Mostrando entradas con la etiqueta Inteligencia Emocional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inteligencia Emocional. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de febrero de 2017

La educación en inteligencia emocional reduce la violencia en los centros escolares

La educación en inteligencia emocional reduce la violencia en los centros escolares
Distintas instituciones defienden y promueven su enseñanza al mismo nivel que las asignaturas tradicionales

CARLOTA FOMINAYA - carlotafominaya - Madrid10/06/2015 00:00h - Actualizado: 10/06/2015 11:58h.Guardado en: Familia , Educación

La educación emocional y el desarrollo de la creatividad en niños y adolescentes en clase hace tiempo que dejó de ser una apuesta teórica para ser una realidad en muchas aulas de España. Su implantación es, desde luego, una apuesta fuerte de la Fundación Botín, cuyo programa de «Educación responsable» promueve desde hace diez años y de forma gratuita la formación en inteligencia emocional en los 70.000 alumnos de más de 150 centros educativos de seis comunidades distintas (Cantabria, Madrid, La Rioja, Navarra, Galicia y Murcia).

La institución santanderina asegura que la educación emocional y social en el aula mejora de forma drástica la comunicación y convivencia en los centros escolares a partir del trabajo conjunto de docentes, alumnado y familias. De hecho los beneficios en estos colegios, explica Fátima Sánchez, responsable de Educación, Proyectos y Acción Social de esta institución, «se notan desde los primeros días», en cuanto se empiezan a trabajar las habilidades sociales del pequeño: «Ayuda a los alumnos a conocerse y confiar en sí mismos, a comprender a sus compañeros, a reconocer y expresar emociones e ideas, a desarrollar el autocontrol, a aprender a tomar decisiones responsables, o a valorar y cuidar su salud a la larga».

Así lo han recogido en su informe «Educación Emocional y Social. Análisis Internacional 2015», donde muestran cómo los centros que apoyan este tipo de formación en habilidades sociales han obtenido consecuencias probadas muy importantes relacionadas con algunos de los problemas graves y difíciles de resolver de nuestro sistema educativo:«Son colegios que han mejorado la convivencia y la relación entre profesores y alumnos y, por ende, disminuido los niveles de violencia y de consumo de drogas. Incluso han reducido síntomas asociados a la depresión infantil y juvenil», asegura Fátima Sánchez.

Conocimiento y emoción
Lo que es una realidad es que la educación de hoy, continua esta experta, «no puede limitarse a los conocimientos. Hay que unir también la emoción. Todos somos conscientes ya de que los que tienen mejores notas no son los que más éxito tienen después en su vida. De hecho, en un mundo con una tecnología en creciente sofisticación, las habilidades emocionales y sociales que requeriremos serán cada vez más la empatía, la atención, la tolerancia, la responsabilidad, la creatividad y la imaginación».

Estos valores, corrobora Christopher Clouder, uno de los autores del informe de la Fundación y director ejecutivo del Comité Europeo Educativo Steiner Waldorf, «están presentes en los niños por naturaleza. Lo que ocurre es que la confianza de muchos de ellos disminuye a medida que conviven con su entorno inmediato y en la escuela. La educación emocional y social impartida en el entorno escolar es una buena forma de reforzarlas».

«Es más —añade Sonsoles Castellano, directora de la Fundación San Patricio—, sin emoción no hay aprendizaje. Ser feliz potencia la motivación, mejora el ambiente dentro del aula y predispone para el aprendizaje: una persona feliz no tendrá problemas para aprender todo lo nuevo que pueda surgir y lo hará en menor tiempo que alguien que no lo es». De hecho, hace ya tres años que el Colegio San Patricio optó por esta vía, al implantar el sello i3e de Educación en Inteligencia Emocional que aplica AENOR, «con muy buenos resultados», resalta Castellanos.

El papel del profesorado
Todos los expertos consultados aseguran que para que este desarrollo personal del alumno sea una realidad resulta imprescindible facilitar la formación de los docentes en su propia competencia emocional. Hasta el momento, pocas universidades trabajan las emociones como materias obligatorias en sus planes de estudios, y menos como grado. Una de ellas es la Facultad de Ciencias Sociales y de la Educación de la Universidad Camilo José Cela, donde han creado un proyecto innovador que forma en educación emocional a los alumnos de las titulaciones de Magisterio de forma transversal. Este es el mismo planteamiento del máster que la Fundación Botín realiza a través de la Universidad de Cantabria, que forma a los docentes para que puedan aplicar estos conocimientos a través de asignaturas como las Matemáticas o el Arte.

Normativa educativa
«La iniciativa privada está muy bien —reconoce Santos Orejudo, presidente del comité científico del II Congreso Internacional de Inteligencia Emocional y Bienestar (CIIEB)—, pero desde aquí instamos también a las administraciones públicas a que incluyan las referencias a la inteligencia emocional en la normativa educativa». «Deben ser conscientes de que el desarrollo de los sentimientos va a constituir en los próximos años la verdadera revolución educativa, tanto en las aulas como en la formación del profesorado», concluye.

«El ambiente del patio y de la clase es otro», asegura la directora del colegio »
c. f.madrid

«Sin duda, desde que formamos parte del proyecto de Inteligencia Emocional de la Fundación Botín, el ambiente del patio y de las clases es otro», asegura Luisa Fernanda Saínz de Aja, la directora del colegio Virgen de Mirasierra. Los resultados no solo se notan en el centro escolar: «También lo perciben las familias», cuenta. Así, desde infantil, y a través de distintas asignaturas (Música, Educación Física, Matemáticas), el colegio enseña al alumno aprende a ser más empático, a manifestar sus emociones, sus sentimientos, y a ampliar de una forma excepcional su vocabulario emocional. «Todo eso facilita en gran medida la convivencia». Ella tuvo desde el principio una confianza «plena» en el programa, y decidió implantarlo en todos los cursos. La respuesta y gran acogida por parte del claustro, confirma Saínz de Aja, fue fundamental. «Sin él hubiera sido imposible poner en marcha algo de tal magnitud. Ellos fueron los que vertebraron el programa a través de sus clases y tutorías», reconoce.


de: http://www.abc.es/familia-educacion/20150610/abci-inteligencia-emocional-botin-201506092019.html

domingo, 20 de octubre de 2013

El poder subconsciente de tus creencias

El poder subconsciente de tus creencias



Las creencias son una fuerza muy poderosa dentro de nuestra conducta. En muchos casos son subconscientes, y afectan a la percepción que tenemos de nosotros mismos, de los demás y de las cosas y situaciones que nos rodean.
Las creencias se forman a partir de ideas que confirmamos o creemos confirmar a través de nuestras experiencias personales.
En términos generales las creencias son asignaciones de significado o de causa, que nos sirven para organizar nuestra percepción y explicar acontecimientos del pasado, del presente y prever los del futuro. Su función es dar un sentido a los actos, de poner en marcha capacidades y conductas.
Una creencia es el sentimiento de certeza sobre el significado de algo. En ocasiones las valoramos en función de si las consideramos verdaderas o falsas. Con las creencias sucede algo parecido a lo que sucede con los juicios, (de hecho una creencia es un juicio que está profundamente arraigado, con frecuencia en el plano subconsciente). Un juicio no puede valorarse en términos de verdadero o falso, sino en términos de si está fundamentado o no.
La distinción más valiosa respecto a las creencias está en el efecto que producen sobre nosotros, las creencias pueden ser LIMITANTES o por el contrario pueden ser POTENCIADORAS de nuestras habilidades y recursos.
Todos sabemos cómo tomar decisiones dentro de la estructura de nuestras creencias. Pero a veces nos encontramos en callejones sin salida cuando tratamos tratar de alcanzar nuestras metas o manifestar nuestros deseos. Tal vez podamos expresar lo que queremos, pero simplemente parece que no podemos lograrlo, ya se trate de una cantidad determinada de dinero, una carrera satisfactoria, una relación,  o un cierto nivel de aptitud física.
En tales situaciones frustrantes, las responsables son a menudo nuestras creencias. Las creencias limitantes nos impiden lograr lo que queremos, disminuyendo la probabilidad de que alcancemos nuestros objetivos.
Tratar de alcanzar una meta con una creencia limitante es como escalar una montaña llevando una mochila de 40 kilos. Puedes comenzar con entusiasmo, pero pronto cada paso será más difícil y doloroso,  el progreso será lento, a paso de tortuga. En lugar de sobreesforzarte a ti mismo para subir más, una mejor opción sería la de ALIGERAR la mochila cambiando la creencia limitante que te retiene.
Mientras tengamos la certeza que son la verdad, vamos a vivir en función de ellas, y nos vamos a limitar de hacer alguna cosa que desearnos hacer pues las damos como la verdad absoluta.
Seguramente ya sabes que eres libre de elegir tus acciones (respetando las restricciones físicas que puedas experimentar en la actualidad). Y, por supuesto, tus acciones tienen consecuencias. Si realizas una acción y observas una consecuencia negativa, el sabio consejo sería hacer una acción diferente.
Lo que es posible que no sepas es que TAMBIÉN eres libre de escoger tus creencias. De hecho, eres aún más libre de elegir tus creencias que tus acciones, ya que no tienes por qué preocuparte de creer lo que quieras. Pocas personas, sin embargo, aprovechan al máximo la libertad de cambiar sus creencias. Sus creencias tienen consecuencias al igual que sus acciones, y las consecuencias no son siempre positivas.
¿Cómo sabes cuando una creencia está produciendo consecuencias negativas? Busca las áreas de tu vida donde no has podido lograr los resultados deseados, incluso después de probar diferentes enfoques.
Sigues realizando acciones diferentes, sistemas o métodos, pero nada parece funcionar. Lo más probable es una creencia limitante lo que te impide lograr lo que quieres.
Muchos de los problemas que no pueden ser resueltos a nivel de las acciones pueden ser fácilmente resueltos en el nivel de las creencias. Sustituir esa creencia limitante por una nueva creencia (que no te limite) te permitirá realizar acciones diferentes, lo que producirá resultados diferentes.

Diario del Navegante

  Mi Cuadernillo — Xavier 60 Cuadernillo Personal · 60 Días El Diario del Navegante Un espacio tuyo....