991)
- 1998 (1992)
- Bolívar en Vivo (1997)
- El Vuelo del Alcatraz (2001)
sábado, 14 de abril de 2012
Personajes: Rómulo Betancourt
El gobierno de Gallegos fue derrocado por un golpe militar en noviembre de 1948 y los líderes de Acción Democrática pasaron a la clandestinidad o el exilio durante los años 1948-1958. En el exilio, además de conducir la resistencia a la dictadura, Betancourt escribió su obra fundamental, Venezuela, política y petróleo, publicada en México en 1956. En diciembre de 1958, año en que fue derrocada la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, se realizan elecciones democráticas y Rómulo Betancourt es electo Presidente Constitucional para el período 1959-1964.
Durante su período de gobierno, el Congreso de la República aprueba, por unanimidad, la Constitución de 1961, que ha sido la de más prolongada vigencia en la historia del país. Además, se impulsa la reforma agraria, la alfabetización, el régimen de partidos, la masificación de la educación, la salud y la asistencia social; se estabilizan las condiciones económicas, se reanuda la política petrolera nacionalista, se participa en la creación de la OPEP, se impulsa la industrialización a través de la sustitución de importaciones, se inicia el programa de industrias básicas estatales, se funda Ciudad Guayana y se crea una red vial moderna para todo el país.
A fines del gobierno constitucional de Betancourt se realizan elecciones democráticas y se efectúa, por primera vez en la historia de Venezuela, un traspaso de poder entre presidentes electos por el pueblo. El nuevo mandatario sería Raúl Leoni, candidato de Acción Democrática. Rómulo Betancourt decide vivir fuera de Venezuela (1964-1972), como manera de mostrar que realmente se había producido ese traspaso de poder.
En las elecciones de 1968, Acción Democrática, después de sufrir una división, pierde las elecciones presidenciales y es electo el líder demócrata cristiano Rafael Caldera. En esa oportunidad se establece el precedente del traspaso pacífico del poder entre partidos políticos opuestos y se inicia la alternabilidad democrática en Venezuela. Para las elecciones de 1973, que gana ampliamente Acción Democrática, Rómulo Betancourt no acepta ser considerado como candidato presidencial de su partido, con el objeto de dar oportunidad a nuevos líderes y nuevas generaciones, y es postulado y electo Carlos Andrés Pérez.
En 1975, el Congreso de la República aprueba por unanimidad la nacionalización de la industria petrolera, que se hace efectiva en 1976. La nacionalización fue posible por las políticas nacionalistas iniciadas en 1945 y que fueron reemprendidas a partir de 1958.
Rómulo Betancourt muere el 28 de septiembre de 1981, en la ciudad de Nueva York, a los 72 años de edad. Después de su muerte, ha habido dos gobiernos de Acción Democrática, el presidido por Jaime Lusinchi (1984-1989) y el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez (1989-1993).
Infancia y juventud (1908-1928)
Rómulo Betancourt nace en Guatire, Estado Miranda, el 22 de febrero de 1908. Sus padres fueron Luís Betancourt, inmigrante español procedente de las Islas Canarias, y Virginia Bello, natural de Guatire. Tuvo dos hermanas, María Teresa y Helena. En su pueblo natal estudió bajo la guía del maestro Juan José Fermín hasta los once años, cuando, en 1919, se traslada a Caracas junto con su familia. Termina sus estudios de primaria y en 1924 ingresa al Liceo Caracas, dirigido por Rómulo Gallegos. En 1926 ingresa a la Universidad Central de Venezuela para cursar estudios de derecho.
Durante sus años de estudiante, Betancourt muestra inclinaciones literarias y colabora en varias revistas, en donde publica algunos cuentos. Además ayuda a su tío Luís Bello en el negocio de venta de tabacos, lo que le permite conocer bien a Caracas.
En 1927 se reconstituye la Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV) y, presidida por Raúl Leoni, se decide realizar la Semana del Estudiante entre los día 6 y 12 de Febrero de 1928. En los actos hablan Jóvito Villalba, Rómulo Betancourt, Joaquín Gabaldón y Pío Tamayo. La celebración se convierte en protesta contra la dictadura de Juan Vicente Gómez, la cual alcanzaba a casi veinte años de duración, aproximadamente la misma edad de los estudiantes. El gobierno apresa a los estudiantes nombrados y a Guillermo Prince Lara, quien había roto una placa alusiva al dictador. Más de trescientos estudiantes se entregan voluntariamente en prisión en solidaridad con sus compañeros y nace así la generación del veintiocho, que significó la primera rebelión civil contra la tiranía de Gómez y la cual posteriormente iba a transformar definitivamente la historia del país, al convertir un país de caudillos y montoneras militares en una sociedad civil y de instituciones republicanas. Tal como ha destacado Manuel Caballero, esa generación combatió el personalismo, por su misma condición de movimiento colectivo. La población en general manifestó sin temor en contra de la prisión de los estudiantes, que habían sido enviados al Castillo de Puerto Cabello.
El 7 de abril de 1928 se produce un alzamiento militar en el cual participan varios estudiantes, entre ellos Betancourt. La insurrección fracasa cuando no puede tomar el Cuartel San Carlos y varios de los estudiantes vuelven a prisión. Betancourt logra salir clandestinamente del país en junio rumbo a Curazao, donde se inicia su primer exilio político, que iba a durar hasta enero de 1936.
Primer exilio y Plan de Barranquilla (1928-1935)
Los años del primer exilio son de formación y activismo político. En Curazao, se reúne con otros exiliados venezolanos que luchan contra el régimen de Gómez. Según Ramón Velásquez, en la semblanza que aparece en el Diccionario de Historia de Venezuela editado por la Fundación Polar, “dedica su tiempo al estudio de la historia latinoamericana, de las fuentes pensamiento socialista y al conocimiento de las obras que estudian el problema de la penetración imperialista en los países latinoamericanos y para lograr su propósito se empeña en aprender inglés”. En 1929 viaja a BarranquilIa donde se encuentra con Raúl Leoni, Juan José Palacios, Ricardo Montilla y Valmore Rodríguez. Publica un folleto titulado Dos meses en las cárceles de Gómez y regresa a Curazao para encontrarse con Simón Betancourt, quien es agente del “movimiento revolucionario” que, en París, organiza el general Román Delgado Chalbaud para derrocar a Gómez. Rómulo y Simón Betancourt pretendían navegar, junto con otros, hasta la isla La Blanquilla y unirse allí al crucero Falke, que invadirá a Venezuela por Cumaná. Al fracasar el intento, Rómulo Betancourt viaja a Costa Rica. Antes publica la obra de denuncia En las huellas de la pezuña, escrita en colaboración con Miguel Otero Silva.
En Costa Rica conoce a Manuel Mora, secretario general del partido comunista y a la maestra de preescolar, Carmen Valverde. A mediados de 1930, viaja nuevamente a Barranquilla. En esa ciudad funda en 1931, junto con doce exiliados venezolanos, la Alianza Revolucionaria de Izquierda (ARDI). Nuevamente según Ramón Velásquez, “ARDI expresa la posición de Rómulo Betancourt frente a los grupos marxista-leninistas formados por los desterrados venezolanos en México y La Habana y sostiene, fundamentalmente, que la revolución contra el gomecismo no podría ser un movimiento obra exclusiva de la clase obrera, sino de una alianza de clases. El mismo año, redacta el llamado Plan de Barranquilla, suscrito por exiliados de diversos matices de la nueva izquierda, cuya exposición se orienta a realizar un análisis de la situación venezolana a la luz de la dialéctica marxista”.
Regresa a Costa Rica y en 1934 contrae matrimonio con Carmen Valverde, con quien tiene su única hija, Virginia Betancourt Valverde. Ingresa a la redacción de Trabajo, órgano del Partido Comunista y es profesor en la Universidad Popular de los Trabajadores de Costa Rica. Escribe un folleto titulado Con quién estamos y contra quién estamos en el cual amplía los análisis contenidos en el Plan Barranquilla y critica la posición que centra en el regionalismo andino los problemas de Venezuela. El 17 de diciembre de 1935 muere Gómez y en enero de 1936 Betancourt se embarca en Puerto Limón, Costa Rica, rumbo a Venezuela.
Oposición activa, clandestinidad y formación de partidos democráticos (1936-1939)
1936 fue un año pleno de acontecimientos significativos para definir el rumbo de Venezuela después de veintisiete años de dictadura. En Febrero se producen huelgas y manifestaciones a favor de la democratización, sin que existan organizaciones políticas para orientarlas. Esto reafirma en Betancourt su convicción de la necesidad de “crear un partido político de orientación democrática y de raigambre popular (…) para encauzar las dinámicas populares dentro de normas de acción disciplinada”. Dentro de este objetivo, se dedica al activismo político. Cuando se funda el Movimiento de Organización Venezolana (ORVE) es su primer secretario de organización (Alberto Adriani es el presidente y Mariano Picón Salas el secretario general). En esta condición participa en la huelga general de junio de ese año, provocada por un proyecto de Ley de Orden Público (Ley Lara). En agosto es elegido secretario general de ORVE. Esta organización se incorpora en octubre de 1936 al Partido Democrático Nacional (PDN), coalición de movimientos que aspira a conformar un partido único de izquierda. Jovito Villaba es designado secretario general y Rómulo Betancourt secretario de organización del PDN, cuya legalización es denegada por el gobierno en el mes de noviembre.
En diciembre el PDN apoya la huelga petrolera del Zulia, que movilizó al país y provocó una reacción del gobierno que se concretó en la ilegalización de varias organizaciones políticas, sindicales y estudiantiles (entre ellas ORVE) la clausura de algunos periódicos y el allanamiento de la Universidad Central de Venezuela. En Marzo de 1937 se decreta la expulsión del país de cuarenta y siete destacados líderes de izquierda, entre ellos Rómulo Betancourt, quien no puede ser detenido y pasa a la clandestinidad.
En la clandestinidad, que se prolonga hasta octubre de 1939, Betancourt se dedica a analizar los problemas del país, a preparar una tesis política y programática y a la organización del PDN. Publica diariamente en el periódico Ahora una columna sin firma titulada Economía y Finanzas, en la cual aborda los más diversos temas políticos y económicos, nacionales e internacionales. Escribió 678 artículos, 115 de los cuales recogería más tarde en el libro Problemas Venezolanos, publicado en Santiago de Chile en 1940. Según María Teresa Romero, en su biografía de Betancourt, el conjunto de escritos conforma una “suerte de estudio-programa (que) revela el pensamiento económico antiliberal, de capitalismo de Estado y socialista pero, en lo político, de índole pluralista, policlasista, populista, nacionalista y antiimperialista no ortodoxo que prevalecía en Rómulo Betancourt. Y, por ende, en la izquierda democrática que se fue conformando en torno a su liderazgo”. Esta labor periodística contribuyó a la preparación de la Tesis Política y el programa del PDN, que fueron presentados en septiembre de 1939.
Paralelamente Betancourt se dedica a la organización del PDN, el cual, como él, debía actuar en la clandestinidad. Se dedica a su reorganización, después de los sucesos de 1937 y a ampliar su cobertura a todo el territorio nacional. A la vez se produce un proceso de deslinde ideológico entre los elementos comunistas y la llamada izquierda democrática del PDN, que en febrero de 1938 lleva a una ruptura entre ambos grupos. Adicionalmente el PDN mantiene una alianza estratégica con la oposición legal para aprovechar los espacios políticos que permitía el régimen gobernante.
El 20 de octubre de 1939, Betancourt es apresado por la policía y expulsado del país. Viaja con su familia hacia Chile, en donde transcurre su segundo exilio.
Segundo exilio, Fundación de Acción Democrática y oposición legal (1940-1945)
El segundo exilio de Betancourt fue relativamente corto (Octubre 1939- febrero 1941). Pero le permitió establecer nuevas relaciones en América Latina y vincularse con los partidos socialistas del cono sur del continente. Mantuvo estrechas relaciones con los dirigentes chilenos Salvador Allende, Oscar Schnake y Manuel Mandujano y contribuyó de forma importante en la organización del I Congreso de Partidos Democráticos y Populares de América Latina, celebrado en Santiago de Chile en octubre de 1940. Dictó conferencias en las cuales expuso la situación de Venezuela y los objetivos del PDN, tanto en Chile como en Uruguay y Argentina, y se mantuvo vigilante en relación con la organización y posible legalización del PDN.
En febrero de 1941, Betancourt vuelve a Venezuela y puede actuar en forma legal. Se aproximaban las elecciones presidenciales. A los pocos días se postula la candidatura “simbólica” de Rómulo Gallegos, que no tenía ninguna posibilidad de triunfo, debido a que la elección la realizaba un Congreso Nacional dominado por el gobierno. El 28 de abril es elegido presidente el candidato oficialista, General Isaías Medina Angarita, quien asume la presidencia el 5 de mayo. La movilización popular originada en la candidatura de oposición, sin embargo, conduce a que algunos miembros del PDN propongan ese mismo mes la creación de un nuevo partido, Acción Democrática (AD). Gallegos fue designado presidente del partido y Rómulo Betancourt su secretario general.
El 13 de septiembre de 1941, después de haber obtenido la legalización de AD, se inician sus acciones públicas, mediante un mitin en el Nuevo Circo de Caracas. Betancourt define en su discurso los postulados programáticos de AD, similares a las tesis del PDN, que se centran en el nacionalismo, la diversificación económica, el rescate del petróleo y la incorporación de las grandes mayorías en la vida política nacional, mediante sindicatos y otros organismos de participación popular.
Betancourt prosigue su labor periodística de análisis de la realidad nacional mediante la publicación de artículos en los diarios Ahora y El Universal, así como El Tiempo, de Bogotá. En enero de 1942 se funda el semanario AD y en 1944 el periódico del partido, El País, donde también publica sus trabajos e incluso editoriales diarios. Entre las polémicas destaca la que originó el proyecto de Ley de Hidrocarburos de 1943. Betancourt, junto con Juan Pablo Pérez Alfonzo, aclara el punto de vista de la oposición respecto a ella. Paralelamente, se dedica a la organización de AD, lo que incluye dotar al partido de una estructura y de planes acción, y se empeña en conferirle un alcance nacional, para lo cual recorre personalmente todo el país. Además AD emprende una campaña a favor de una reforma electoral que contemplara el voto directo, universal y secreto. En las elecciones municipales AD moviliza la maquinaria política que ha venido creando y obtiene varias victorias. Betancourt es electo concejal por la parroquia de San Agustín.
Cuando comienza a plantearse el problema de la sucesión presidencial, en 1945, AD es partidaria del voto universal y secreto, pero como esta disposición no es adoptada en las reformas constitucionales de ese año, se plantea la posibilidad de un candidato que se comprometa a instrumentarla. Se trataría de un candidato nacional que fuera aceptado por el gobierno y la oposición. Betancourt y Leoni consiguen comprometer al embajador en Washington, Diógenes Escalante, quien tenía el apoyo del gobierno como candidato presidencial. Pero Escalante enferma y el partido de gobierno (PDV) elige unilateralmente su propio candidato, lo que produce una ruptura en las negociaciones. La situación se complica aun más debido a las presuntas aspiraciones presidenciales del expresidente Eleazar López Contreras.
Paralelamente un grupo de oficiales jóvenes del ejército, que propone una renovación de las fuerzas armadas, entra en contacto con unos pocos dirigentes de AD, entre ellos Betancourt, para invitarlos a que los acompañen en un pronunciamiento cívico militar. Este se produce el 18 de octubre de 1945 y provoca el derrocamiento del gobierno de Medina Angarita. Se crea una de Junta de Gobierno compuesta por cinco civiles (cuatro de ellos dirigentes de AD) y dos militares y presidida por Rómulo Betancourt, quien tenía entonces 37 años.
La “Revolución de Octubre” (1945-1948)
El cambio de gobierno de 1945 fue bautizado por sus partidarios como la “Revolución de Octubre”. Sin embargo, Rómulo Betancourt afirma en Venezuela, Política y Petróleo que “el gobierno de facto nació de un golpe de estado típico y no una bravía insurgencia popular. Lo que tenía de negativo tal circunstancia no necesita ser subrayado”. Pero añade: “cualquiera hubiera sido su origen, lo cierto es que estábamos animados de la indeclinable decisión de que el gobierno provisional le diera al país el viraje revolucionario que reclamaba con apremio”.
Para Manuel Caballero, “la conjura que estalla el 18 de octubre de 1945 no fue una revolución, sino un pronunciamiento militar clásico. Lo actuado a partir de entonces sí merece ser llamado “revolución”” (…). “A partir del 19 de octubre, se inicia en Venezuela un proceso que, con todas las reservas que se quiera, se puede considerar revolucionario. Lo es por el ingreso de las masas al escenario político, a través de la extensión del sufragio universal alcanzando segmentos hasta entonces excluidos o ignorados. Lo es por el castigo de los reos de peculado del medio siglo anterior (…) Lo es por la masificación de la educación, de la salud y la asistencia social”.
No obstante la gravitación personal de Rómulo Betancourt, la “Revolución de Octubre” puede caracterizarse como el inicio del régimen de partidos políticos modernos en Venezuela. Acción Democrática domina la administración pública y se propone llevar a la práctica sus tesis y programas, que a su vez tenían sus raíces en las del PDN y el Plan de Barranquilla. Entre sus objetivos se contaban:
restituir al pueblo su soberanía; garantizar las libertades públicas; hacer realidad la democracia, mediante elecciones directas y universales con amplias garantías para todos los partidos políticos; normalizar la administración pública y evitar el enriquecimiento ilícito; abaratar el costo de la vida y elevar las condiciones económicas y sociales del pueblo; transformar las condiciones reales de producción mediante reformas petrolera, agraria y educacional; así como promover sindicatos obreros y otras formas de participación social.
La actuación de AD llevó a la creación de nuevos partidos políticos que se le oponían como Unión Republicana Democrática (URD) y el Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI), los cuales junto con el partido Comunista iban a ser protagonistas de la vida pública venezolana durante el resto del siglo. Estos partidos participaron en las elecciones de la Asamblea Constituyente, encargada de redactar una Constitución que previera las elecciones directas. Los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobierno establecieron, mediante decreto escrito de “puño y letra” por Betancourt que no podían presentarse como candidatos en esas elecciones. Como comenta María Teresa Romero, se trataba de “algo que no tenía precedentes en el país; algo, al mismo tiempo, que revelaba una nueva moral y una nueva ética del poder en Venezuela”. La Asamblea redactó, luego de abundantes y amplias discusiones, la Constitución de 1947.
El acento en el manejo pulcro de los dineros públicos se subrayó con la creación del Tribunal de Responsabilidad y Administrativa, el cual investigó y penalizó a decenas de funcionarios de los gobiernos de Gómez, López Conteras y Medina Angarita.
En materia petrolera, en diciembre de 1945 se estableció un impuesto extraordinario que significó alcanzar la meta de que la nación obtuviera por lo menos la mitad de las utilidades generadas por la industria. Este principio, el llamado cincuenta-cincuenta, de amplias repercusiones en la industria petrolera mundial, fue adelantado mediante reformas a la ley de impuesto sobre la renta y consagrado legalmente en noviembre de 1948. Su aplicación permitió una triplicación de los ingresos fiscales. Además, se respetaron las obligaciones contraídas por la nación de acuerdo con la Ley de Hidrocarburos de 1943, pero se estableció la política de no otorgar más concesiones petroleras, la cual se aplicó (con la única excepción de las concesiones otorgadas por la dictadura de Pérez Jiménez en 1956) hasta la nacionalización del petróleo realizada en 1976. Otros de los objetivos de la política petrolera fueron la industrialización de los crudos en el país, introducir criterios conservacionistas en la explotación de los hidrocarburos y efectuar un mayor control de las actividades de las empresas transnacionales.
En materia social, se trataba de transformar la sociedad rural predominante en Venezuela, atendiendo a las necesidades de las grandes mayorías nacionales y elevando sus condiciones de vida. Con este fin se garantizó el acceso a la instrucción primaria y se llevó a cabo una campaña de alfabetización sin precedentes, dentro del marco de una reforma de la Ley de Educación destinada a hacer realidad una “educación de masas”. En el mismo sentido se actuó en el campo de la salud, donde destacan la campaña para la erradicación de la malaria, mal endémico que azotaba a la población venezolana, y el programa de vivienda rural. Se ampliaron y garantizaron los derechos de los trabajadores, considerando a los sindicatos como parte fundamental del régimen democrático. En 1945 había 252 sindicatos en todo el país y para 1948 alcanzaban a 1.014. En 1946 comenzaron a firmarse los primeros contratos colectivos de los obreros venezolanos con entes estatales y privados, incluyendo a las empresas petroleras transnacionales. Se decretó la reforma agraria, pero no hubo tiempo para su aplicación efectiva, lo que hizo que una de las mayores prioridades de Betancourt en su segundo gobierno fuera la ejecución de la Ley de Reforma Agraria promulgada en marzo de 1960.
La modernización y el crecimiento de la economía arrojaron resultados positivos, ayudados por el fin de la segunda guerra mundial y el aumento de los ingresos petroleros. El producto interno bruto (PIB) creció en 16,50 % en1946, en 15,91% en 1947 y en 7,28% en 1948. La inversión total más que se duplicó y la inversión no petrolera se triplicó entre 1945 y 1948. El fomento y la diversificación de la producción recibieron un impulso decidido mediante, entre otras medidas, la creación de la Corporación Venezolana de Fomento y el inicio de los programas de electrificación del país y de los planes para crear una industria siderúrgica. Particular énfasis se dio a las comunicaciones, mediante la construcción de carreteras que integraran y unieran al país. Según titula Betancourt uno de los capítulos de Venezuela Política y Petróleo se trataba de pasar “De un país semicolonial y minero hacia otro de economía diversificada y propia”
Estas políticas requirieron un diálogo intenso con los sectores productivos, particularmente los trabajadores y empresarios, quienes estuvieron representados, junto con las universidades, en el Consejo de Economía Nacional, creado al efecto.
Las elecciones para diputados a la Asamblea Constituyente se realizaron en octubre de 1946. Participó el 92% de los electores inscritos. En ellas, Acción Democrática se consolidó como la primera fuerza política del país, al obtener el 79,4% de los votos. COPEI obtuvo el 13%, URD un 4% y el Partido Comunista un 3,6%. La Constituyente ratificó y legalizó los poderes de facto que venía ejerciendo la Junta Revolucionaria de Gobierno. La nueva Constitución se proclamó el 5 de julio de 1947 y en ella se incluyeron los derechos económicos y sociales de los venezolanos.
El 14 de diciembre de 1947 se realizaron las elecciones presidenciales y del Congreso Nacional de acuerdo con la nueva constitución. El triunfador fue el candidato de Acción Democrática, el escritor Rómulo Gallegos, quien obtuvo el 74,3% de los votos. El candidato de COPEI, Rafael Caldera, tuvo un 22,5% y el del Partido Comunista un 3,2%.
Rómulo Gallegos asume la Presidencia Constitucional de la República en febrero de 1947. No obstante los naturales cambios de personas, estilos y circunstancias se produce una notable continuidad en lo que ha sido llamado el “el trienio adeco”. Rómulo Betancourt asume la dirección de Acción Democrática y se dedica a la organización del partido. En Abril de ese año es nombrado enviado especial, jefe de la delegación de Venezuela ante la IX Conferencia Internacional Americana, donde se crea la Organización de Estados Americanos (OEA). Pronuncia un importante discurso en el cual afirma: “América no puede adoptar una actitud de distraída indiferencia ante el auge de regímenes totalitarios (…) Sus aportes a favor de la universalización de la democracia y de la preservación de la paz deben ser y pueden ser de alcance muy importante”. Durante la Conferencia se produce el llamado “Bogotazo”, violentas manifestaciones de protesta originadas por el asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán.
El 24 de noviembre de 1948 un golpe militar, encabezado por el Ministro de Defensa Carlos Delgado Chalbaud, derroca al Gobierno constitucional de Gallegos. Los dirigentes del gobierno y de Acción Democrática son perseguidos y muchos de ellos encarcelados. Rómulo Betancourt logra mantenerse unos días escondido y posteriormente se asila en la Embajada de Colombia. El 23 de enero de 1949 sale para el su tercer exilio vía Curazao, Jamaica y Cuba con destino a Estados Unidos.
Tercer exilio, caída de la dictadura y vuelta a la patria (1948-1958)
Según Betancourt, en Venezuela Política y Petróleo: “la fórmula nietzcheana, que hizo suya Benito Mussolini, de “vivir peligrosamente”, bien pudo aplicarse al régimen democrático nacido de la revolución de 1945. Vivió peligrosamente, sorteando conspiraciones reaccionarias, haciendo abortar unas antes de estallar, venciendo otras cuando ya habían entrado en etapa de ejecución. Hasta que, por último, la del 24 de noviembre de 1948 dio en tierra con un orden de cosas político en el cual había depositado el pueblo venezolano sus mejores esperanzas”.
Ese hecho provocó un exilio de más de nueve años que iba a transcurrir entre Estados Unidos, Cuba, Costa Rica y Puerto Rico. Al igual que los exilios anteriores, constituyó una etapa en la vida de Betancourt llena de actividades políticas e intelectuales. La primera tarea que se propuso fue la mantener las actividades del partido Acción Democrática, que había sido ilegalizado, dentro de Venezuela. La clandestinidad interna contó siempre con las orientaciones de Betancourt, presidente del partido, quien estimuló tanto las acciones políticas de la organización como las conspirativas. También se preocupó de organizar y coordinar las actividades de los exilados y denunciar por los más diversos medios las arbitrariedades de la Junta Militar que gobernaba a Venezuela. Adicionalmente, mediante el trabajo periodístico, difundía las posiciones y el ideario democrático de su partido.
En 1949 y principios de 1950, Betancourt se residenció en Estados Unidos. Desde ahí viajó a Cuba cuyo gobierno, presidido por Carlos Prío Socarrás sostenía posiciones afines a las suyas. Participa activamente en la organización de la Conferencia Interamericana Pro Democracia y Libertad, celebrada en la Habana en mayo de 1950, en la cual participaron destacados líderes progresistas del continente. En noviembre de 1950 es asesinado el Presidente de la Junta Militar de Gobierno de Venezuela, Delgado Chalbaud, y es reemplazado por un civil, Germán Suaréz Flamerich, sin que esto cambie el carácter del régimen ni las actividades de resistencia de AD.
En abril de 1951 se produce en La Habana un atentado frustrado contra la vida de Betancourt. Hacia finales de años fracasan los esfuerzos conspirativos para derrocar la Junta de Gobierno de Venezuela. Esta última convoca a elecciones para una Asamblea Constituyente a celebrarse en 1952, en las cuales se prohíbe la participación de AD y del Partido Comunista. En marzo de 1952 Betancourt debe abandonar Cuba, debido al triunfo de un golpe militar liderado por Fulgencio Batista. Viaja a Costa Rica, con cuyo presidente, José Figueres lo une una vieja amistad. El 22 de octubre es asesinado en Caracas el Secretario General de AD, Leonardo Ruiz Pineda, y el 30 de Noviembre se efectúan las elecciones. Pérez Jiménez desconoce el triunfo de URD y envía a sus principales dirigentes al exilio. A partir de entonces y hasta enero de 1958, Pérez Jiménez se consolida en el poder como Presidente de la República. Durante 1953 la resistencia se debilita por el presidio de varios dirigentes y la muerte de Alberto Carnevali, sucesor de Ruiz Pineda.
En Costa Rica, Betancourt añade a sus actividades políticas la redacción del libro Venezuela Política y Petróleo, que había venido preparando desde hacía años. En él hace un diagnóstico de los principales problemas de Venezuela, expone su doctrina y relata buena parte de la historia política y económica de la primera mitad del siglo XX, incluyendo los logros de su primer gobierno. El libro será finalmente publicado en 1956 en México por el Fondo de Cultura Económica.
La celebración en Caracas, en Marzo de 1954, de la X Conferencia Interamericana supone un apoyo a Pérez Jiménez de parte de muchos gobiernos de la región. Betancourt realiza una campaña contra ella. A finales de Julio abandona, junto con su familia Costa Rica y se residencia en Puerto Rico. Betancourt multiplica sus escritos en contra de la dictadura e inicia contactos con otras fuerzas políticas venezolanas, como URD. Durante finales de 1956 y principios de 1957 realiza una gira de contactos políticos por Estados Unidos y en Octubre de 1957 se residencia en Nueva York.
En Noviembre Pérez Jiménez anuncia la realización de un plebiscito, que reemplazaría a las elecciones. En diciembre se reúnen en Nueva York, en manifestación unitaria, los principales líderes de la oposición venezolana: Betancourt, Villalba y Caldera. El 15 de diciembre se realiza el plebiscito. El primero de enero de 1958 se produce una sublevación militar, que no tiene éxito, y el 23 de enero, luego de dos días de huelga general, es derrocado el gobierno y Pérez Jiménez sale del país. Asume el gobierno una Junta presidida por el contralmirante Wolfgang Larrazabal. El 9 de febrero Betancourt regresa a Venezuela. Asume la presidencia de Acción Democrática.
Durante 1958 la principal preocupación de los líderes democráticos es la consolidación del régimen, sometido a levantamientos por parte de la reacción militar, y la pronta realización de elecciones. Betancourt se dedica a reorganizar el partido y nuevamente recorre toda Venezuela. El 31 de octubre se firma un pacto de gobernabilidad por parte los líderes de AD, URD y COPEI conocido como el Pacto de Punto Fijo. Los firmantes se comprometieron a la defensa de la constitucionalidad, el respeto de los resultados electorales y a realizar un gobierno de unidad nacional, basado en un programa mínimo común.
En Octubre, después de haber fracasado la búsqueda de un candidato unitario y de que habían sido postuladas las candidaturas presidenciales de Wolfgang Larrazabal, por URD y el Partido Comunista y de Rafael Caldera, por COPEI, Acción Democrática lanza a Rómulo Betancourt como su candidato. Betancourt gana las elecciones con el 49,2% de los votos (Larrazabal 30,6% y Caldera 15,2%) y el 13 de febrero de 1959 asume la Presidencia Constitucional de la República. El 22 de febrero cumpliría cincuenta y un años.
Presidencia Constitucional (1959-1964)
El gobierno constitucional de Rómulo Betancourt puede ser descrito a través de tres objetivos que lo caracterizan, todos ellos destinados a consolidar el régimen democrático: la estabilización política, la estabilización económica y la puesta en marcha de una política social. Más importante aun es el hecho de que estableció los grandes lineamientos del régimen democrático para el resto del siglo veinte y consolidó un régimen con el cual Venezuela iba a se uno de los pocos países de América Latina que no padeció de golpes de estado exitosos ni de dictaduras militares durante ese período.
La estabilización política consistió en la afirmación del régimen democrático. Con este objeto mantuvo el pacto institucional llamado de Punto Fijo y procuró un diálogo permanente con las asociaciones de trabajadores y empresarios y con la iglesia católica. En noviembre de 1960 URD se retiró del gobierno, pero la coalición con COPEI se mantuvo hasta el fin del período de gobierno. En 1961 se firma, con votación unánime en el Congreso, la nueva Constitución Nacional, en la cual se incorporaron los principales postulados de los partidos democráticos.
Para el logro de la estabilidad, el gobierno debe enfrentar las más variadas conspiraciones, de orientaciones de izquierda y de derecha. En el frente militar derrota el alzamiento del ex ministro de defensa Jesús María Castro León (abril, 1960) y las insurrecciones o intentos de golpe de estado de Barcelona (junio, 1961), Carúpano (mayo, 1962) y Puerto Cabello (junio, 1962), entre otros. Además, el 24 de junio de 1960 se produce un atentado contra la vida de Betancourt, del que sale herido. Posteriormente se comprobó que había sido organizado por el dictador de la República Dominicana, Rafael Leonidas Trujillo.
En el campo político, el principal partido de gobierno sufre dos divisiones importantes, la del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), (1960) compuesto en su mayoría por jóvenes de filiación marxista inspirados por la revolución cubana y la de importantes cuadros medios (1961) que irían a las elecciones de 1963 bajo el nombre de AD-oposición y posteriormente adoptarían el nombre de Partido Revolucionario Nacionalista (PRN).
En 1961 el MIR, junto con el Partido Comunista, inicia la insurrección armada que opera tanto en áreas urbanas como en las rurales. La aparición de varios frentes guerrilleros a lo ancho del país y las operaciones de comandos en las principales ciudades son reprimidas por el gobierno con el apoyo de las fuerzas armadas. Para las elecciones de 1963 el movimiento subversivo no sólo llama a la abstención sino que amenaza a los posibles votantes. La concurrencia masiva de la población a esos comicios (más del 90% de los inscritos) significó el comienzo del fin del movimiento guerrillero rural y urbano.
No obstante los acontecimientos mencionados, Betancourt pudo entregar pacíficamente el gobierno a otro presidente electo por el pueblo, de acuerdo con los preceptos de la Constitución de 1961, su compañero de partido y de luchas, Raúl Leoni.
La estabilización económica resultaba necesaria cuando se inicia el gobierno de Betancourt debido a la incertidumbre que había creado la situación política, a la baja de los precios petroleros y a la falta de recursos del tesoro ocasionada por el exceso de gastos en los últimos años de la dictadura, el agotamiento de los ingresos extraordinarios provenientes de las concesiones petroleras de 1956 y los gastos igualmente extraordinarios que había debido realizar el gobierno provisional de 1958 para mantener su estabilidad política y respetabilidad internacional.
Se presentaba un claro contraste con la situación que encontró Betancourt cuando en 1945 asumió la presidencia de Junta Revolucionaria de Gobierno. Entonces las perspectivas económicas eran favorables. En 1959 eran negativas. No obstante las ideas básicas en materia de política económica fueron las mismas que en su primer período de gobierno. Al igual que en 1945, en materia industrial se realizaron políticas de fomento desde un enfoque de sustitución de importaciones, de economía planificada y de fortalecimiento de las empresas del estado. En asuntos petroleros se limitaron los volúmenes de producción, se reanudó el no otorgamiento de nuevas concesiones y se fortalecieron las medidas conservacionistas.
No obstante lo anterior, dichas orientaciones se adaptaron a las circunstancias prevalecientes y se evitaron medidas con efectos inflacionarios que hubieran podido alterar, como era común en América Latina, la estabilidad de los precios y erosionar el salario de los trabajadores. Por el contrario, se instrumentaron fuertes medidas de austeridad y de disminución del gasto público –incluyendo una reducción de 10% en los sueldos de los empleados del estado- que permitieron estabilizar la economía antes del fin del período de gobierno. Dentro de este enfoque, se redujeron notablemente las importaciones (de $1.500 millones a $1.000 millones anuales) lo que estimuló la producción nacional en la industria (que creció en 8% anual) y la agricultura (que tuvo un crecimiento anual de 6,5%). Aunque hubo una breve recesión –particularmente en el sector construcción- un control de cambios y una devaluación relativamente moderada, se pudo mantener la estabilidad de mediano y largo plazo de la economía venezolana y la coherencia en las políticas petroleras. A pesar de esas dificultades, el crecimiento de la economía (PIB) fue en promedio de 4,3% durante los cinco años con una inflación promedio de 2,2% y mejoró notablemente hacia finales del período. Al final del gobierno, la Tesorería Nacional presenta un superávit 26% más elevado que el de sus inicios y la deuda externa era de sólo 192 millones de dólares.
En términos más concretos durante el gobierno constitucional de Betancourt se promulgó el primer Plan de Nación, se creó la Corporación Venezolana de Guayana, se inauguró la Planta Siderurgica de Matanzas, se fundó Ciudad Guayana, se creó la Corporación Venezolana de Petróleo y se promovió la creación de la OPEP.
En obras públicas, cabe destacar la construcción del puente sobre el lago de Maracaibo y de la autopista Valencia-Puerto Cabello. Se aumentó la red vial, con especial énfasis en lograr una cobertura nacional y en las vías de penetración y se duplicó la cantidad de kilómetros pavimentados.
La puesta en marcha de una política social orientada hacia los sectores más necesitados constituyó una prioridad que caracterizó a la acción del gobierno, no obstante las dificultades económicas y políticas mencionadas. En marzo de 1960 se promulgó la Ley de Reforma Agraria, destinada a transformar las relaciones de propiedad en el campo venezolano. Para finales del período de gobierno se habían distribuido más de un millón y medio de hectáreas y se habían asentado 62.000 familias campesinas.
En educación, la matrícula escolar aumentó en un 70% durante el período 1959-1964 y se construyeron 6.300 aulas para la escuela primaria, llegando a registrarse casi el 90% de los niños en edad escolar. Además, se sextuplicó el número de alumnos atendidos por comedores escolares. Se dio especial énfasis a los programas de alfabetización y se creó el Instituto Nacional de Cooperación Educativa (INCE) para la capacitación de los obreros. En secundaria la matrícula pasó de de 76.000 en 1958 a 227.000 en 1963 y en educación universitaria de 10.000 a 30.000 en los mismos años. Se puso en marcha la Universidad de Oriente. Se creó, además, el precedente de que el presupuesto nacional para educación fuera mayor que el dedicado a Defensa.
En salud, la expectativa de vida aumentó en más de dos años. Se incrementó la capacidad de camas de los hospitales públicos en un 20%. Especial énfasis se dio al programa de vivienda rural, con más de 150.000 beneficiarios, y a los acueductos rurales, con 350.000 beneficiarios.
En política exterior la prioridad fue el fortalecimiento de la democracia en América Latina y el no reconocimiento de los regímenes de fuerza. Esta posición llegó a conocerse internacionalmente como la “Doctrina Betancourt”. Llevó a enfrentamientos diplomáticos con gobiernos como el de Rafael Leonidas Trujillo, de República Dominicana y el de Fidel Castro, de Cuba. En ambos casos se logró que fueran sancionados y suspendidos por la Organización de Estados Americanos (OEA) con el apoyo de la mayoría de los países de región. En el mismo sentido, se solicitó, y finalmente se obtuvo, la extradición del dictador Marcos Pérez Jiménez desde los Estados Unidos de América para que fuera juzgado en Venezuela por apropiación indebida de fondos públicos.
La consolidación de la democracia en Venezuela (1964-1981)
Después de la entrega de la presidencia constitucional de la república, Rómulo Betancourt puede considerar que lo fundamental de su obra personal ha sido realizado: se ha consolidado el régimen democrático, un partido de raigambre popular es la principal fuerza política en Venezuela y se han fundado las bases de políticas económicas y sociales destinadas a mejorar la justicia social y a modernizar al país. Piensa, además, que el desarrollo del país debe fundarse en instituciones más que en personas. Como diría años más tarde, en declaraciones a Alicia Segal, que recoge Alfredo Tarre Murzi, Sanín, en el epígrafe de su libro sobre Betancourt estima que “yo no soy un caudillo. El caudillo corresponde a otra etapa, cuando todo el país era un feudo. Dentro de una sociedad moderna con clases sociales, alguien que quiera mandar solo, sin estructura política, sin organización, sin programa ni ideología, es inactual y, claro, antihistórico”.
A las pocas semanas de dejar la presidencia, y después de juramentarse como Senador Vitalicio, emprende un viaje con el objeto de radicarse en Europa y dedicarse al estudio y la escritura. Lo acompaña Renée Hartmann Viso, quien sería su segunda esposa. Betancourt nunca había salido del continente americano. Viaja primero a Estados Unidos, donde en junio de 1964 recibe el título de doctor honoris causa de la universidad de Rutgers y en julio aborda en San Francisco un barco que lo llevará a Asia y finalmente a Londres. En 1965 vuelve a Estados Unidos donde pronuncia conferencias y la universidad de Harvard le otorga un doctorado honoris causa. En el segundo semestre de 1965 se radica en Nápoles, en donde vivirá hasta finales de 1967, cuando traslada su residencia a Berna, Suiza.
Sobre la situación política interna de Venezuela y de su partido escribe a su biógrafo norteamericano, Robert J. Alexander: “no se preocupe sobre la situación interna de AD. No hay corrientes “Raulista” ni “Romulista”. Entre Leoni y yo existen las mejores relaciones. Yo estoy en el auto-exilio porque no quería que mi influencia política interviniera, aun contra mi voluntad, en la libertad de movimientos y estilo de gobierno de mi legítimo sucesor”.
Pero a mediados de 1967 surge una nueva causa de fricción dentro de AD que conducirá a su división más importante. Para la nominación de la candidatura presidencial se presentan los antiguos dirigentes y miembros de la Junta Revolucionaria Gonzalo Barrios y Luís Beltrán Prieto. Betancourt apoya a Barrios y los partidarios de Prieto fundan el Movimiento Electoral del Pueblo (MEP). Por causa de esta división AD perdió, por estrecho margen, las elecciones de 1968. Prieto obtiene el cuarto lugar con un número importante de votos.
En diciembre de 1967 Betancourt retorna por primera vez a Venezuela y publica el libro Hacia una América Latina democrática e integrada. En febrero de 1968 participa en la Convención de Acción de AD que elige candidato a Gonzalo Barrios. Vuelve a Berna y el 1° de marzo, después de haber concluido los trámites de divorcio, contrae matrimonio con Renée Hartmann. Su vida transcurre más apaciblemente y escribe sus memorias, organiza su archivo, estudia y recibe visitas, particularmente de venezolanos. Antes de las elecciones viaja a Venezuela por dos meses y participa en el mitin de cierre de campaña de Barrios. Vuelve a Venezuela en agosto de 1970 por dos meses.
En 1972 Betancourt regresa a Venezuela. Habita la quinta Pacairigua, actual sede de la Fundación que lleva su nombre, la cual le es regalada por un grupo de amigos que la adquirieron mediante suscripción. Se aproximaba la nominación de candidatos presidenciales y había una gran expectativa sobre las intenciones de Betancourt, ya que se daba por descontado que en caso de quererlo obtendría fácilmente la postulación de AD y probablemente la presidencia. En julio de 1972, poco tiempo antes de la convención de AD, Betancourt anuncia que no aspirará a la presidencia, tal como ya lo había dicho al terminar su período de gobierno en 1964. Regresa a Berna y a principios de 1973 se radica definitivamente en Venezuela. Es nombrado presidente de la comisión redactora del programa de gobierno del candidato presidencial de AD, Carlos Andrés Pérez, su anterior secretario y ministro del interior, y participa en los actos públicos claves de su campaña. Una vez electo Pérez por amplia mayoría, pasa gran parte del año 1974 viajando por Europa, incluyendo los países escandinavos, que no había visitado anteriormente.
En 1975 se discute la ley de nacionalización del petróleo. En agosto, Rómulo Betancourt hace su única intervención como Senador Vitalicio en el Congreso de la República, en la cual apoya la nacionalización y recuerda el largo camino recorrido para lograr ese objetivo de todos los venezolanos. Respalda el controvertido artículo 5 de la Ley, que permite, previa aprobación del Congreso, la asociación con empresas extranjeras, siempre que tengan una participación minoritaria.
En enero de 1976 se hace efectiva la nacionalización del petróleo. A principios de ese año Betancourt viaja a Nueva York durante unas semanas con el objeto de trabajar en los libros que había proyectado. Esta costumbre la mantendrá hasta su muerte. El 13 de septiembre de ese año es nombrado presidente honorario vitalicio de Acción Democrática. En 1977 se plantea la nominación de un candidato presidencial de Acción Democrática para las elecciones del año siguiente. Compiten Luís Piñerúa Ordáz y Jaime Lusinchi. Una vez designado Piñerúa, Betancourt promueve su candidatura.
En las elecciones de 1978 Piñerúa Ordáz es derrotado por el candidato demócrata cristiano Luís Herrera Campíns. AD obtiene una votación y representación parlamentaria importante. Ese mismo año se habían celebrado los setenta años del nacimiento y cincuenta años de vida política de Betancourt y se reeditaron varias de sus obras.
En 1981, durante uno de sus acostumbrados viajes, sufre un accidente cerebro vascular y a los pocos días, muere el 28 de septiembre en Nueva York, en el Doctor’s Hospital. Sus restos son trasladados a Caracas y luego de ceremonias solemnes presididas por el Presidente de la República, Luís Herrera Campíns, y los dirigentes de AD, en medio de masivas manifestaciones de duelo, el pueblo de Caracas traslada su ataúd en hombros veinticuatro kilómetros desde el Capitolio Nacional hasta el Cementerio del Este, donde reposan.
Varios autores han subrayado el sentido pedagógico que Rómulo Betancourt confirió a su actuación pública, en la cual destacó la honestidad personal, la entrega a la lucha por el pueblo y por valores que consideraba fundamentales, así como la creación de instituciones y la utilización del poder para promover el bienestar colectivo y la justicia social.
http://fundacionromulobetancourt.com/romulo-betancourt/biografia-resumida
Durante su período de gobierno, el Congreso de la República aprueba, por unanimidad, la Constitución de 1961, que ha sido la de más prolongada vigencia en la historia del país. Además, se impulsa la reforma agraria, la alfabetización, el régimen de partidos, la masificación de la educación, la salud y la asistencia social; se estabilizan las condiciones económicas, se reanuda la política petrolera nacionalista, se participa en la creación de la OPEP, se impulsa la industrialización a través de la sustitución de importaciones, se inicia el programa de industrias básicas estatales, se funda Ciudad Guayana y se crea una red vial moderna para todo el país.
A fines del gobierno constitucional de Betancourt se realizan elecciones democráticas y se efectúa, por primera vez en la historia de Venezuela, un traspaso de poder entre presidentes electos por el pueblo. El nuevo mandatario sería Raúl Leoni, candidato de Acción Democrática. Rómulo Betancourt decide vivir fuera de Venezuela (1964-1972), como manera de mostrar que realmente se había producido ese traspaso de poder.
En las elecciones de 1968, Acción Democrática, después de sufrir una división, pierde las elecciones presidenciales y es electo el líder demócrata cristiano Rafael Caldera. En esa oportunidad se establece el precedente del traspaso pacífico del poder entre partidos políticos opuestos y se inicia la alternabilidad democrática en Venezuela. Para las elecciones de 1973, que gana ampliamente Acción Democrática, Rómulo Betancourt no acepta ser considerado como candidato presidencial de su partido, con el objeto de dar oportunidad a nuevos líderes y nuevas generaciones, y es postulado y electo Carlos Andrés Pérez.
En 1975, el Congreso de la República aprueba por unanimidad la nacionalización de la industria petrolera, que se hace efectiva en 1976. La nacionalización fue posible por las políticas nacionalistas iniciadas en 1945 y que fueron reemprendidas a partir de 1958.
Rómulo Betancourt muere el 28 de septiembre de 1981, en la ciudad de Nueva York, a los 72 años de edad. Después de su muerte, ha habido dos gobiernos de Acción Democrática, el presidido por Jaime Lusinchi (1984-1989) y el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez (1989-1993).
Infancia y juventud (1908-1928)
Rómulo Betancourt nace en Guatire, Estado Miranda, el 22 de febrero de 1908. Sus padres fueron Luís Betancourt, inmigrante español procedente de las Islas Canarias, y Virginia Bello, natural de Guatire. Tuvo dos hermanas, María Teresa y Helena. En su pueblo natal estudió bajo la guía del maestro Juan José Fermín hasta los once años, cuando, en 1919, se traslada a Caracas junto con su familia. Termina sus estudios de primaria y en 1924 ingresa al Liceo Caracas, dirigido por Rómulo Gallegos. En 1926 ingresa a la Universidad Central de Venezuela para cursar estudios de derecho.
Durante sus años de estudiante, Betancourt muestra inclinaciones literarias y colabora en varias revistas, en donde publica algunos cuentos. Además ayuda a su tío Luís Bello en el negocio de venta de tabacos, lo que le permite conocer bien a Caracas.
En 1927 se reconstituye la Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV) y, presidida por Raúl Leoni, se decide realizar la Semana del Estudiante entre los día 6 y 12 de Febrero de 1928. En los actos hablan Jóvito Villalba, Rómulo Betancourt, Joaquín Gabaldón y Pío Tamayo. La celebración se convierte en protesta contra la dictadura de Juan Vicente Gómez, la cual alcanzaba a casi veinte años de duración, aproximadamente la misma edad de los estudiantes. El gobierno apresa a los estudiantes nombrados y a Guillermo Prince Lara, quien había roto una placa alusiva al dictador. Más de trescientos estudiantes se entregan voluntariamente en prisión en solidaridad con sus compañeros y nace así la generación del veintiocho, que significó la primera rebelión civil contra la tiranía de Gómez y la cual posteriormente iba a transformar definitivamente la historia del país, al convertir un país de caudillos y montoneras militares en una sociedad civil y de instituciones republicanas. Tal como ha destacado Manuel Caballero, esa generación combatió el personalismo, por su misma condición de movimiento colectivo. La población en general manifestó sin temor en contra de la prisión de los estudiantes, que habían sido enviados al Castillo de Puerto Cabello.
El 7 de abril de 1928 se produce un alzamiento militar en el cual participan varios estudiantes, entre ellos Betancourt. La insurrección fracasa cuando no puede tomar el Cuartel San Carlos y varios de los estudiantes vuelven a prisión. Betancourt logra salir clandestinamente del país en junio rumbo a Curazao, donde se inicia su primer exilio político, que iba a durar hasta enero de 1936.
Primer exilio y Plan de Barranquilla (1928-1935)
Los años del primer exilio son de formación y activismo político. En Curazao, se reúne con otros exiliados venezolanos que luchan contra el régimen de Gómez. Según Ramón Velásquez, en la semblanza que aparece en el Diccionario de Historia de Venezuela editado por la Fundación Polar, “dedica su tiempo al estudio de la historia latinoamericana, de las fuentes pensamiento socialista y al conocimiento de las obras que estudian el problema de la penetración imperialista en los países latinoamericanos y para lograr su propósito se empeña en aprender inglés”. En 1929 viaja a BarranquilIa donde se encuentra con Raúl Leoni, Juan José Palacios, Ricardo Montilla y Valmore Rodríguez. Publica un folleto titulado Dos meses en las cárceles de Gómez y regresa a Curazao para encontrarse con Simón Betancourt, quien es agente del “movimiento revolucionario” que, en París, organiza el general Román Delgado Chalbaud para derrocar a Gómez. Rómulo y Simón Betancourt pretendían navegar, junto con otros, hasta la isla La Blanquilla y unirse allí al crucero Falke, que invadirá a Venezuela por Cumaná. Al fracasar el intento, Rómulo Betancourt viaja a Costa Rica. Antes publica la obra de denuncia En las huellas de la pezuña, escrita en colaboración con Miguel Otero Silva.
En Costa Rica conoce a Manuel Mora, secretario general del partido comunista y a la maestra de preescolar, Carmen Valverde. A mediados de 1930, viaja nuevamente a Barranquilla. En esa ciudad funda en 1931, junto con doce exiliados venezolanos, la Alianza Revolucionaria de Izquierda (ARDI). Nuevamente según Ramón Velásquez, “ARDI expresa la posición de Rómulo Betancourt frente a los grupos marxista-leninistas formados por los desterrados venezolanos en México y La Habana y sostiene, fundamentalmente, que la revolución contra el gomecismo no podría ser un movimiento obra exclusiva de la clase obrera, sino de una alianza de clases. El mismo año, redacta el llamado Plan de Barranquilla, suscrito por exiliados de diversos matices de la nueva izquierda, cuya exposición se orienta a realizar un análisis de la situación venezolana a la luz de la dialéctica marxista”.
Regresa a Costa Rica y en 1934 contrae matrimonio con Carmen Valverde, con quien tiene su única hija, Virginia Betancourt Valverde. Ingresa a la redacción de Trabajo, órgano del Partido Comunista y es profesor en la Universidad Popular de los Trabajadores de Costa Rica. Escribe un folleto titulado Con quién estamos y contra quién estamos en el cual amplía los análisis contenidos en el Plan Barranquilla y critica la posición que centra en el regionalismo andino los problemas de Venezuela. El 17 de diciembre de 1935 muere Gómez y en enero de 1936 Betancourt se embarca en Puerto Limón, Costa Rica, rumbo a Venezuela.
Oposición activa, clandestinidad y formación de partidos democráticos (1936-1939)
1936 fue un año pleno de acontecimientos significativos para definir el rumbo de Venezuela después de veintisiete años de dictadura. En Febrero se producen huelgas y manifestaciones a favor de la democratización, sin que existan organizaciones políticas para orientarlas. Esto reafirma en Betancourt su convicción de la necesidad de “crear un partido político de orientación democrática y de raigambre popular (…) para encauzar las dinámicas populares dentro de normas de acción disciplinada”. Dentro de este objetivo, se dedica al activismo político. Cuando se funda el Movimiento de Organización Venezolana (ORVE) es su primer secretario de organización (Alberto Adriani es el presidente y Mariano Picón Salas el secretario general). En esta condición participa en la huelga general de junio de ese año, provocada por un proyecto de Ley de Orden Público (Ley Lara). En agosto es elegido secretario general de ORVE. Esta organización se incorpora en octubre de 1936 al Partido Democrático Nacional (PDN), coalición de movimientos que aspira a conformar un partido único de izquierda. Jovito Villaba es designado secretario general y Rómulo Betancourt secretario de organización del PDN, cuya legalización es denegada por el gobierno en el mes de noviembre.
En diciembre el PDN apoya la huelga petrolera del Zulia, que movilizó al país y provocó una reacción del gobierno que se concretó en la ilegalización de varias organizaciones políticas, sindicales y estudiantiles (entre ellas ORVE) la clausura de algunos periódicos y el allanamiento de la Universidad Central de Venezuela. En Marzo de 1937 se decreta la expulsión del país de cuarenta y siete destacados líderes de izquierda, entre ellos Rómulo Betancourt, quien no puede ser detenido y pasa a la clandestinidad.
En la clandestinidad, que se prolonga hasta octubre de 1939, Betancourt se dedica a analizar los problemas del país, a preparar una tesis política y programática y a la organización del PDN. Publica diariamente en el periódico Ahora una columna sin firma titulada Economía y Finanzas, en la cual aborda los más diversos temas políticos y económicos, nacionales e internacionales. Escribió 678 artículos, 115 de los cuales recogería más tarde en el libro Problemas Venezolanos, publicado en Santiago de Chile en 1940. Según María Teresa Romero, en su biografía de Betancourt, el conjunto de escritos conforma una “suerte de estudio-programa (que) revela el pensamiento económico antiliberal, de capitalismo de Estado y socialista pero, en lo político, de índole pluralista, policlasista, populista, nacionalista y antiimperialista no ortodoxo que prevalecía en Rómulo Betancourt. Y, por ende, en la izquierda democrática que se fue conformando en torno a su liderazgo”. Esta labor periodística contribuyó a la preparación de la Tesis Política y el programa del PDN, que fueron presentados en septiembre de 1939.
Paralelamente Betancourt se dedica a la organización del PDN, el cual, como él, debía actuar en la clandestinidad. Se dedica a su reorganización, después de los sucesos de 1937 y a ampliar su cobertura a todo el territorio nacional. A la vez se produce un proceso de deslinde ideológico entre los elementos comunistas y la llamada izquierda democrática del PDN, que en febrero de 1938 lleva a una ruptura entre ambos grupos. Adicionalmente el PDN mantiene una alianza estratégica con la oposición legal para aprovechar los espacios políticos que permitía el régimen gobernante.
El 20 de octubre de 1939, Betancourt es apresado por la policía y expulsado del país. Viaja con su familia hacia Chile, en donde transcurre su segundo exilio.
Segundo exilio, Fundación de Acción Democrática y oposición legal (1940-1945)
El segundo exilio de Betancourt fue relativamente corto (Octubre 1939- febrero 1941). Pero le permitió establecer nuevas relaciones en América Latina y vincularse con los partidos socialistas del cono sur del continente. Mantuvo estrechas relaciones con los dirigentes chilenos Salvador Allende, Oscar Schnake y Manuel Mandujano y contribuyó de forma importante en la organización del I Congreso de Partidos Democráticos y Populares de América Latina, celebrado en Santiago de Chile en octubre de 1940. Dictó conferencias en las cuales expuso la situación de Venezuela y los objetivos del PDN, tanto en Chile como en Uruguay y Argentina, y se mantuvo vigilante en relación con la organización y posible legalización del PDN.
En febrero de 1941, Betancourt vuelve a Venezuela y puede actuar en forma legal. Se aproximaban las elecciones presidenciales. A los pocos días se postula la candidatura “simbólica” de Rómulo Gallegos, que no tenía ninguna posibilidad de triunfo, debido a que la elección la realizaba un Congreso Nacional dominado por el gobierno. El 28 de abril es elegido presidente el candidato oficialista, General Isaías Medina Angarita, quien asume la presidencia el 5 de mayo. La movilización popular originada en la candidatura de oposición, sin embargo, conduce a que algunos miembros del PDN propongan ese mismo mes la creación de un nuevo partido, Acción Democrática (AD). Gallegos fue designado presidente del partido y Rómulo Betancourt su secretario general.
El 13 de septiembre de 1941, después de haber obtenido la legalización de AD, se inician sus acciones públicas, mediante un mitin en el Nuevo Circo de Caracas. Betancourt define en su discurso los postulados programáticos de AD, similares a las tesis del PDN, que se centran en el nacionalismo, la diversificación económica, el rescate del petróleo y la incorporación de las grandes mayorías en la vida política nacional, mediante sindicatos y otros organismos de participación popular.
Betancourt prosigue su labor periodística de análisis de la realidad nacional mediante la publicación de artículos en los diarios Ahora y El Universal, así como El Tiempo, de Bogotá. En enero de 1942 se funda el semanario AD y en 1944 el periódico del partido, El País, donde también publica sus trabajos e incluso editoriales diarios. Entre las polémicas destaca la que originó el proyecto de Ley de Hidrocarburos de 1943. Betancourt, junto con Juan Pablo Pérez Alfonzo, aclara el punto de vista de la oposición respecto a ella. Paralelamente, se dedica a la organización de AD, lo que incluye dotar al partido de una estructura y de planes acción, y se empeña en conferirle un alcance nacional, para lo cual recorre personalmente todo el país. Además AD emprende una campaña a favor de una reforma electoral que contemplara el voto directo, universal y secreto. En las elecciones municipales AD moviliza la maquinaria política que ha venido creando y obtiene varias victorias. Betancourt es electo concejal por la parroquia de San Agustín.
Cuando comienza a plantearse el problema de la sucesión presidencial, en 1945, AD es partidaria del voto universal y secreto, pero como esta disposición no es adoptada en las reformas constitucionales de ese año, se plantea la posibilidad de un candidato que se comprometa a instrumentarla. Se trataría de un candidato nacional que fuera aceptado por el gobierno y la oposición. Betancourt y Leoni consiguen comprometer al embajador en Washington, Diógenes Escalante, quien tenía el apoyo del gobierno como candidato presidencial. Pero Escalante enferma y el partido de gobierno (PDV) elige unilateralmente su propio candidato, lo que produce una ruptura en las negociaciones. La situación se complica aun más debido a las presuntas aspiraciones presidenciales del expresidente Eleazar López Contreras.
Paralelamente un grupo de oficiales jóvenes del ejército, que propone una renovación de las fuerzas armadas, entra en contacto con unos pocos dirigentes de AD, entre ellos Betancourt, para invitarlos a que los acompañen en un pronunciamiento cívico militar. Este se produce el 18 de octubre de 1945 y provoca el derrocamiento del gobierno de Medina Angarita. Se crea una de Junta de Gobierno compuesta por cinco civiles (cuatro de ellos dirigentes de AD) y dos militares y presidida por Rómulo Betancourt, quien tenía entonces 37 años.
La “Revolución de Octubre” (1945-1948)
El cambio de gobierno de 1945 fue bautizado por sus partidarios como la “Revolución de Octubre”. Sin embargo, Rómulo Betancourt afirma en Venezuela, Política y Petróleo que “el gobierno de facto nació de un golpe de estado típico y no una bravía insurgencia popular. Lo que tenía de negativo tal circunstancia no necesita ser subrayado”. Pero añade: “cualquiera hubiera sido su origen, lo cierto es que estábamos animados de la indeclinable decisión de que el gobierno provisional le diera al país el viraje revolucionario que reclamaba con apremio”.
Para Manuel Caballero, “la conjura que estalla el 18 de octubre de 1945 no fue una revolución, sino un pronunciamiento militar clásico. Lo actuado a partir de entonces sí merece ser llamado “revolución”” (…). “A partir del 19 de octubre, se inicia en Venezuela un proceso que, con todas las reservas que se quiera, se puede considerar revolucionario. Lo es por el ingreso de las masas al escenario político, a través de la extensión del sufragio universal alcanzando segmentos hasta entonces excluidos o ignorados. Lo es por el castigo de los reos de peculado del medio siglo anterior (…) Lo es por la masificación de la educación, de la salud y la asistencia social”.
No obstante la gravitación personal de Rómulo Betancourt, la “Revolución de Octubre” puede caracterizarse como el inicio del régimen de partidos políticos modernos en Venezuela. Acción Democrática domina la administración pública y se propone llevar a la práctica sus tesis y programas, que a su vez tenían sus raíces en las del PDN y el Plan de Barranquilla. Entre sus objetivos se contaban:
restituir al pueblo su soberanía; garantizar las libertades públicas; hacer realidad la democracia, mediante elecciones directas y universales con amplias garantías para todos los partidos políticos; normalizar la administración pública y evitar el enriquecimiento ilícito; abaratar el costo de la vida y elevar las condiciones económicas y sociales del pueblo; transformar las condiciones reales de producción mediante reformas petrolera, agraria y educacional; así como promover sindicatos obreros y otras formas de participación social.
La actuación de AD llevó a la creación de nuevos partidos políticos que se le oponían como Unión Republicana Democrática (URD) y el Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI), los cuales junto con el partido Comunista iban a ser protagonistas de la vida pública venezolana durante el resto del siglo. Estos partidos participaron en las elecciones de la Asamblea Constituyente, encargada de redactar una Constitución que previera las elecciones directas. Los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobierno establecieron, mediante decreto escrito de “puño y letra” por Betancourt que no podían presentarse como candidatos en esas elecciones. Como comenta María Teresa Romero, se trataba de “algo que no tenía precedentes en el país; algo, al mismo tiempo, que revelaba una nueva moral y una nueva ética del poder en Venezuela”. La Asamblea redactó, luego de abundantes y amplias discusiones, la Constitución de 1947.
El acento en el manejo pulcro de los dineros públicos se subrayó con la creación del Tribunal de Responsabilidad y Administrativa, el cual investigó y penalizó a decenas de funcionarios de los gobiernos de Gómez, López Conteras y Medina Angarita.
En materia petrolera, en diciembre de 1945 se estableció un impuesto extraordinario que significó alcanzar la meta de que la nación obtuviera por lo menos la mitad de las utilidades generadas por la industria. Este principio, el llamado cincuenta-cincuenta, de amplias repercusiones en la industria petrolera mundial, fue adelantado mediante reformas a la ley de impuesto sobre la renta y consagrado legalmente en noviembre de 1948. Su aplicación permitió una triplicación de los ingresos fiscales. Además, se respetaron las obligaciones contraídas por la nación de acuerdo con la Ley de Hidrocarburos de 1943, pero se estableció la política de no otorgar más concesiones petroleras, la cual se aplicó (con la única excepción de las concesiones otorgadas por la dictadura de Pérez Jiménez en 1956) hasta la nacionalización del petróleo realizada en 1976. Otros de los objetivos de la política petrolera fueron la industrialización de los crudos en el país, introducir criterios conservacionistas en la explotación de los hidrocarburos y efectuar un mayor control de las actividades de las empresas transnacionales.
En materia social, se trataba de transformar la sociedad rural predominante en Venezuela, atendiendo a las necesidades de las grandes mayorías nacionales y elevando sus condiciones de vida. Con este fin se garantizó el acceso a la instrucción primaria y se llevó a cabo una campaña de alfabetización sin precedentes, dentro del marco de una reforma de la Ley de Educación destinada a hacer realidad una “educación de masas”. En el mismo sentido se actuó en el campo de la salud, donde destacan la campaña para la erradicación de la malaria, mal endémico que azotaba a la población venezolana, y el programa de vivienda rural. Se ampliaron y garantizaron los derechos de los trabajadores, considerando a los sindicatos como parte fundamental del régimen democrático. En 1945 había 252 sindicatos en todo el país y para 1948 alcanzaban a 1.014. En 1946 comenzaron a firmarse los primeros contratos colectivos de los obreros venezolanos con entes estatales y privados, incluyendo a las empresas petroleras transnacionales. Se decretó la reforma agraria, pero no hubo tiempo para su aplicación efectiva, lo que hizo que una de las mayores prioridades de Betancourt en su segundo gobierno fuera la ejecución de la Ley de Reforma Agraria promulgada en marzo de 1960.
La modernización y el crecimiento de la economía arrojaron resultados positivos, ayudados por el fin de la segunda guerra mundial y el aumento de los ingresos petroleros. El producto interno bruto (PIB) creció en 16,50 % en1946, en 15,91% en 1947 y en 7,28% en 1948. La inversión total más que se duplicó y la inversión no petrolera se triplicó entre 1945 y 1948. El fomento y la diversificación de la producción recibieron un impulso decidido mediante, entre otras medidas, la creación de la Corporación Venezolana de Fomento y el inicio de los programas de electrificación del país y de los planes para crear una industria siderúrgica. Particular énfasis se dio a las comunicaciones, mediante la construcción de carreteras que integraran y unieran al país. Según titula Betancourt uno de los capítulos de Venezuela Política y Petróleo se trataba de pasar “De un país semicolonial y minero hacia otro de economía diversificada y propia”
Estas políticas requirieron un diálogo intenso con los sectores productivos, particularmente los trabajadores y empresarios, quienes estuvieron representados, junto con las universidades, en el Consejo de Economía Nacional, creado al efecto.
Las elecciones para diputados a la Asamblea Constituyente se realizaron en octubre de 1946. Participó el 92% de los electores inscritos. En ellas, Acción Democrática se consolidó como la primera fuerza política del país, al obtener el 79,4% de los votos. COPEI obtuvo el 13%, URD un 4% y el Partido Comunista un 3,6%. La Constituyente ratificó y legalizó los poderes de facto que venía ejerciendo la Junta Revolucionaria de Gobierno. La nueva Constitución se proclamó el 5 de julio de 1947 y en ella se incluyeron los derechos económicos y sociales de los venezolanos.
El 14 de diciembre de 1947 se realizaron las elecciones presidenciales y del Congreso Nacional de acuerdo con la nueva constitución. El triunfador fue el candidato de Acción Democrática, el escritor Rómulo Gallegos, quien obtuvo el 74,3% de los votos. El candidato de COPEI, Rafael Caldera, tuvo un 22,5% y el del Partido Comunista un 3,2%.
Rómulo Gallegos asume la Presidencia Constitucional de la República en febrero de 1947. No obstante los naturales cambios de personas, estilos y circunstancias se produce una notable continuidad en lo que ha sido llamado el “el trienio adeco”. Rómulo Betancourt asume la dirección de Acción Democrática y se dedica a la organización del partido. En Abril de ese año es nombrado enviado especial, jefe de la delegación de Venezuela ante la IX Conferencia Internacional Americana, donde se crea la Organización de Estados Americanos (OEA). Pronuncia un importante discurso en el cual afirma: “América no puede adoptar una actitud de distraída indiferencia ante el auge de regímenes totalitarios (…) Sus aportes a favor de la universalización de la democracia y de la preservación de la paz deben ser y pueden ser de alcance muy importante”. Durante la Conferencia se produce el llamado “Bogotazo”, violentas manifestaciones de protesta originadas por el asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán.
El 24 de noviembre de 1948 un golpe militar, encabezado por el Ministro de Defensa Carlos Delgado Chalbaud, derroca al Gobierno constitucional de Gallegos. Los dirigentes del gobierno y de Acción Democrática son perseguidos y muchos de ellos encarcelados. Rómulo Betancourt logra mantenerse unos días escondido y posteriormente se asila en la Embajada de Colombia. El 23 de enero de 1949 sale para el su tercer exilio vía Curazao, Jamaica y Cuba con destino a Estados Unidos.
Tercer exilio, caída de la dictadura y vuelta a la patria (1948-1958)
Según Betancourt, en Venezuela Política y Petróleo: “la fórmula nietzcheana, que hizo suya Benito Mussolini, de “vivir peligrosamente”, bien pudo aplicarse al régimen democrático nacido de la revolución de 1945. Vivió peligrosamente, sorteando conspiraciones reaccionarias, haciendo abortar unas antes de estallar, venciendo otras cuando ya habían entrado en etapa de ejecución. Hasta que, por último, la del 24 de noviembre de 1948 dio en tierra con un orden de cosas político en el cual había depositado el pueblo venezolano sus mejores esperanzas”.
Ese hecho provocó un exilio de más de nueve años que iba a transcurrir entre Estados Unidos, Cuba, Costa Rica y Puerto Rico. Al igual que los exilios anteriores, constituyó una etapa en la vida de Betancourt llena de actividades políticas e intelectuales. La primera tarea que se propuso fue la mantener las actividades del partido Acción Democrática, que había sido ilegalizado, dentro de Venezuela. La clandestinidad interna contó siempre con las orientaciones de Betancourt, presidente del partido, quien estimuló tanto las acciones políticas de la organización como las conspirativas. También se preocupó de organizar y coordinar las actividades de los exilados y denunciar por los más diversos medios las arbitrariedades de la Junta Militar que gobernaba a Venezuela. Adicionalmente, mediante el trabajo periodístico, difundía las posiciones y el ideario democrático de su partido.
En 1949 y principios de 1950, Betancourt se residenció en Estados Unidos. Desde ahí viajó a Cuba cuyo gobierno, presidido por Carlos Prío Socarrás sostenía posiciones afines a las suyas. Participa activamente en la organización de la Conferencia Interamericana Pro Democracia y Libertad, celebrada en la Habana en mayo de 1950, en la cual participaron destacados líderes progresistas del continente. En noviembre de 1950 es asesinado el Presidente de la Junta Militar de Gobierno de Venezuela, Delgado Chalbaud, y es reemplazado por un civil, Germán Suaréz Flamerich, sin que esto cambie el carácter del régimen ni las actividades de resistencia de AD.
En abril de 1951 se produce en La Habana un atentado frustrado contra la vida de Betancourt. Hacia finales de años fracasan los esfuerzos conspirativos para derrocar la Junta de Gobierno de Venezuela. Esta última convoca a elecciones para una Asamblea Constituyente a celebrarse en 1952, en las cuales se prohíbe la participación de AD y del Partido Comunista. En marzo de 1952 Betancourt debe abandonar Cuba, debido al triunfo de un golpe militar liderado por Fulgencio Batista. Viaja a Costa Rica, con cuyo presidente, José Figueres lo une una vieja amistad. El 22 de octubre es asesinado en Caracas el Secretario General de AD, Leonardo Ruiz Pineda, y el 30 de Noviembre se efectúan las elecciones. Pérez Jiménez desconoce el triunfo de URD y envía a sus principales dirigentes al exilio. A partir de entonces y hasta enero de 1958, Pérez Jiménez se consolida en el poder como Presidente de la República. Durante 1953 la resistencia se debilita por el presidio de varios dirigentes y la muerte de Alberto Carnevali, sucesor de Ruiz Pineda.
En Costa Rica, Betancourt añade a sus actividades políticas la redacción del libro Venezuela Política y Petróleo, que había venido preparando desde hacía años. En él hace un diagnóstico de los principales problemas de Venezuela, expone su doctrina y relata buena parte de la historia política y económica de la primera mitad del siglo XX, incluyendo los logros de su primer gobierno. El libro será finalmente publicado en 1956 en México por el Fondo de Cultura Económica.
La celebración en Caracas, en Marzo de 1954, de la X Conferencia Interamericana supone un apoyo a Pérez Jiménez de parte de muchos gobiernos de la región. Betancourt realiza una campaña contra ella. A finales de Julio abandona, junto con su familia Costa Rica y se residencia en Puerto Rico. Betancourt multiplica sus escritos en contra de la dictadura e inicia contactos con otras fuerzas políticas venezolanas, como URD. Durante finales de 1956 y principios de 1957 realiza una gira de contactos políticos por Estados Unidos y en Octubre de 1957 se residencia en Nueva York.
En Noviembre Pérez Jiménez anuncia la realización de un plebiscito, que reemplazaría a las elecciones. En diciembre se reúnen en Nueva York, en manifestación unitaria, los principales líderes de la oposición venezolana: Betancourt, Villalba y Caldera. El 15 de diciembre se realiza el plebiscito. El primero de enero de 1958 se produce una sublevación militar, que no tiene éxito, y el 23 de enero, luego de dos días de huelga general, es derrocado el gobierno y Pérez Jiménez sale del país. Asume el gobierno una Junta presidida por el contralmirante Wolfgang Larrazabal. El 9 de febrero Betancourt regresa a Venezuela. Asume la presidencia de Acción Democrática.
Durante 1958 la principal preocupación de los líderes democráticos es la consolidación del régimen, sometido a levantamientos por parte de la reacción militar, y la pronta realización de elecciones. Betancourt se dedica a reorganizar el partido y nuevamente recorre toda Venezuela. El 31 de octubre se firma un pacto de gobernabilidad por parte los líderes de AD, URD y COPEI conocido como el Pacto de Punto Fijo. Los firmantes se comprometieron a la defensa de la constitucionalidad, el respeto de los resultados electorales y a realizar un gobierno de unidad nacional, basado en un programa mínimo común.
En Octubre, después de haber fracasado la búsqueda de un candidato unitario y de que habían sido postuladas las candidaturas presidenciales de Wolfgang Larrazabal, por URD y el Partido Comunista y de Rafael Caldera, por COPEI, Acción Democrática lanza a Rómulo Betancourt como su candidato. Betancourt gana las elecciones con el 49,2% de los votos (Larrazabal 30,6% y Caldera 15,2%) y el 13 de febrero de 1959 asume la Presidencia Constitucional de la República. El 22 de febrero cumpliría cincuenta y un años.
Presidencia Constitucional (1959-1964)
El gobierno constitucional de Rómulo Betancourt puede ser descrito a través de tres objetivos que lo caracterizan, todos ellos destinados a consolidar el régimen democrático: la estabilización política, la estabilización económica y la puesta en marcha de una política social. Más importante aun es el hecho de que estableció los grandes lineamientos del régimen democrático para el resto del siglo veinte y consolidó un régimen con el cual Venezuela iba a se uno de los pocos países de América Latina que no padeció de golpes de estado exitosos ni de dictaduras militares durante ese período.
La estabilización política consistió en la afirmación del régimen democrático. Con este objeto mantuvo el pacto institucional llamado de Punto Fijo y procuró un diálogo permanente con las asociaciones de trabajadores y empresarios y con la iglesia católica. En noviembre de 1960 URD se retiró del gobierno, pero la coalición con COPEI se mantuvo hasta el fin del período de gobierno. En 1961 se firma, con votación unánime en el Congreso, la nueva Constitución Nacional, en la cual se incorporaron los principales postulados de los partidos democráticos.
Para el logro de la estabilidad, el gobierno debe enfrentar las más variadas conspiraciones, de orientaciones de izquierda y de derecha. En el frente militar derrota el alzamiento del ex ministro de defensa Jesús María Castro León (abril, 1960) y las insurrecciones o intentos de golpe de estado de Barcelona (junio, 1961), Carúpano (mayo, 1962) y Puerto Cabello (junio, 1962), entre otros. Además, el 24 de junio de 1960 se produce un atentado contra la vida de Betancourt, del que sale herido. Posteriormente se comprobó que había sido organizado por el dictador de la República Dominicana, Rafael Leonidas Trujillo.
En el campo político, el principal partido de gobierno sufre dos divisiones importantes, la del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), (1960) compuesto en su mayoría por jóvenes de filiación marxista inspirados por la revolución cubana y la de importantes cuadros medios (1961) que irían a las elecciones de 1963 bajo el nombre de AD-oposición y posteriormente adoptarían el nombre de Partido Revolucionario Nacionalista (PRN).
En 1961 el MIR, junto con el Partido Comunista, inicia la insurrección armada que opera tanto en áreas urbanas como en las rurales. La aparición de varios frentes guerrilleros a lo ancho del país y las operaciones de comandos en las principales ciudades son reprimidas por el gobierno con el apoyo de las fuerzas armadas. Para las elecciones de 1963 el movimiento subversivo no sólo llama a la abstención sino que amenaza a los posibles votantes. La concurrencia masiva de la población a esos comicios (más del 90% de los inscritos) significó el comienzo del fin del movimiento guerrillero rural y urbano.
No obstante los acontecimientos mencionados, Betancourt pudo entregar pacíficamente el gobierno a otro presidente electo por el pueblo, de acuerdo con los preceptos de la Constitución de 1961, su compañero de partido y de luchas, Raúl Leoni.
La estabilización económica resultaba necesaria cuando se inicia el gobierno de Betancourt debido a la incertidumbre que había creado la situación política, a la baja de los precios petroleros y a la falta de recursos del tesoro ocasionada por el exceso de gastos en los últimos años de la dictadura, el agotamiento de los ingresos extraordinarios provenientes de las concesiones petroleras de 1956 y los gastos igualmente extraordinarios que había debido realizar el gobierno provisional de 1958 para mantener su estabilidad política y respetabilidad internacional.
Se presentaba un claro contraste con la situación que encontró Betancourt cuando en 1945 asumió la presidencia de Junta Revolucionaria de Gobierno. Entonces las perspectivas económicas eran favorables. En 1959 eran negativas. No obstante las ideas básicas en materia de política económica fueron las mismas que en su primer período de gobierno. Al igual que en 1945, en materia industrial se realizaron políticas de fomento desde un enfoque de sustitución de importaciones, de economía planificada y de fortalecimiento de las empresas del estado. En asuntos petroleros se limitaron los volúmenes de producción, se reanudó el no otorgamiento de nuevas concesiones y se fortalecieron las medidas conservacionistas.
No obstante lo anterior, dichas orientaciones se adaptaron a las circunstancias prevalecientes y se evitaron medidas con efectos inflacionarios que hubieran podido alterar, como era común en América Latina, la estabilidad de los precios y erosionar el salario de los trabajadores. Por el contrario, se instrumentaron fuertes medidas de austeridad y de disminución del gasto público –incluyendo una reducción de 10% en los sueldos de los empleados del estado- que permitieron estabilizar la economía antes del fin del período de gobierno. Dentro de este enfoque, se redujeron notablemente las importaciones (de $1.500 millones a $1.000 millones anuales) lo que estimuló la producción nacional en la industria (que creció en 8% anual) y la agricultura (que tuvo un crecimiento anual de 6,5%). Aunque hubo una breve recesión –particularmente en el sector construcción- un control de cambios y una devaluación relativamente moderada, se pudo mantener la estabilidad de mediano y largo plazo de la economía venezolana y la coherencia en las políticas petroleras. A pesar de esas dificultades, el crecimiento de la economía (PIB) fue en promedio de 4,3% durante los cinco años con una inflación promedio de 2,2% y mejoró notablemente hacia finales del período. Al final del gobierno, la Tesorería Nacional presenta un superávit 26% más elevado que el de sus inicios y la deuda externa era de sólo 192 millones de dólares.
En términos más concretos durante el gobierno constitucional de Betancourt se promulgó el primer Plan de Nación, se creó la Corporación Venezolana de Guayana, se inauguró la Planta Siderurgica de Matanzas, se fundó Ciudad Guayana, se creó la Corporación Venezolana de Petróleo y se promovió la creación de la OPEP.
En obras públicas, cabe destacar la construcción del puente sobre el lago de Maracaibo y de la autopista Valencia-Puerto Cabello. Se aumentó la red vial, con especial énfasis en lograr una cobertura nacional y en las vías de penetración y se duplicó la cantidad de kilómetros pavimentados.
La puesta en marcha de una política social orientada hacia los sectores más necesitados constituyó una prioridad que caracterizó a la acción del gobierno, no obstante las dificultades económicas y políticas mencionadas. En marzo de 1960 se promulgó la Ley de Reforma Agraria, destinada a transformar las relaciones de propiedad en el campo venezolano. Para finales del período de gobierno se habían distribuido más de un millón y medio de hectáreas y se habían asentado 62.000 familias campesinas.
En educación, la matrícula escolar aumentó en un 70% durante el período 1959-1964 y se construyeron 6.300 aulas para la escuela primaria, llegando a registrarse casi el 90% de los niños en edad escolar. Además, se sextuplicó el número de alumnos atendidos por comedores escolares. Se dio especial énfasis a los programas de alfabetización y se creó el Instituto Nacional de Cooperación Educativa (INCE) para la capacitación de los obreros. En secundaria la matrícula pasó de de 76.000 en 1958 a 227.000 en 1963 y en educación universitaria de 10.000 a 30.000 en los mismos años. Se puso en marcha la Universidad de Oriente. Se creó, además, el precedente de que el presupuesto nacional para educación fuera mayor que el dedicado a Defensa.
En salud, la expectativa de vida aumentó en más de dos años. Se incrementó la capacidad de camas de los hospitales públicos en un 20%. Especial énfasis se dio al programa de vivienda rural, con más de 150.000 beneficiarios, y a los acueductos rurales, con 350.000 beneficiarios.
En política exterior la prioridad fue el fortalecimiento de la democracia en América Latina y el no reconocimiento de los regímenes de fuerza. Esta posición llegó a conocerse internacionalmente como la “Doctrina Betancourt”. Llevó a enfrentamientos diplomáticos con gobiernos como el de Rafael Leonidas Trujillo, de República Dominicana y el de Fidel Castro, de Cuba. En ambos casos se logró que fueran sancionados y suspendidos por la Organización de Estados Americanos (OEA) con el apoyo de la mayoría de los países de región. En el mismo sentido, se solicitó, y finalmente se obtuvo, la extradición del dictador Marcos Pérez Jiménez desde los Estados Unidos de América para que fuera juzgado en Venezuela por apropiación indebida de fondos públicos.
La consolidación de la democracia en Venezuela (1964-1981)
Después de la entrega de la presidencia constitucional de la república, Rómulo Betancourt puede considerar que lo fundamental de su obra personal ha sido realizado: se ha consolidado el régimen democrático, un partido de raigambre popular es la principal fuerza política en Venezuela y se han fundado las bases de políticas económicas y sociales destinadas a mejorar la justicia social y a modernizar al país. Piensa, además, que el desarrollo del país debe fundarse en instituciones más que en personas. Como diría años más tarde, en declaraciones a Alicia Segal, que recoge Alfredo Tarre Murzi, Sanín, en el epígrafe de su libro sobre Betancourt estima que “yo no soy un caudillo. El caudillo corresponde a otra etapa, cuando todo el país era un feudo. Dentro de una sociedad moderna con clases sociales, alguien que quiera mandar solo, sin estructura política, sin organización, sin programa ni ideología, es inactual y, claro, antihistórico”.
A las pocas semanas de dejar la presidencia, y después de juramentarse como Senador Vitalicio, emprende un viaje con el objeto de radicarse en Europa y dedicarse al estudio y la escritura. Lo acompaña Renée Hartmann Viso, quien sería su segunda esposa. Betancourt nunca había salido del continente americano. Viaja primero a Estados Unidos, donde en junio de 1964 recibe el título de doctor honoris causa de la universidad de Rutgers y en julio aborda en San Francisco un barco que lo llevará a Asia y finalmente a Londres. En 1965 vuelve a Estados Unidos donde pronuncia conferencias y la universidad de Harvard le otorga un doctorado honoris causa. En el segundo semestre de 1965 se radica en Nápoles, en donde vivirá hasta finales de 1967, cuando traslada su residencia a Berna, Suiza.
Sobre la situación política interna de Venezuela y de su partido escribe a su biógrafo norteamericano, Robert J. Alexander: “no se preocupe sobre la situación interna de AD. No hay corrientes “Raulista” ni “Romulista”. Entre Leoni y yo existen las mejores relaciones. Yo estoy en el auto-exilio porque no quería que mi influencia política interviniera, aun contra mi voluntad, en la libertad de movimientos y estilo de gobierno de mi legítimo sucesor”.
Pero a mediados de 1967 surge una nueva causa de fricción dentro de AD que conducirá a su división más importante. Para la nominación de la candidatura presidencial se presentan los antiguos dirigentes y miembros de la Junta Revolucionaria Gonzalo Barrios y Luís Beltrán Prieto. Betancourt apoya a Barrios y los partidarios de Prieto fundan el Movimiento Electoral del Pueblo (MEP). Por causa de esta división AD perdió, por estrecho margen, las elecciones de 1968. Prieto obtiene el cuarto lugar con un número importante de votos.
En diciembre de 1967 Betancourt retorna por primera vez a Venezuela y publica el libro Hacia una América Latina democrática e integrada. En febrero de 1968 participa en la Convención de Acción de AD que elige candidato a Gonzalo Barrios. Vuelve a Berna y el 1° de marzo, después de haber concluido los trámites de divorcio, contrae matrimonio con Renée Hartmann. Su vida transcurre más apaciblemente y escribe sus memorias, organiza su archivo, estudia y recibe visitas, particularmente de venezolanos. Antes de las elecciones viaja a Venezuela por dos meses y participa en el mitin de cierre de campaña de Barrios. Vuelve a Venezuela en agosto de 1970 por dos meses.
En 1972 Betancourt regresa a Venezuela. Habita la quinta Pacairigua, actual sede de la Fundación que lleva su nombre, la cual le es regalada por un grupo de amigos que la adquirieron mediante suscripción. Se aproximaba la nominación de candidatos presidenciales y había una gran expectativa sobre las intenciones de Betancourt, ya que se daba por descontado que en caso de quererlo obtendría fácilmente la postulación de AD y probablemente la presidencia. En julio de 1972, poco tiempo antes de la convención de AD, Betancourt anuncia que no aspirará a la presidencia, tal como ya lo había dicho al terminar su período de gobierno en 1964. Regresa a Berna y a principios de 1973 se radica definitivamente en Venezuela. Es nombrado presidente de la comisión redactora del programa de gobierno del candidato presidencial de AD, Carlos Andrés Pérez, su anterior secretario y ministro del interior, y participa en los actos públicos claves de su campaña. Una vez electo Pérez por amplia mayoría, pasa gran parte del año 1974 viajando por Europa, incluyendo los países escandinavos, que no había visitado anteriormente.
En 1975 se discute la ley de nacionalización del petróleo. En agosto, Rómulo Betancourt hace su única intervención como Senador Vitalicio en el Congreso de la República, en la cual apoya la nacionalización y recuerda el largo camino recorrido para lograr ese objetivo de todos los venezolanos. Respalda el controvertido artículo 5 de la Ley, que permite, previa aprobación del Congreso, la asociación con empresas extranjeras, siempre que tengan una participación minoritaria.
En enero de 1976 se hace efectiva la nacionalización del petróleo. A principios de ese año Betancourt viaja a Nueva York durante unas semanas con el objeto de trabajar en los libros que había proyectado. Esta costumbre la mantendrá hasta su muerte. El 13 de septiembre de ese año es nombrado presidente honorario vitalicio de Acción Democrática. En 1977 se plantea la nominación de un candidato presidencial de Acción Democrática para las elecciones del año siguiente. Compiten Luís Piñerúa Ordáz y Jaime Lusinchi. Una vez designado Piñerúa, Betancourt promueve su candidatura.
En las elecciones de 1978 Piñerúa Ordáz es derrotado por el candidato demócrata cristiano Luís Herrera Campíns. AD obtiene una votación y representación parlamentaria importante. Ese mismo año se habían celebrado los setenta años del nacimiento y cincuenta años de vida política de Betancourt y se reeditaron varias de sus obras.
En 1981, durante uno de sus acostumbrados viajes, sufre un accidente cerebro vascular y a los pocos días, muere el 28 de septiembre en Nueva York, en el Doctor’s Hospital. Sus restos son trasladados a Caracas y luego de ceremonias solemnes presididas por el Presidente de la República, Luís Herrera Campíns, y los dirigentes de AD, en medio de masivas manifestaciones de duelo, el pueblo de Caracas traslada su ataúd en hombros veinticuatro kilómetros desde el Capitolio Nacional hasta el Cementerio del Este, donde reposan.
Varios autores han subrayado el sentido pedagógico que Rómulo Betancourt confirió a su actuación pública, en la cual destacó la honestidad personal, la entrega a la lucha por el pueblo y por valores que consideraba fundamentales, así como la creación de instituciones y la utilización del poder para promover el bienestar colectivo y la justicia social.
http://fundacionromulobetancourt.com/romulo-betancourt/biografia-resumida
jueves, 12 de abril de 2012
Documento: Decreto de Carmona y lista de firmantes
Caracas, abril 13 - El trsitemente famoso decreto dictatorial de Pedro Carmona Estanga fue el detonante de la indignación popular venezolana y el comienzo del fin de la dictadura más breve de la historia del mundo. Queda saber quién o quiénes lo redactaron porque a esos redactores y redactoras también debe alcanzarlos la mano de la Justicia.
A continuación el texto íntegro y la lista de firmantes
Acta de constitución del Gobierno de Transición Democrática y Unidad Nacional
Pedro Carmona Estanga
Palacio Presidencial de Miraflores, Caracas, viernes 12 de abril de 2002
El pueblo de Venezuela fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia la paz y la libertad, representado por los diversos sectores organizados de la sociedad democrática nacional, con el respaldo de la Fuerza Armada unido en un acto patriótico de reafirmación y recuperación de la institucionalidad democrática para reestablecer el hilo constitucional y haciendo uso de su legítimo derecho a desconocer cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios garantías democráticas consagrado en el artículo 350 de la Constitución del 30 de diciembre de 1999.
En concordancia con las bases y principios establecidos en la Carta Democrática Interamericana de fecha 11 de septiembre de 2001, debidamente suscrita por los estados miembros de la Organización de Estados Americanos incluyendo a Venezuela.
Considerando:
Que el día de ayer 11 de abril de 2002 fecha que será recordada con profunda indignación y tristeza nacional, ocurrieron hechos violentos en la ciudad de Caracas que se debieron a órdenes impartidas por el gobierno de Hugo Chávez Frías de atacar, reprimir y asesinar a mansalva a inocentes venezolanos que manifestaban pacíficamente en los alrededores del Palacio de Miraflores cometiéndose con ellos graves delitos comunes y de lesa humanidad contra el pueblo de Venezuela.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno ha contrariado los valores, principios y garantías democráticas en particular los de la democracia representativa, al haber pretendido que eran exclusivas de un solo partido político cuya presidencia ha ejercido en violación de lo establecido en el artículo 145 de la Constitución de 1999 que prohibe a los funcionarios públicos estar al servicio de alguna parcialidad política y, los de la democracia participativa al haber propugnado la elección de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, de los miembros del Consejo Nacional Electoral, del Fiscal General de la República, del Defensor del Pueblo, del Contralor General de la República sin la debida postulación por sendos comités de postulaciones que debían estar integrados exclusivamente por representantes de los diversos sectores de la sociedad, en violación a lo establecido en los artículos 270, 279 y 295 de la Constitución de 1999 propugnando en esa forma el acceso al poder y su ejercicio en violación del Estado de Derecho.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno en flagrante violación del principio de la separación e independencia de los poderes públicos consagrados en los artículos 136, 254, 273 y 294 de la Constitución de 1999 consumó un proceso de concentración y usurpación de poderes, el cual hace inexorable la necesidad del restablecimiento de la separación y autonomía de los poderes públicos, a fin de constituir autoridades que garanticen el respeto a los derechos humanos y libertades públicas y a los valores e instituciones democráticas propias de un Estado de Derecho.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno en violación al artículo 328 de la Constitución de 1999 pretendieron vulnerar la institucionalidad y misión histórica de las Fuerzas Armadas Nacionales, su dignidad y papel en el desarrollo nacional, al imponerle funciones contrarias a la naturaleza exigiéndole lealtad a una sola parcialidad política y a un proyecto político ideológico y personal, lo cual no se corresponde a un marco institucional democrático.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno ha menoscabado sistemáticamente derechos humanos garantizados en la Constitución de 1999 y en los tratados, pactos y convenciones internacionales relativas a los derechos humanos suscritos y ratificados por la república, al punto de que nunca como en estos últimos tres años los organismos interamericanos de protección de Derechos Humanos han recibido tantas denuncias fundadas de violación de los mismos, en particular relativa al derecho de la vida al debido proceso a la libertad de expresión e información y al derecho a la información.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno ha propiciado desde sus altas posiciones una instigación a delinquir, al propiciar violaciones de toda índole a la propiedad privada, así como obstaculizar la investigación y sanción de civiles y militares afectos al régimen que han incurrido en delitos contra la cosa pública en flagrante violación a los principios del Estado de Derecho y contrariando componentes fundamentales del ejercicio de la democracia como son la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad y la responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno promovieron irresponsablemente un clima de confrontación y violencia social, contrario a la unidad nacional, al pluralismo democrático y en general al respecto a los principios y valores democráticos contra todas las instituciones y sectores de la sociedad venezolana.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno han trazado y ejecutado una política exterior contraria a los más altos intereses económicos, políticos y sociales de la nación, ocasionando un aislamiento de graves consecuencias para el país, manteniendo un tratamiento ambiguo frente al flagelo del terrorismo internacional y desarrollando vínculos irrefutables con la narcoguerrilla colombiana.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno mediatizando y controlando la autonomía del poder electoral, en violación al artículo 294 de la Constitución de 1999 y a los convenios internacionales ratificados en el marco de la OIT pretendió desconocer las legítimas autoridades sindicales del país, para imponer una falsa representación obrera sumisa a sus intereses en franca violación del ordenamiento jurídico nacional y de los acuerdos internacionales que regulan la materia.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno con base a la Ley Habilitante del 13 de noviembre de 2000 dictó 48 decretos con fuerza y valor de ley contrarios a la Constitución de 1999 y a la propia Ley Habilitante y, además sin haber realizado el proceso de consulta pública obligatoria que exigen los artículos: 204 y 211 de dicha Constitución que se aplican a los casos de delegación legislativa lo que significa no sólo violación del texto fundamental, sino un quebramiento de la confianza de los sectores productivos del país, promoviendo el irrespeto a la propiedad privada y generando un clima de incertidumbre económica.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno pusieron a la administración pública al servicio de una parcialidad política, contrariando lo dispuesto en el artículo 141 de la Constitución entre otros factores mediante la creación de los denominados círculos bolivarianos, a fin de promover acciones violentas y contrarias a la democracia y al Estado de Derecho tendientes a intimidar a la mayoritaria oposición que se ha venido manifestando en todo el país en violación de los derechos a la vida, a la libertad de expresión y a manifestar públicamente garantizados en los artículos 43, 57, 58, 68 de la Constitución de 1999.
Considerando:
Que el ejercicio pleno de la vida en democracia exige la convivencia pacífica y ajustada a derecho de mayorías y minorías en el proceso político, así como el respeto a todas las instituciones sean religiosas, profesionales, empresariales, políticas, gremiales, sociales y/o comunitarias sean o no partidarias del gobierno de turno a efecto de promover la unidad y sosiego del pueblo en un marco de libertad, pluralismo, respeto y tolerancia.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías en el día de ayer, presentó su renuncia al cargo de Presidente de la República ante el Alto Mando de la Fuerza Armada Nacional, y el Vicepresidente Ejecutivo de la República abandonó su cargo con lo cual se ha configurado un vacío constitucional de poder con el objeto de restablecer la institucionalidad democrática y llenar el vacío constitucional de poder, para que el gobierno de la república pueda adaptarse a las exigencias y principios constitucionales y a los establecidos en la Carta Democrática Interamericana:
Decretamos:
Constituir un Gobierno de transición democrática y unidad nacional de la siguiente forma y bajo los siguientes lineamientos:
Artículo 1: Se designa al ciudadano Pedro Carmona Estanga venezolano, mayor de edad, con C.I. N° 1.262.556 presidente de la República de Venezuela.
Quien asume en este acto y de forma inmediata la jefatura del Estado y del Ejecutivo Nacional por el periodo establecido en este mismo Decreto.
El Presidente de la República en Consejo de Ministros queda facultado para dictar los actos de efectos generales que sean necesarios para la mejor ejecución del presente decreto y la consolidación del gobierno de transición democrática.
Artículo 2°: Se reestablece el nombre de República de Venezuela, con el cual continuará identificándose nuestra patria desde este mismo instante.
Artículo 3°: Se suspende de sus cargos a los diputados principales y suplentes a la Asamblea Nacional.
Se convoca la celebración de elecciones legislativas nacionales a más tardar para el mes de diciembre de 2002 para elegir a los miembros del Poder Legislativo Nacional, el cual tendrá facultades constituyentes para la reforma general de la Constitución de 1999.
Artículo 4°: Se crea un Consejo Consultivo que ejercerá las funciones de orden de consulta del Presiente de la República. El Consejo de Estado quedará integrado por 35 miembros principales y sus respectivos suplentes en representación de los diversos sectores de la sociedad democrática venezolana los miembros principales podrán separarse temporalmente de sus cargos sin perder su investidura para ocupar cargos en el Ejecutivo Nacional, estadal o municipal y sus faltas temporales o absolutas serán cubiertas por sus suplentes.
El Consejo Consultivo elegirá de su seno un presidente, dos vicepresidentes y un secretario.
El Consejo Consultivo estará integrado por los 35 ciudadanos que se identifiquen en el Decreto-Ley que a tales efectos se dicte.
Artículo 5°: El Presidente de la República de Venezuela coordinará las políticas de la transición democrática nacional y, las demás decisiones adoptadas para garantizarla con los poderes públicos estadales y municipales.
Artículo 6°: Se convocará a elecciones generales nacionales en un lapso que no excederá a 365 días contados a partir de la presente fecha.
El gobierno de transición democrática cesará en sus funciones una vez que el nuevo presidente electo democráticamente asuma su cargo. El presidente de la república designado en este caso no podrá ser candidato a la presidencia de la república en dicho proceso electoral.
Artículo 7°: El Presidente de la República en Consejo de Ministros podrá renovar y designar transitoriamente a los titulares de los poderes públicos, nacionales, estadales y municipales para asegurar la institucionalidad democrática y el adecuado funcionamiento del Estado de Derecho; así como a los representantes de Venezuela ante los parlamentos Andino y Latinoamericano.
Artículo 8°: Se decreta la reorganización de los poderes públicos a los efectos de recuperar su autonomía e independencia y asegurar una transición pacífica y democrática, a cuyo efecto se destituyen de sus cargos ilegítimamente ocupados al presidente y demás magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, así como al Fiscal General de la República, al Contralor General de la República, al Defensor del Pueblo y a los miembros del Consejo Nacional Electoral.
El Presidente de la República en Consejo de Ministros previa consulta con el Consejo Consultivo designará a la brevedad posible a los ciudadanos que ejercerán transitoriamente esos poderes públicos.
Artículo 9°: Se suspende la vigencia de los 48 decretos con fuerza de ley, dictados de acuerdo con la Ley Habilitante de fecha 13 de noviembre de 2000.
El Presidente de la República instalará una comisión revisora de dichos decretos-leyes, integrada por representantes de los diversos sectores de la sociedad.
Artículo 10°: Se mantiene en plena vigencia el ordenamiento jurídico en cuanto no colida con el presente decreto ni con las disposiciones generales que dicte el nuevo gobierno de transición democrática.
Asimismo se mantienen en vigencia todos los compromisos internacionales, válidamente asumidos por la República de Venezuela.
Artículo 11°: El gobierno de transición democrática y unidad nacional entregará sus poderes y rendirá cuenta de sus gestiones a los órdenes del Poder Público que legítimamente se elijan, de acuerdo con lo dispuesto en este decreto y demás disposiciones constitucionales y legales-
Dado en el Palacio de Miraflores en la ciudad de Caracas el día 12 del mes de abril de 2002.
Años 191º de la Independencia y 142º de la Federación.
Señoras y señores, a los fines de seguir adelante con este movimiento de toda la sociedad democrática nacional, a la salida de este recinto se les convoca a firmar el decreto que se acaba de leer como adhesión a este proceso.
Acto de juramentación
Yo, Pedro Carmona Estanga, en mi condición de Presidente de la República de Venezuela, juro ante Dios Topoderoso, ante la patria y ante todos los venezolanos reestablecer la efectiva vigencia de la Constitución de la República de Venezuela de 1999 como norma fundamental de nuestro ordenamiento jurídico y restituir el Estado de Derecho, la gobernabilidad y la garantía del ejercicio de las libertades ciudadanas, así como al respecto a la vida, la justicia, la igualdad, la solidaridad y la responsabilidad social.
Firmada por: Manuel Rosales, Asdrúbal Pulido Salvatierra, Pedro Enrique Piñate Bermúdez, Vladimir Castellanos, Germán Barreto H., José Rafael Berroterán Esculpi, Aquiles José Rojas Salazar, José Castro M., Hugo Rodríguez Rausseo, Luis R. Contreras Laguado, Laura Rivero, Alexis Rodríguez, Nelson Albornoz, Alicia Sepúlveda, Jesús Nicolás de Fino Montes, Michel Biondi, Óscar Francisco Mora Endara, Pedro J. Mantellini, J.R. Chacón Mogollón, Miguel Antonio Hernández, Eduardo Arturo Gámez Quintero, Luis Gerardo Ascanio Estévez, Giusepe Grunfio, Miguel Ambrosio E., Héctor Sabatella, Roberto Marrero, Flavio Passano Mauri, Asnaldo Antonio Vásquez Rivas, Óscar Eduardo Moratino, Hugo Aranguren Quintero, Douglas León Natera, Ely López Quijada, Jesús López Planchart, Porfirio Tamayo, Víctor Sequeda, Juan Carlos Zapata, Rómulo Otaso Pérez, Julio Lesa Arreaza, Roberto Henríquez, María C. de Huizi, Cristín Nicolás Núñez, Heidi Andreína Flores Palacios, Ibraín García Carmona, Miguel Mónaco Gómez, Alfredo Chaparro, Pablo César Marín, William Chávez, Iván Morales Valles, Adolfo Pastrano Matute, Rubén Darío Bustillos, Américo Martín, Martha de Briceño, Giovani Otaviani Vera, Eldar Levi Pascal, Antonio Isaac Pardo Guilarte, Rafael Ojeda Henríquez, Nelson Dagama Suárez, Alfredo Fernández Gallardo, Carlos Fernández Gallardo, Eliseo Sarmiento Pérez, Luis Rafael Hernández, Varela Ramos, Édgar Linares Machado, Gerson Rabanales, Gloria Janeth Istifano, Roberto Campos Silva, Miguel Alejandro Alfonzo Ruiz, Miguel Angel Luna, Gabriela Domínguez, Orlando Mangliani, Víctor Manuel Dálamo, Nelson José Mendoza P., Heidi Engelberg, José Ramón Chourio, Alfredo G. Dominisio, Adalberto Jiménez, José Gregorio Correa, Miguel Valle Herrera, José Javier Martínez, Juan Carlos Arreaza, Pedro Palomino, José Santiago Romero, Yeikok Abadi, Rubén Flores Martínez, Alida Lasar de Medina, Ricardo Álvarez Uzcátegui, Noel Álvarez Camargo, Roberto Campos Silva, Rafael Méndez Díaz, Bernardo Corredor Ramírez, Francisco Márquez Velasco, Alfredo Ortega Rubio, Fernando Albán, Fiderela Fórmica, Abelardo Pinedo, Maximiliano Magil, Edgar Villarroel, María Eugenia Chacón Moreno, Ana Patricia Laya, Andrea Daza Tapia, Rafael Luis y Clavier, Carlos Redondo Morazani, Rodolfo León Nobel, José Rafael Márquez Avendaño, Carlos de Seda Rojas, Emilio Peñaranda Pita, Roger Guillén Castro, Arturo Calderón, José Martínez Franco, Vilma Petrach, Gregorio Rojas Salazar, Marcos Acosta, Hugo Arrioja, Guillermo Velutini, José Gregorio Vásquez, Néstor González González, Félix Aranguren, Sergio Omar Calderón, Juan Moreno Gómez, Vilma Hernández, Ramón Alvarez Viso, Juan Carlos Barroso, Angel Prato, Miguel Méndez Fabiani, Luis Gerardo Ventura, Jame Eisleiman, Silvino José Bustillos, Eduardo José Cabrera, Sammy Jesús Landaeta Millán, José Valentín Liscano Coronado, Brionet Michel, Carmen América Oropeza, Mireya Valderrama, Eduardo Marín, Marcos Torres, Rubén Piña Zaa, Ibeth de Bustillos, Eduardo Galavis Añez, Pedro Rafael Betancourt, José Gabriel Izaguirre Duque, Alfonso Albornoz Niño, Julio César Pasarelo Golding, Remo Alejandro Pasarelo Golding, Rafael Varela Gómez, María Corina Machado, Antonio Nicolás Briceño Brown, Roberto Mendoza L., José De Sousa, general de división Rafael A. Montero Rebete, Gretel González Penzo, Abraham Pulido Méndez, Marcos Oviedo, José Rodríguez, Luis Reyes, Elías Bittar Escalona, Luis Eduardo González del Castillo Yánez, Andrés Rojas Cubero, José Martli Saqui, Carlos Alberto Guevara Solano, Pedro Luis Ravelo, José Ángel Urbina, Luis González del Castillo, Alejandro Peña Esclusa, Carlos Redondo Morazani, César Camejo Blanco, Ernesto Amado Villasmil, Yaniret Suárez Mujica, Alberto José Fernández Arribillaga, Alejandro Goiticoa Ramírez, Betty de Martínez, Nelson Morales Caraballo, Gerardo Omaña, Alexis Garrido Soto, Andrés Rojas, Iván Sanoja Martínez, Juan Enrique Aister, Gustavo L. Velásquez, Fidias Marcano, Francisco Martínez G., María Alejandra García Gómez, Félix Francisco Figuera Valdés, Ubilerma de Jesús Brito Useche, María Rodríguez Ramos, Richard David Figueras, Jesús Francisco Figueras, Corina de Machado, Luis Morales Parada, Miguel Ardanas, Carlos Salvatore Mariscalco, Oswaldo Cocne, Luis Manrique, Carlos Julio Ostos, Gisela Gómez Sucre, Andrea Gabriela Gómez, Vicente Dávila Arreaza, Rodolfo Lovera Pérez, Daniel Fernández, Alfredo Rangel Mata, Margarita Rodríguez B., Jhonny José Barrios, Carlos Enrique Quintero, Laura Carolina García Gómez, Ricardo García Enríquez, Haydée Deus, María Cristina Parra, Mimí Yaneth Aseti, Sixto Díaz Miranda, Pedro Francisco Arroyo, Alberto Blasini, Enrique Yéspica Alvarado, José del Carmen Montilla, José Alberto Zambrano G., Michael Gogarizan, Herminio Fuenmayor, Reinaldo Casanova, Hugo Hernández Raffali, Néstor Col, Gonzalo de Guruceaga, Sergio R. Sucre, Rafael Arreaza Padilla, Luis Miguel Fajardo, Rafael Castellanos, Pedro José Figueras, Luis Rafael Fajardo, Pedro Rojas Villafaña, Marcial Lara Ortega, Jesús A. Cabezas Castro, Isidro Díaz Infante, César Ramírez Morales, Armando León, Ciro Belloso, Rubén Barboza, Rafael García P., Rodríguez Meijaró Iturbe, vicealmirante Diofante Torrealba, Marianela Mata B., Marianela Dorante de Aguiar, Alberto Mariño, José A. Ciriliano, Mario Tepedino, Juan Andrés Sosa B., Luis E. Servando, Pedro Perdomo Alberto, Víctor Ruido Medina, Javier Muñoz León, Gonzalo Mendoza, Darío Bander Fontúrbel, Félix Pérez Avilés, David Meneses, Jesús María, Felipe Brillembourg, José Antonio Navarro Evia, Lourdes Alcalá de García, Vilma Martínez, doctora Weles Sacarías, Alberto Quirós, Juan Pablo Borregales Delgado, J.M. Magro O., Juan Antonio Goliat, Rafael A. Jimones Márquez, Gilberto Carrasquero Araujo, Jesús A. Jiménez Galvis, Enrique José Cedeño, Víctor José García, Manuel A. Pulido, Rodolfo, Jesús María Ponce, David López Henríquez, Valentina Leseur, Maye Primera Garcés, Ingrid Gómez, Víctor Hernández Dépori, Armando E. Cuello Adrianza, Alexis Martínez, Carlos Cadavieco, Alvaro Caballero Fonseca, José Rodríguez, Víctor Mendoza, Jesús Alberto Fernández J., Mario Caputo Cesarani, Rafael Orlando Chacón Prada, Gustavo Nagen, Edecio Brito, Leopoldo López Gil, Rafael Mendoza Rivera, Nancy Figueroa Yánez, Dolores Piña de Nieto, Héctor Otilio Pujol, Josefina Quintero Sanabria, Richard Toquer Loero, Carlos Rodríguez Matosa, Alba Teresa Parra, Rosaura Aguiar Aranguren, doctor Miguel Angel Castillo, ingeniero Ismael Jiménez Velásquez, Lic. Manuel Mendoza Villarreal, Castor González, José Antonio Gil Yépez, Marcel Carballo, Germán Barreto, María del Amparo Parejo, Jaime Manso Manso, Alicia Taormina Parra, Ramón Rodríguez, Francisco Alvarado Ordóñez, Octavio Delamo, Rafael Antonio Ramones Montero, Yuly Penet, Miguel Enrique Corso Corso, Fernández Galíndez Díaz, Simón Uscanga Lovera, Alfredo Larrazábal, Guillermo Colimodio, Gonzalo Colimodio, Félix Duarte, Alfonso Riera, Juan Luis Rico Chayet, Rodolfo Rabanales, Gloria Pacífico de Bustillos, Guillermo Alcalá Prada, Vicente Brito, Alicia Uzcátegui de Zambrano, Luis Antonio Molina, Gonzalo Pérez Hernández, Pedro Jesús Castro Torrealba, Gonzalo Medina Valery, Víctor Escobar, Carmen Gedel, Thais de Gibs, Alberto Gibs Gil, Nicole Michele Moreli, Blas Antonio García Núñez, Carlos Grimaldi, Miguel Pupio Pizani, Rubén Ortiz Córdoba, Luz García, Sergio Contreras, Osleida Arévalo Montilla, Jorge Paparoni M., Luis Horacio Vivas Peña, Elio Andrés Delamo Chacón, Andrés González Herrera, Julio César Cabrera, Francisco Briceño, Escales Díaz Aguiar, José D. Bravo, Ana Karina González, Jorge Hung, Osías Senior, Edgar Monserrate, Belkis Yépez, Ángel Irigoyen, Carlos Enrique Gutiérrez, José Vicente Carrasquero.
http://www.aporrea.org/actualidad/n155077.html
A continuación el texto íntegro y la lista de firmantes
Acta de constitución del Gobierno de Transición Democrática y Unidad Nacional
Pedro Carmona Estanga
Palacio Presidencial de Miraflores, Caracas, viernes 12 de abril de 2002
El pueblo de Venezuela fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia la paz y la libertad, representado por los diversos sectores organizados de la sociedad democrática nacional, con el respaldo de la Fuerza Armada unido en un acto patriótico de reafirmación y recuperación de la institucionalidad democrática para reestablecer el hilo constitucional y haciendo uso de su legítimo derecho a desconocer cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios garantías democráticas consagrado en el artículo 350 de la Constitución del 30 de diciembre de 1999.
En concordancia con las bases y principios establecidos en la Carta Democrática Interamericana de fecha 11 de septiembre de 2001, debidamente suscrita por los estados miembros de la Organización de Estados Americanos incluyendo a Venezuela.
Considerando:
Que el día de ayer 11 de abril de 2002 fecha que será recordada con profunda indignación y tristeza nacional, ocurrieron hechos violentos en la ciudad de Caracas que se debieron a órdenes impartidas por el gobierno de Hugo Chávez Frías de atacar, reprimir y asesinar a mansalva a inocentes venezolanos que manifestaban pacíficamente en los alrededores del Palacio de Miraflores cometiéndose con ellos graves delitos comunes y de lesa humanidad contra el pueblo de Venezuela.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno ha contrariado los valores, principios y garantías democráticas en particular los de la democracia representativa, al haber pretendido que eran exclusivas de un solo partido político cuya presidencia ha ejercido en violación de lo establecido en el artículo 145 de la Constitución de 1999 que prohibe a los funcionarios públicos estar al servicio de alguna parcialidad política y, los de la democracia participativa al haber propugnado la elección de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, de los miembros del Consejo Nacional Electoral, del Fiscal General de la República, del Defensor del Pueblo, del Contralor General de la República sin la debida postulación por sendos comités de postulaciones que debían estar integrados exclusivamente por representantes de los diversos sectores de la sociedad, en violación a lo establecido en los artículos 270, 279 y 295 de la Constitución de 1999 propugnando en esa forma el acceso al poder y su ejercicio en violación del Estado de Derecho.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno en flagrante violación del principio de la separación e independencia de los poderes públicos consagrados en los artículos 136, 254, 273 y 294 de la Constitución de 1999 consumó un proceso de concentración y usurpación de poderes, el cual hace inexorable la necesidad del restablecimiento de la separación y autonomía de los poderes públicos, a fin de constituir autoridades que garanticen el respeto a los derechos humanos y libertades públicas y a los valores e instituciones democráticas propias de un Estado de Derecho.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno en violación al artículo 328 de la Constitución de 1999 pretendieron vulnerar la institucionalidad y misión histórica de las Fuerzas Armadas Nacionales, su dignidad y papel en el desarrollo nacional, al imponerle funciones contrarias a la naturaleza exigiéndole lealtad a una sola parcialidad política y a un proyecto político ideológico y personal, lo cual no se corresponde a un marco institucional democrático.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno ha menoscabado sistemáticamente derechos humanos garantizados en la Constitución de 1999 y en los tratados, pactos y convenciones internacionales relativas a los derechos humanos suscritos y ratificados por la república, al punto de que nunca como en estos últimos tres años los organismos interamericanos de protección de Derechos Humanos han recibido tantas denuncias fundadas de violación de los mismos, en particular relativa al derecho de la vida al debido proceso a la libertad de expresión e información y al derecho a la información.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno ha propiciado desde sus altas posiciones una instigación a delinquir, al propiciar violaciones de toda índole a la propiedad privada, así como obstaculizar la investigación y sanción de civiles y militares afectos al régimen que han incurrido en delitos contra la cosa pública en flagrante violación a los principios del Estado de Derecho y contrariando componentes fundamentales del ejercicio de la democracia como son la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad y la responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno promovieron irresponsablemente un clima de confrontación y violencia social, contrario a la unidad nacional, al pluralismo democrático y en general al respecto a los principios y valores democráticos contra todas las instituciones y sectores de la sociedad venezolana.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno han trazado y ejecutado una política exterior contraria a los más altos intereses económicos, políticos y sociales de la nación, ocasionando un aislamiento de graves consecuencias para el país, manteniendo un tratamiento ambiguo frente al flagelo del terrorismo internacional y desarrollando vínculos irrefutables con la narcoguerrilla colombiana.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno mediatizando y controlando la autonomía del poder electoral, en violación al artículo 294 de la Constitución de 1999 y a los convenios internacionales ratificados en el marco de la OIT pretendió desconocer las legítimas autoridades sindicales del país, para imponer una falsa representación obrera sumisa a sus intereses en franca violación del ordenamiento jurídico nacional y de los acuerdos internacionales que regulan la materia.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno con base a la Ley Habilitante del 13 de noviembre de 2000 dictó 48 decretos con fuerza y valor de ley contrarios a la Constitución de 1999 y a la propia Ley Habilitante y, además sin haber realizado el proceso de consulta pública obligatoria que exigen los artículos: 204 y 211 de dicha Constitución que se aplican a los casos de delegación legislativa lo que significa no sólo violación del texto fundamental, sino un quebramiento de la confianza de los sectores productivos del país, promoviendo el irrespeto a la propiedad privada y generando un clima de incertidumbre económica.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno pusieron a la administración pública al servicio de una parcialidad política, contrariando lo dispuesto en el artículo 141 de la Constitución entre otros factores mediante la creación de los denominados círculos bolivarianos, a fin de promover acciones violentas y contrarias a la democracia y al Estado de Derecho tendientes a intimidar a la mayoritaria oposición que se ha venido manifestando en todo el país en violación de los derechos a la vida, a la libertad de expresión y a manifestar públicamente garantizados en los artículos 43, 57, 58, 68 de la Constitución de 1999.
Considerando:
Que el ejercicio pleno de la vida en democracia exige la convivencia pacífica y ajustada a derecho de mayorías y minorías en el proceso político, así como el respeto a todas las instituciones sean religiosas, profesionales, empresariales, políticas, gremiales, sociales y/o comunitarias sean o no partidarias del gobierno de turno a efecto de promover la unidad y sosiego del pueblo en un marco de libertad, pluralismo, respeto y tolerancia.
Considerando:
Que Hugo Chávez Frías en el día de ayer, presentó su renuncia al cargo de Presidente de la República ante el Alto Mando de la Fuerza Armada Nacional, y el Vicepresidente Ejecutivo de la República abandonó su cargo con lo cual se ha configurado un vacío constitucional de poder con el objeto de restablecer la institucionalidad democrática y llenar el vacío constitucional de poder, para que el gobierno de la república pueda adaptarse a las exigencias y principios constitucionales y a los establecidos en la Carta Democrática Interamericana:
Decretamos:
Constituir un Gobierno de transición democrática y unidad nacional de la siguiente forma y bajo los siguientes lineamientos:
Artículo 1: Se designa al ciudadano Pedro Carmona Estanga venezolano, mayor de edad, con C.I. N° 1.262.556 presidente de la República de Venezuela.
Quien asume en este acto y de forma inmediata la jefatura del Estado y del Ejecutivo Nacional por el periodo establecido en este mismo Decreto.
El Presidente de la República en Consejo de Ministros queda facultado para dictar los actos de efectos generales que sean necesarios para la mejor ejecución del presente decreto y la consolidación del gobierno de transición democrática.
Artículo 2°: Se reestablece el nombre de República de Venezuela, con el cual continuará identificándose nuestra patria desde este mismo instante.
Artículo 3°: Se suspende de sus cargos a los diputados principales y suplentes a la Asamblea Nacional.
Se convoca la celebración de elecciones legislativas nacionales a más tardar para el mes de diciembre de 2002 para elegir a los miembros del Poder Legislativo Nacional, el cual tendrá facultades constituyentes para la reforma general de la Constitución de 1999.
Artículo 4°: Se crea un Consejo Consultivo que ejercerá las funciones de orden de consulta del Presiente de la República. El Consejo de Estado quedará integrado por 35 miembros principales y sus respectivos suplentes en representación de los diversos sectores de la sociedad democrática venezolana los miembros principales podrán separarse temporalmente de sus cargos sin perder su investidura para ocupar cargos en el Ejecutivo Nacional, estadal o municipal y sus faltas temporales o absolutas serán cubiertas por sus suplentes.
El Consejo Consultivo elegirá de su seno un presidente, dos vicepresidentes y un secretario.
El Consejo Consultivo estará integrado por los 35 ciudadanos que se identifiquen en el Decreto-Ley que a tales efectos se dicte.
Artículo 5°: El Presidente de la República de Venezuela coordinará las políticas de la transición democrática nacional y, las demás decisiones adoptadas para garantizarla con los poderes públicos estadales y municipales.
Artículo 6°: Se convocará a elecciones generales nacionales en un lapso que no excederá a 365 días contados a partir de la presente fecha.
El gobierno de transición democrática cesará en sus funciones una vez que el nuevo presidente electo democráticamente asuma su cargo. El presidente de la república designado en este caso no podrá ser candidato a la presidencia de la república en dicho proceso electoral.
Artículo 7°: El Presidente de la República en Consejo de Ministros podrá renovar y designar transitoriamente a los titulares de los poderes públicos, nacionales, estadales y municipales para asegurar la institucionalidad democrática y el adecuado funcionamiento del Estado de Derecho; así como a los representantes de Venezuela ante los parlamentos Andino y Latinoamericano.
Artículo 8°: Se decreta la reorganización de los poderes públicos a los efectos de recuperar su autonomía e independencia y asegurar una transición pacífica y democrática, a cuyo efecto se destituyen de sus cargos ilegítimamente ocupados al presidente y demás magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, así como al Fiscal General de la República, al Contralor General de la República, al Defensor del Pueblo y a los miembros del Consejo Nacional Electoral.
El Presidente de la República en Consejo de Ministros previa consulta con el Consejo Consultivo designará a la brevedad posible a los ciudadanos que ejercerán transitoriamente esos poderes públicos.
Artículo 9°: Se suspende la vigencia de los 48 decretos con fuerza de ley, dictados de acuerdo con la Ley Habilitante de fecha 13 de noviembre de 2000.
El Presidente de la República instalará una comisión revisora de dichos decretos-leyes, integrada por representantes de los diversos sectores de la sociedad.
Artículo 10°: Se mantiene en plena vigencia el ordenamiento jurídico en cuanto no colida con el presente decreto ni con las disposiciones generales que dicte el nuevo gobierno de transición democrática.
Asimismo se mantienen en vigencia todos los compromisos internacionales, válidamente asumidos por la República de Venezuela.
Artículo 11°: El gobierno de transición democrática y unidad nacional entregará sus poderes y rendirá cuenta de sus gestiones a los órdenes del Poder Público que legítimamente se elijan, de acuerdo con lo dispuesto en este decreto y demás disposiciones constitucionales y legales-
Dado en el Palacio de Miraflores en la ciudad de Caracas el día 12 del mes de abril de 2002.
Años 191º de la Independencia y 142º de la Federación.
Señoras y señores, a los fines de seguir adelante con este movimiento de toda la sociedad democrática nacional, a la salida de este recinto se les convoca a firmar el decreto que se acaba de leer como adhesión a este proceso.
Acto de juramentación
Yo, Pedro Carmona Estanga, en mi condición de Presidente de la República de Venezuela, juro ante Dios Topoderoso, ante la patria y ante todos los venezolanos reestablecer la efectiva vigencia de la Constitución de la República de Venezuela de 1999 como norma fundamental de nuestro ordenamiento jurídico y restituir el Estado de Derecho, la gobernabilidad y la garantía del ejercicio de las libertades ciudadanas, así como al respecto a la vida, la justicia, la igualdad, la solidaridad y la responsabilidad social.
Firmada por: Manuel Rosales, Asdrúbal Pulido Salvatierra, Pedro Enrique Piñate Bermúdez, Vladimir Castellanos, Germán Barreto H., José Rafael Berroterán Esculpi, Aquiles José Rojas Salazar, José Castro M., Hugo Rodríguez Rausseo, Luis R. Contreras Laguado, Laura Rivero, Alexis Rodríguez, Nelson Albornoz, Alicia Sepúlveda, Jesús Nicolás de Fino Montes, Michel Biondi, Óscar Francisco Mora Endara, Pedro J. Mantellini, J.R. Chacón Mogollón, Miguel Antonio Hernández, Eduardo Arturo Gámez Quintero, Luis Gerardo Ascanio Estévez, Giusepe Grunfio, Miguel Ambrosio E., Héctor Sabatella, Roberto Marrero, Flavio Passano Mauri, Asnaldo Antonio Vásquez Rivas, Óscar Eduardo Moratino, Hugo Aranguren Quintero, Douglas León Natera, Ely López Quijada, Jesús López Planchart, Porfirio Tamayo, Víctor Sequeda, Juan Carlos Zapata, Rómulo Otaso Pérez, Julio Lesa Arreaza, Roberto Henríquez, María C. de Huizi, Cristín Nicolás Núñez, Heidi Andreína Flores Palacios, Ibraín García Carmona, Miguel Mónaco Gómez, Alfredo Chaparro, Pablo César Marín, William Chávez, Iván Morales Valles, Adolfo Pastrano Matute, Rubén Darío Bustillos, Américo Martín, Martha de Briceño, Giovani Otaviani Vera, Eldar Levi Pascal, Antonio Isaac Pardo Guilarte, Rafael Ojeda Henríquez, Nelson Dagama Suárez, Alfredo Fernández Gallardo, Carlos Fernández Gallardo, Eliseo Sarmiento Pérez, Luis Rafael Hernández, Varela Ramos, Édgar Linares Machado, Gerson Rabanales, Gloria Janeth Istifano, Roberto Campos Silva, Miguel Alejandro Alfonzo Ruiz, Miguel Angel Luna, Gabriela Domínguez, Orlando Mangliani, Víctor Manuel Dálamo, Nelson José Mendoza P., Heidi Engelberg, José Ramón Chourio, Alfredo G. Dominisio, Adalberto Jiménez, José Gregorio Correa, Miguel Valle Herrera, José Javier Martínez, Juan Carlos Arreaza, Pedro Palomino, José Santiago Romero, Yeikok Abadi, Rubén Flores Martínez, Alida Lasar de Medina, Ricardo Álvarez Uzcátegui, Noel Álvarez Camargo, Roberto Campos Silva, Rafael Méndez Díaz, Bernardo Corredor Ramírez, Francisco Márquez Velasco, Alfredo Ortega Rubio, Fernando Albán, Fiderela Fórmica, Abelardo Pinedo, Maximiliano Magil, Edgar Villarroel, María Eugenia Chacón Moreno, Ana Patricia Laya, Andrea Daza Tapia, Rafael Luis y Clavier, Carlos Redondo Morazani, Rodolfo León Nobel, José Rafael Márquez Avendaño, Carlos de Seda Rojas, Emilio Peñaranda Pita, Roger Guillén Castro, Arturo Calderón, José Martínez Franco, Vilma Petrach, Gregorio Rojas Salazar, Marcos Acosta, Hugo Arrioja, Guillermo Velutini, José Gregorio Vásquez, Néstor González González, Félix Aranguren, Sergio Omar Calderón, Juan Moreno Gómez, Vilma Hernández, Ramón Alvarez Viso, Juan Carlos Barroso, Angel Prato, Miguel Méndez Fabiani, Luis Gerardo Ventura, Jame Eisleiman, Silvino José Bustillos, Eduardo José Cabrera, Sammy Jesús Landaeta Millán, José Valentín Liscano Coronado, Brionet Michel, Carmen América Oropeza, Mireya Valderrama, Eduardo Marín, Marcos Torres, Rubén Piña Zaa, Ibeth de Bustillos, Eduardo Galavis Añez, Pedro Rafael Betancourt, José Gabriel Izaguirre Duque, Alfonso Albornoz Niño, Julio César Pasarelo Golding, Remo Alejandro Pasarelo Golding, Rafael Varela Gómez, María Corina Machado, Antonio Nicolás Briceño Brown, Roberto Mendoza L., José De Sousa, general de división Rafael A. Montero Rebete, Gretel González Penzo, Abraham Pulido Méndez, Marcos Oviedo, José Rodríguez, Luis Reyes, Elías Bittar Escalona, Luis Eduardo González del Castillo Yánez, Andrés Rojas Cubero, José Martli Saqui, Carlos Alberto Guevara Solano, Pedro Luis Ravelo, José Ángel Urbina, Luis González del Castillo, Alejandro Peña Esclusa, Carlos Redondo Morazani, César Camejo Blanco, Ernesto Amado Villasmil, Yaniret Suárez Mujica, Alberto José Fernández Arribillaga, Alejandro Goiticoa Ramírez, Betty de Martínez, Nelson Morales Caraballo, Gerardo Omaña, Alexis Garrido Soto, Andrés Rojas, Iván Sanoja Martínez, Juan Enrique Aister, Gustavo L. Velásquez, Fidias Marcano, Francisco Martínez G., María Alejandra García Gómez, Félix Francisco Figuera Valdés, Ubilerma de Jesús Brito Useche, María Rodríguez Ramos, Richard David Figueras, Jesús Francisco Figueras, Corina de Machado, Luis Morales Parada, Miguel Ardanas, Carlos Salvatore Mariscalco, Oswaldo Cocne, Luis Manrique, Carlos Julio Ostos, Gisela Gómez Sucre, Andrea Gabriela Gómez, Vicente Dávila Arreaza, Rodolfo Lovera Pérez, Daniel Fernández, Alfredo Rangel Mata, Margarita Rodríguez B., Jhonny José Barrios, Carlos Enrique Quintero, Laura Carolina García Gómez, Ricardo García Enríquez, Haydée Deus, María Cristina Parra, Mimí Yaneth Aseti, Sixto Díaz Miranda, Pedro Francisco Arroyo, Alberto Blasini, Enrique Yéspica Alvarado, José del Carmen Montilla, José Alberto Zambrano G., Michael Gogarizan, Herminio Fuenmayor, Reinaldo Casanova, Hugo Hernández Raffali, Néstor Col, Gonzalo de Guruceaga, Sergio R. Sucre, Rafael Arreaza Padilla, Luis Miguel Fajardo, Rafael Castellanos, Pedro José Figueras, Luis Rafael Fajardo, Pedro Rojas Villafaña, Marcial Lara Ortega, Jesús A. Cabezas Castro, Isidro Díaz Infante, César Ramírez Morales, Armando León, Ciro Belloso, Rubén Barboza, Rafael García P., Rodríguez Meijaró Iturbe, vicealmirante Diofante Torrealba, Marianela Mata B., Marianela Dorante de Aguiar, Alberto Mariño, José A. Ciriliano, Mario Tepedino, Juan Andrés Sosa B., Luis E. Servando, Pedro Perdomo Alberto, Víctor Ruido Medina, Javier Muñoz León, Gonzalo Mendoza, Darío Bander Fontúrbel, Félix Pérez Avilés, David Meneses, Jesús María, Felipe Brillembourg, José Antonio Navarro Evia, Lourdes Alcalá de García, Vilma Martínez, doctora Weles Sacarías, Alberto Quirós, Juan Pablo Borregales Delgado, J.M. Magro O., Juan Antonio Goliat, Rafael A. Jimones Márquez, Gilberto Carrasquero Araujo, Jesús A. Jiménez Galvis, Enrique José Cedeño, Víctor José García, Manuel A. Pulido, Rodolfo, Jesús María Ponce, David López Henríquez, Valentina Leseur, Maye Primera Garcés, Ingrid Gómez, Víctor Hernández Dépori, Armando E. Cuello Adrianza, Alexis Martínez, Carlos Cadavieco, Alvaro Caballero Fonseca, José Rodríguez, Víctor Mendoza, Jesús Alberto Fernández J., Mario Caputo Cesarani, Rafael Orlando Chacón Prada, Gustavo Nagen, Edecio Brito, Leopoldo López Gil, Rafael Mendoza Rivera, Nancy Figueroa Yánez, Dolores Piña de Nieto, Héctor Otilio Pujol, Josefina Quintero Sanabria, Richard Toquer Loero, Carlos Rodríguez Matosa, Alba Teresa Parra, Rosaura Aguiar Aranguren, doctor Miguel Angel Castillo, ingeniero Ismael Jiménez Velásquez, Lic. Manuel Mendoza Villarreal, Castor González, José Antonio Gil Yépez, Marcel Carballo, Germán Barreto, María del Amparo Parejo, Jaime Manso Manso, Alicia Taormina Parra, Ramón Rodríguez, Francisco Alvarado Ordóñez, Octavio Delamo, Rafael Antonio Ramones Montero, Yuly Penet, Miguel Enrique Corso Corso, Fernández Galíndez Díaz, Simón Uscanga Lovera, Alfredo Larrazábal, Guillermo Colimodio, Gonzalo Colimodio, Félix Duarte, Alfonso Riera, Juan Luis Rico Chayet, Rodolfo Rabanales, Gloria Pacífico de Bustillos, Guillermo Alcalá Prada, Vicente Brito, Alicia Uzcátegui de Zambrano, Luis Antonio Molina, Gonzalo Pérez Hernández, Pedro Jesús Castro Torrealba, Gonzalo Medina Valery, Víctor Escobar, Carmen Gedel, Thais de Gibs, Alberto Gibs Gil, Nicole Michele Moreli, Blas Antonio García Núñez, Carlos Grimaldi, Miguel Pupio Pizani, Rubén Ortiz Córdoba, Luz García, Sergio Contreras, Osleida Arévalo Montilla, Jorge Paparoni M., Luis Horacio Vivas Peña, Elio Andrés Delamo Chacón, Andrés González Herrera, Julio César Cabrera, Francisco Briceño, Escales Díaz Aguiar, José D. Bravo, Ana Karina González, Jorge Hung, Osías Senior, Edgar Monserrate, Belkis Yépez, Ángel Irigoyen, Carlos Enrique Gutiérrez, José Vicente Carrasquero.
http://www.aporrea.org/actualidad/n155077.html
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