Mostrando entradas con la etiqueta PNL. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PNL. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de junio de 2015

Vivir el presente mejora la salud

Vivir en el presente, en el aquí y el ahora, significa enfocarnos en lo que está sucediendo y estamos haciendo en el preciso momento. El ser humano ha sido víctima de sus pensamientos desde que tiene uso de razón; vivimos generando pensamientos asociados a nuestro pasado o al futuro, y estos generan sus respectivas emociones.

Tenemos miedo al rechazo, al fracaso, miedo a tomar una decisión,  a emprender un trabajo. Este miedo al futuro, causa en muchos de nosotros intranquilidad, nerviosismo o preocupación, este estado emocional está asociado a la ansiedad.

Una jugada similar en nuestra mente pasa cuando vivimos conectados a nuestro “mal” pasado, nos atormentamos por lo que sucedió, reviviendo constantemente en nosotros situaciones, son distantes en el tiempo, lo cual nos conduce a vivir con tristeza por no poder resolverlas,  como si tratáramos de recoger el agua derramada.

Este vaivén de pensamientos pasado-futuro nos  separa del único momento que existe, el presente, y con su consecuencia el binomio perjudicial para la salud: depresión-ansiedad, como lo definió Frederick Perls, padre de la psicoterapia gestáltica “nada existe, excepto el aquí y el ahora. Él ahora es el presente, el fenómeno, aquello de lo que me doy cuenta. El pasado ya paso, y el futuro está por venir”

Un proverbio oriental describe con gran sabiduría el significado de vivir en el momento existencial presente:

"No pienses en las cosas que fueron y pasaron.
Pensar en lo que fue es añoranza inútil.
Pensar en el futuro, es impaciencia vana."


Indiscutiblemente al vivir en el presente, en el aquí y el ahora, alejamos de nosotros la ansiedad, que nos produce el futuro, la “impaciencia vana” e igualmente nos protege de aquellos estados de ánimo relacionados con la depresión, producto de vivir anclados en el pasado, la “añoranza inútil”, como dijo Gandhi “Vivamos hoy como si fuéramos a morir mañana”.

domingo, 20 de octubre de 2013

El poder subconsciente de tus creencias

El poder subconsciente de tus creencias



Las creencias son una fuerza muy poderosa dentro de nuestra conducta. En muchos casos son subconscientes, y afectan a la percepción que tenemos de nosotros mismos, de los demás y de las cosas y situaciones que nos rodean.
Las creencias se forman a partir de ideas que confirmamos o creemos confirmar a través de nuestras experiencias personales.
En términos generales las creencias son asignaciones de significado o de causa, que nos sirven para organizar nuestra percepción y explicar acontecimientos del pasado, del presente y prever los del futuro. Su función es dar un sentido a los actos, de poner en marcha capacidades y conductas.
Una creencia es el sentimiento de certeza sobre el significado de algo. En ocasiones las valoramos en función de si las consideramos verdaderas o falsas. Con las creencias sucede algo parecido a lo que sucede con los juicios, (de hecho una creencia es un juicio que está profundamente arraigado, con frecuencia en el plano subconsciente). Un juicio no puede valorarse en términos de verdadero o falso, sino en términos de si está fundamentado o no.
La distinción más valiosa respecto a las creencias está en el efecto que producen sobre nosotros, las creencias pueden ser LIMITANTES o por el contrario pueden ser POTENCIADORAS de nuestras habilidades y recursos.
Todos sabemos cómo tomar decisiones dentro de la estructura de nuestras creencias. Pero a veces nos encontramos en callejones sin salida cuando tratamos tratar de alcanzar nuestras metas o manifestar nuestros deseos. Tal vez podamos expresar lo que queremos, pero simplemente parece que no podemos lograrlo, ya se trate de una cantidad determinada de dinero, una carrera satisfactoria, una relación,  o un cierto nivel de aptitud física.
En tales situaciones frustrantes, las responsables son a menudo nuestras creencias. Las creencias limitantes nos impiden lograr lo que queremos, disminuyendo la probabilidad de que alcancemos nuestros objetivos.
Tratar de alcanzar una meta con una creencia limitante es como escalar una montaña llevando una mochila de 40 kilos. Puedes comenzar con entusiasmo, pero pronto cada paso será más difícil y doloroso,  el progreso será lento, a paso de tortuga. En lugar de sobreesforzarte a ti mismo para subir más, una mejor opción sería la de ALIGERAR la mochila cambiando la creencia limitante que te retiene.
Mientras tengamos la certeza que son la verdad, vamos a vivir en función de ellas, y nos vamos a limitar de hacer alguna cosa que desearnos hacer pues las damos como la verdad absoluta.
Seguramente ya sabes que eres libre de elegir tus acciones (respetando las restricciones físicas que puedas experimentar en la actualidad). Y, por supuesto, tus acciones tienen consecuencias. Si realizas una acción y observas una consecuencia negativa, el sabio consejo sería hacer una acción diferente.
Lo que es posible que no sepas es que TAMBIÉN eres libre de escoger tus creencias. De hecho, eres aún más libre de elegir tus creencias que tus acciones, ya que no tienes por qué preocuparte de creer lo que quieras. Pocas personas, sin embargo, aprovechan al máximo la libertad de cambiar sus creencias. Sus creencias tienen consecuencias al igual que sus acciones, y las consecuencias no son siempre positivas.
¿Cómo sabes cuando una creencia está produciendo consecuencias negativas? Busca las áreas de tu vida donde no has podido lograr los resultados deseados, incluso después de probar diferentes enfoques.
Sigues realizando acciones diferentes, sistemas o métodos, pero nada parece funcionar. Lo más probable es una creencia limitante lo que te impide lograr lo que quieres.
Muchos de los problemas que no pueden ser resueltos a nivel de las acciones pueden ser fácilmente resueltos en el nivel de las creencias. Sustituir esa creencia limitante por una nueva creencia (que no te limite) te permitirá realizar acciones diferentes, lo que producirá resultados diferentes.

domingo, 21 de julio de 2013

Calibrar : El arte de ver más allá de lo obvio @cendeger

Calibrar : El arte de ver más allá de lo obvio

Tomado de: http://centrodedesarrollogerencial.blogspot.com/2011/03/calibrar-el-arte-de-ver-mas-alla-de-lo.HTML

Ver Documento original en:

Por Dra. Amelia Dorta Q.
Cualquier pensamiento, idea o emoción que experimenta una persona causa una reacción orgánica”. Carrión
Dra Amelia Dorta QuintanaCabe preguntarse, ¿cómo podemos definir la calibración? O`Connor (2000), nos ayuda cuando dice:”Calibración es la palabra empleada por la PNL que significa reconocer cuándo la gente está en estados diferentes. Es ésta una habilidad que todos tenemos y empleamos en la vida diaria,y que es muy útil desarrollar y pulir.” (p.91). De igual forma Adler (2005), nos señala: “El calibrado, término técnico tomado de la ingeniería, se refiere en la PNL al modo en que uno puede advertir las reacciones pequeñas y “medir” los cambios de las demás personas momento a momento”.
Para la PNL calibrar es la habilidad para captar las sutilezas del lenguaje corporal. Cuando nos comunicamos no sólo lo hacemos mediante palabras (lenguaje-verbal) sino también con nuestra fisiología (lenguaje no-verbal). Por lo tanto, calibración es la capacidad que podemos desarrollar para permitirnos observar los cambios en el conjunto del comportamiento no verbal que se producen en la fisiología de cualquier sujeto que se encuentra interactuando.
Cuando calibramos observamos de manera detallada y precisa todas las variaciones que se producen en el nivel de fisiología del sujeto, pudiendo detectar así los cambios que nos permitirán conocer sus estados internos.
Con la Calibración podemos Lograr:

  • Conocer como nuestro interlocutor estructura su pensamiento.
  • Darnos cuenta si nos presta atención.
  • Detectar incongruencias entre lo que piensa y los gestos que realiza.
  • Si nos miente.
  • Cuál es su estado físico.
  • Entenderlo sin necesidad de que nos hable.
Debemos prestar atención a:
  • Movimientos oculares.
  • Color de la Piel.
  • Tono y Movimientos Musculares.
  • Postura Corporal.
  • Movimientos de las Manos.
  • Tono y Ritmo de Voz.
  • Respiración.
Si desarrollamos esta habilidad podremos conocer y entender al otro, sintonizar mejor, logrando así una comunicación plena. Para comunicar mejor y más a gusto con la gente, debemos intentar acoplarnos a sus canales de comunicación. Te sugiero la práctica de la calibración con tus interlocutores. A demás te hará estar más atento y comprobaras que tiene muchos beneficios.

Referencias Bibliográficas:

O` Connor Joseph y Seymour John (2000), Introducción a la PNL Editorial Urano.
Carrión López, Salvador A. (2008)La Magia de la PNL Ediciones Obelisco.

Diario del Navegante

  Mi Cuadernillo — Xavier 60 Cuadernillo Personal · 60 Días El Diario del Navegante Un espacio tuyo....